CONFORME AL DIAGNÓSTICO realizado por el PAN en su página veinte en cuanto a la situación actual que guarda el estado de Sonora, a nivel estatal prevalece que el rubro de seguridad abarca poquito más del 20 por ciento de la preocupación de los sonorenses.
Luego le sigue con un 16.1% el aspecto de agua potable, un 11.2% del aumento a precios de servicios, en el cuarto lugar de prioridades preocupantes se encuentra el narcotráfico con un 11# seguido del aspecto de pobreza con un 10.8%, las malas condiciones de calles ocupan un 6.2% de importancias, los malos servicios públicos un 5.7% y la falta de educación ocupa el 3.2% de preocupación.
En cuanto al ámbito municipal, nuevamente el aspecto de inseguridad y vandalismo puntea con un 35%, seguido de pavimentación con 23.7 %, servicios públicos caros con 12.2%, alumbrado con 6.6%, agua potable con 5.2%, basura en calles y lotes baldíos, 3.6%, transporte público 3 %, falta de apoyo a personas, 2.8% al igual que falta de atención en parques.
En base a esto el PAN maneja como estrategia de lucha el estar como cuchillo de palo insistiendo en contra de la inseguridad pública mediante algunas campañas de volanteo, llamadas a radio, manejo de redes sociales y varias acciones más.
Entonces, si el talón de Aquiles es la inseguridad la lógica indica que los ayuntamientos deberán emprender una serie de actividades para contrarrestar tal acción.
Es por ello que surgió en el caso capitalino, el programa Hermosillo Seguro y a nivel estatal Escudo Ciudadano, ambos esquemas tendientes a abatir la inseguridad sin importar que formen parte las acciones acusatorias de un proyecto estratégico panista .
De entre las acciones emprendidas por el ayuntamiento de Hermosillo se ubican diferentes aspectos, desde dividir el municipio en cuadrantes que les permitan tanto a las autoridades estatales, federales y municipales, apoyar a la ciudadanía hasta capacitación a sus policías, apoyarse en la dirección de inteligencia del Ejército Mexicano o bien, estar atentos todos ante un suceso vandálico.
Hace como un mes salió el jede de policía Ramsés Fierro a señalar que el índice delictivo andaba en un 15% reducido, hace unos días dijeron otras autoridades, entre ellas estatales, que está funcionando el ataque a la inseguridad, pues lo diferentes delitos habían bajado un 22 por ciento. Es decir, ahí la llevan aunque la percepción sea otra o bien, simplemente no creamos esa cifra.
Ante esta incredulidad, este lunes se tomará la protesta a un comité ciudadano para que coadyuve en la toma de decisiones de la autoridad en la materia para la mejor toma y a su vez que sirvan para dar certeza a los números presentados y por supuesto, lograr que la percepción sobre inseguridad en Hermosillo se reduzca, pues sin duda alguna este fenómeno perceptivo pega en todos los renglones, incluyendo la inversión económica en nuestro municipio.
Es por ello que este lunes a medio día, en El Partenón del hotel San Ángel, diferentes autoridades municipales –claro que incluyendo al alcalde–, tomarán protesta al comité ciudadano integrado por José Antonio Díaz Quintanar y su suplente Juan Carlos Mazón Salazar; José Germán Coppel Luken y Norma Dolores Castelo Vera, como suplente; Juan Carlos Solís López y José Antonio Wolfolk, en calidad de suplente; Jorge Cruz Cons Figueroa y su suplente Francisco Noriéga Soto; Aurora García de León y Octavio Sánchez Montaño en la suplencia.
Igualmente Oscar López Vucovich y Emma Alicia Ayala Contreras; Armando Navarro Burruel, quien tendrá como suplente a Romelia Ruiz Cázarez; Guadalupe Amparo Verdugo Palacios, con Javier Coppel Rogel, como suplente, así como Margot Molina Elías y su suplente Felix Tonella Platt.
Su tarea será proponer un diseño y evaluar los planes y programas para mejorar en la materia, así como observan que las autoridades de Seguridad Pública cumplan con los ordenamientos ubicados en el Plan Municipal de Desarrollo y presentar proyectos normativos, elaborar proyectos y estudios en el tema y participar en la Comisión de Honora, Justicia y Promoción a la vez que actuar como un observatorio ciudadano.
Así, las acciones políticas azules deberán estrellarse contra esta nueva estrategia, pero más allá de éste tipo de pleitos, lo que le importa a la ciudadanía es que funcionen las cosas y se reduzca al máximo la delincuencia, sin duda alguna.
Pues vamos a esperar a ver qué resultados arroja esta acción y nosotros, como ciudadanos, definir si valió la pena este programa o no.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

