QUÉ CURIOSO. La primera ocasión en que se habló de la existencia de una posible bomba en Hermosillo, de esto hará poco menos de veinte años, a inicios dl sexenio de Armando López Nogales y fue precisamente en las instalaciones del Correo allí donde siempre han estado, en Rosales y Serdán. Y lo recuerdo pues fue la primera ocasión que ocurría y ahí vamos a cubrir la información.
De hecho, recuerdo que los soldados me dejaron entrar presentando la credencial de reportero y hubo la oportunidad de conocer por dentro las instalaciones. Luego, le dije a uno de los soldados, “oiga, y si colocaron una bomba, ¿no sería posible que la hubieran dejado donde hicieran más daño como en las turbinas esas que se ven allí, (eran unos monstruos de color verde).”
Se arrancaron varios a checar ese punto y allí sí, no me dejaron entrar a ver. No hubo nada. Y nos fuimos.
A esa distancia de años aún me pregunto ¿y que hubiera hecho si encontrara la bomba o si explotara? De plano, un ángel sigue cuidándonos.
Pero ahora que se habló de un artefacto explosivo en un lugar similar en las oficinas de Correos de México, localizadas en la esquina de Pino Suárez y Monterrey, con la diferencia de que allí si hubo un artefacto con cables, baterías y peso suficiente para considerarla un artefacto explosivo, ví a través de redes que varios compañeros estaban muy cerca del lugar de los hechos. Claro, corriendo el riesgo pues ha de saber lector que un tanque de diez kilos de gas al explotar afecta un perímetro de veinte metros a su alrededor.
Si esa bomba hubiera explotado, quien sabe.
Se dijo que uno o varios ladrones habían entrado a robar –creo que se llevaron diez mil pesos y una moto y dejaron la bomba arriba de un escritorio–, luego huyeron y dejaron la víbora chillando con un enorme caos vial y causando zozobra en la población. Es la primera vez que esto ocurre, de allí este relato.
Como haya sido, lo interesante de lo ocurrido hará una veintena de años es que a los diez días se presentó otra llamada anónima en la cual se dijo que había una bombra en el Centro de Gobierno del Vado del Río y aquello fue un caos.
¿No será esta una excelente opción para distraer el foco de atención sobre el caso Guillermo Padrés quien fue defendido, por primera ocasión ante los medios –Ciro Gómez Leyva–, por su abogado Antonio Lozano quien dijo que su defendido era un tipo limpio, puro, sin mancha?
Porque es mucha casualidad que cuando se trata el tema Padrés surgen cosas muy sospechosas y raras de alto impacto mediático. Y es que está muy suave, se acomoda el tema, para la especulación…
EN ESTA SEMANA se conocerá el resultado de la petición de amparo de Jorge Morales y con ello se podrá ver mejor su destino. Hay que esperar.
SE PUSO BUENO el zafarrancho en el área de pernocta de transporte urbano donde al querer sacar un camión para trabajar, el chofer se llevó una parte del cerco y al bajarse se hizo de golpes con una persona que impedía que saliera el auto que por cierto, casi atropella a varios.
Luego, cuando otro chofer logró salir, lo agarraron a pedradas y le pegaron en la sien, sangrando pero no pasó a mayores. Esto pasó a las seis de la mañana de este lunes.
Lo bueno es que el titular de la dirección de Transporte, Luis Iribe, se puso las pilas y resolvió la situación al lograr que se juntaran las partes y arreglaran el problema. Las pláticas negociadoras continuarán pues unos choferes quieren incremento salarial y otras que les pague la empresa lo que les debe.
Eso si, ya no siguieron las agresiones y los camiones salieron a la calle.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

