Rastrillando
Por Mario Munguía Murillo

Parafraseando aquel día de la revista Opinión. El dólar “libre” sube, ya alcanzo una cotización de 16.14 pesos; y el barril de petróleo baja, pero usted no se preocupe, ya se aprobaron las licitaciones para su exploración y explotación por parte de extranjeros. Benditas Reformas.
¡Ah! Pero triunfamos en La France encabezando el desfile militar de los hermanos franceses. Histórico, inédito, grandioso, glorioso ¡Viva La France! ¡Viva Mexique!
¿Y el mejico (así, con minúsculas y J de jodido y sin acento) real?
México vive una crisis de credibilidad y de inseguridad. El factor principal es la corrupción que impera a todos los niveles de la sociedad, unos por omisión y otros por complacencia. La fuga del Chapo Guzmán es el mejor ejemplo que refleja el alto nivel de impunidad que existe en este país de oportunidades.
Oportunidad, en este caso del Chapo, de demostrar que hay mexicanos con talento y creatividad- independientemente del personaje del que se trata-; construir un túnel de las características mostradas por la misma Institución responsable de la seguridad nacional, demuestra que existe la capacidad profesional y técnica para desarrollar obras que en su momento servirían en beneficio de los mexicanos.
Los gobiernos inauguran obras de pavimentación, carreteras, puentes y presas como queriendo demostrar que solo ellos pueden aplicar las más sofisticadas técnicas de construcción que con un alto costo luego cobran a los ciudadanos mediante los impuestos.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece en su ARTICULO 11 – Todo hombre tienen derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvoconducto u otros requisitos semejantes. En el caso de las carreteras esto no aplica si usted no paga la cuota obligatoria que impone el “concesionario” que no construyo tal carretera.
