Rastrillando
Mario Munguía Murillo
Cuando Cristóbal Colon y Hernán Cortez llegaron a la Novo España, ya hace 500 años, vieron la grandeza (en términos de riqueza: oro, jade entre otras maravillas) y decidieron incursionar tierras adentro. Cortez se dio el lujo de llegar a la península sur de Baja California.
En el transcurso de los primeros 300 años, sucedieron infinidad de sucesos que marcaron el devenir del México que hoy conocemos.
Antes de su llegada –de Colon y Cortez-, los territorios ocupados en norte y sur, este y oeste, la lucha entre las tribus era constante, cada una defendía “su propiedad”; así era la vida, pero, también se daban su tiempo para implorar a los Dioses de su protección, porque, como guerreros deberían ir a la lucha con sus escudos mágicos.
Los Aztecas, Olmecas, Mayas y demás, los tlatoanis invocaban a Quetzalcóatl, Tezcatlipoca, Yacatecuhtli, Buluc Chabtan, Chac Bolay; entre muchos más dioses y diosas que formaban parte del inframundo mágico de nuestros antepasados.
Pero llegaron ellos, los peninsulares del otro lado del mar que, con la cruz y la espada lucharon contra esos demonios esculpidos en piedra y pectorales de oro y jade y, tras largos ríos de sangre y cuerpos desmembrados, nace el Nuevo Mundo.
El mundo pagano, donde la Cruz sustituyo a Quetzalcóatl “la serpiente emplumada”; la Virgen de Guadalupe a la Coatlicue “madre de la tierra y el sol”. Así comenzó la conquista, la evangelización, esa que solo coincide en el culto a los muertos.
Los peninsulares y los nativos empezaron una “nueva raza”, los mestizos, esos que, hoy habitan este mágico país. Esos que, no saben quiénes son sus ancestros, y cuando lo descubren, los niegan.
Conquista (colonización), Independencia, Revolución, son históricamente lo que ha “marcado” los altibajos de este país; donde, los filibusteros han sido la constante.
Hoy, se quiere borrar el pasado, la memoria histórica que dio vida al México de mil batallas, de conquistas y conquistadores, de nativos, criollos y mestizos; desaparecer lo que con esfuerzo de miles de mejicanos (con J de jodidos y minúscula) han construido para sobrevivir al pasado represor desde la “conquista” hasta nuestros días.
No se puede borrar la idiosincrasia de una región con un nuevo “catecismo” ni con una cartilla moralina (impuesta igual que los peninsulares que “nos deben un perdón por las atrocidades cometidas” hace 500 años); la magia de este hermoso país, paradójicamente, se basa en ese pragmatismo que pasó de Mesoamérica a la América que hoy conocemos.
II
Recién termino el Simposio de Historia de la Sociedad Sonorense de Historia. No fui, otra vez.
Me tocaron los primeros 20 o 28, perdí la cuenta, también el interés de ir como simple espectador y en ocasiones como ponente; en los primeros 10 o 20, anduve de chalan, ayudando a los organizadores, al licenciado Ruibal Corella, fundador de la Sociedad y entusiasta promotor del acontecer histórico de Sonora; claro, el profesor Quijada, Ingeniero Hopkins, entre una veintena de personas que desinteresadamente participaban.
Fueron los mejores simposios de historia de Sonora que se han realizado; ponentes locales y extranjeros que su único grado académico era el del gusto por la historia, pero, aun así, pusieron las bases (y crearon) la escuela de Historia de la Universidad de Sonora y que han sido olvidados por ellos y ellas -los académicos-.
¿Qué paso en la Casa Uruchurtu, cede de la Sociedad Sonorense de Historia?
Muchos de los fundadores, repito, estaban y participaban con gusto y desintereses mezquinos porque solo les gustaba –algunos ya han fallecido- y les gusta la historia; ellos, se –nos- alejaron.
Todo sucedió con la llegada de “nuevos” socios, todos del PRI y uno que otro del PAN, que eso sería lo de menos, pero, se aprovecharon de las instalaciones para hacer de la sociedad, una célula de su partido.
En lo personal, tuve crispados diálogos con el arquitecto Flores López y Guillermo Trumbull porque prácticamente utilizaban las instalaciones para su labor de partido. Y, así, literalmente me corrieron.
Repito, recién ha terminado el simposio tradicional anual que durante 33 años se ha hecho. A pesar de esos “pequeños detalles”.
No hubo promoción, ni invitaciones personalizadas (solo entre el círculo rojo) del XXXIII SIMPOSIO DE HISTORIA, cuyo tema fue HISTORIA DE LAS RELIGIONES Y LA RELIGIOSIDAD EN EL NOROESTE DE MÉXICO. Interesante. Ojala y hayan dado crédito –cuando menos- a James Griffith.
Bueno, el punto es, que la Casa Uruchurtu sigue siendo “botín” de los políticos. Ahora les toco a los priistas tránsfugas de morena.
Dicen que en política no existen las casualidades.
La SSH, se sostenía de las aportaciones de los socios, y de los apoyos, que por decreto, gracias al gobernador de aquel entonces, Samuel Ocaña, daba. Durante muchos años no hubo problemas económicos, los apoyos eran suficientes y efectivos. Había transparencia, se informaba mes a mes de los recursos aplicados. Además, había personas y empresas que apoyaban porque les gustaba la historia –gustaban del anonimato-.
De unos años acá, el ingreso a participar se volvió “estrictamente académico”, y, empezaron aparecer problemas de manejo “administrativo”, hasta el grado de cambiar al presidente antes de terminar su periodo; problemas para pagar los servicios, entre otros.
Pero. Al parecer, todo empieza a cambiar. Ha llegado el salvador y la Casa Uruchurtu, otrora cede del gusto por la historia, hoy será la principal cede de los eventos de Alfonso Durazo. Y, todo porque “dono” 17 mil pesos.
Holguín Balderrama, dijo en entrevista en Proyecto Puente: “La semana pasada se comunican de la oficina del doctor Alfonso Durazo para decirnos que él a título personal quería hacer una aportación, para que se salvaguardara el acervo bibliográfico y también para que la Sociedad subsistiera y podamos seguir. Durazo nos visitó hace dos años, cuando andaba en campaña para Senador, no fue el único, fueron todos, porque la Sociedad es apolítica”.
Lo cierto es que, al simposio no fue nadie; pero a los eventos de Alfonso candidato de morena el auditorio lo llenan con simpatizantes que conocen y admiran al doctor Durazo.
Incluso, la Casa Uruchurtu fue cede para escuchar el 2* informe (sic) –aniversario decía la manta- del presidente de la república, el señor López. Durazo encabezo el evento.
Pero mejor a’i se las dejo… esto apenas empieza…¡¡¡SARAVAH!!!
