Los servicios de inteligencia de El Zancudo detectaron ya los motivos del fallido fuego amigo que recibió ayer el secretario de Seguridad Pública, Adolfo García Morales, por parte del subsecretario de Gobierno, Alberto Natanael Guerrero, hasta hace poco conocido como El Pitillo, pero rebautizado como El Pillito después de su paso por la alcaldía de Navojoa.
El subsecretario hizo publicar en el periódico La Verdad, que se edita en la Perla del Mayo, una columna en la que se aseguraba que un hijo de García Morales había usado un helicóptero de la Secretaría de Seguridad para trasladarse junto con su novia a las playas de San Carlos Nuevo Guaymas.
La información, obviamente falsa, intentó documentarse con imágenes de los jóvenes en un helicóptero del gobierno federal que formaba parte de una exhibición pública en aquel balneario, y junto al que mucha gente se tomó fotos.
El periódico La Verdad, cuyo principal financiero y jefe editorial es el propio subsecretario se aventó esa ‘volada’ para consumar una venganza contra García Morales, ya que tiempo atrás, El Pillito le exigió al secretario de Seguridad que le asignara escoltas personales para que lo cuidaran vaya usted a saber de qué, pues hasta donde se sabe, su labor como funcionario del actual gobierno ha pasado desapercibida.
De hecho, el cargo que ostenta no amerita asignación de policías para su resguardo personal, sin contar con que en estos momentos hay un déficit de policías cuyo trabajo exige ser optimizado en tareas de seguridad pública y no para trabajos de guardaespaldas de funcionarios menores.
Más aún, nos enteramos de que antes de que la actual administración entrara en funciones, el ex alcalde de Navojoa pidió hacerse cargo de la Secretaría de Seguridad Pública, lo que ya era francamente un despropósito.
El punto es que ni le dieron la Secretaría de Seguridad, ni le asignaron los escoltas exigidos, por lo que el Pillito consideró que era buena idea abrirle fuego al Secretario, con tan mala suerte que la ‘volada’ (como se conoce en la jerga periodística a esas notas inventadas) se diluyó rápidamente debido a su falta de sustento.
Lo que sí consiguió, fue alertar a todo el gabinete acerca de lo que un funcionario metido a empresario editorial fantasma puede hacer, utilizando el periódico a su servicio contra cualquiera que no le cumpla sus deseos. Estaremos pendientes de lo que suceda con estos personajes en el futuro.
II
Los bateó el Deforma. Nada bien les ha ido a los regidores del PAN en Hermosillo, que en los últimos días han tratado de posicionar, sin mucho éxito, el tema de una presunta violación a la ley en la que estaría incurriendo el alcalde Maloro Acosta, a propósito de la imagen oficial del Ayuntamiento.
Los regidores azules se quejan de que en la publicidad oficial se ha cambiado la imagen, slogan y los colores institucionales del municipio al incluir el cerro de la Campana y la frase “Hermosillo cumple con hechos”, lo que fue aclarado ayer mediante un comunicado oficial en el que se dice que ni el diseño ni la frase son la imagen oficial del Ayuntamiento, sino sólo elementos del programa toral que encabeza el alcalde Maloro Acosta, por lo que no se viola ninguna normatividad en materia de identidad.
Lo que consiguieron los regidores con esta lanzada, fue ayudar a promover el programa Hermosillo cumple con hechos “cuya esencia es la transversalidad de sus acciones, que alcanzan prácticamente a todas las dependencias y paramunicipales, con funciones y servicios de atención y beneficio directo a la ciudadanía”, establece el boletín.
Los cuestionamientos de los ediles panistas se enmarcan en esa recurrente práctica, ya como oposición, de buscar en la nueva administración lo que hasta hace unos meses no solamente no veían, sino que aplaudían gustosos siendo gobierno, incluso cuando había muchos más motivos para enderezar críticas sobre el uso y abuso de recursos publicitarios sin respeto alguno por la norma.
Quizá por ello, ayer circuló una fotografía de los regidores del PAN en Hermosillo, solicitando que ya no se le llame Maloro al alcalde de Hermosillo. “Afirman que los ciudadanos violan la ley al llamarle así al presidente municipal”. La imagen fue difundida aparentemente por el sitio web www.eldeforma.com cuyo lema es “Estamos dispuestos a inventar con tal de que te rías y a la vez somos muy honestos… honestamente todo es mentira”.
Como cualquier cosa se puede esperar de los regidores del PAN, la imagen se viralizó rápidamente y hubo muchos que la dieron por buena, generando fuertes críticas en las redes sociales hacia los ediles, instándolos a que se pongan a trabajar y se dejen de chabacanerías.
III
El 8 de febrero pasado, en la calle 12 sur de la Costa de Hermosillo, la gobernadora Claudia Pavlovich anunció el plan de rescate carretero, en el que se invertirían 2 mil 670 millones de pesos para reparación, mantenimiento, señalización y otras obras que fueron una demanda recurrente desde la campaña electoral del año pasado.
No había una población del estado en la que llegara la entonces candidata, donde no recibiera quejas por el deplorable estado en que la anterior administración dejó la red carretera.
La inversión anunciada ese 8 de febrero no es menor, pero tampoco es menor la preocupación de que, por lo mismo, aparezca la tentación del moche, el favoritismo en las licitaciones y la falta de transparencia en el ejercicio de esos recursos, vicios que el anterior gobierno elevó a rango de política pública, con los resultados a la vista.
Por ello, un mes después, el 9 de marzo, acompañada del secretario de Infraestructura y desarrollo Urbano, Ricardo Martínez Terrazas y la jefa de la Oficina del Ejecutivo, Natalia Rivera Grijalva, la gobernadora dio a conocer el Protocolo de Integridad para este plan de rescate carretero, que integra cinco puntos para ahuyentar tentaciones de opacidad y corrupción.
Brevemente, esos puntos son: Firma de Pacto de Integridad entre empresas ganadoras de licitaciones y el Gobierno del Estado, Señalización en las obras, Observador Ciudadano, Testigo Social Virtual y Transmisión Pública de los procesos de licitación y fallo.
Pues bien, ayer Martínez Terrazas y Rivera Grijalva anunciaron que, bajo esta nueva manera de hacer las cosas, el proceso de contratación de obras lleva un avance del 50 por ciento, con participación de 25 empresas constructoras en promedio, en cada licitación.
De las 67 obras incluidas en el programa que comprende el rescate de mil 700 kilómetros de carreteras estatales, 34 ya se encuentran en proceso de licitación: nueve ya está contratándose; en seis está a punto de publicarse el fallo; ocho tienen licitación en proceso y 11 más se encuentran en publicación para que salgan las licitaciones.
Con esto, SIDUR pasa lista de presente entre las dependencias estatales donde mejor se ha entendido el mensaje de la gobernadora en el sentido de replantear y mejorar el ejercicio de gobierno, privilegiando la transparencia y evitando caer en las prácticas que dieron al traste no sólo con la infraestructura estatal, sino con la credibilidad en un gobierno que el pasado siete de junio pagó las consecuencias de sus trapacerías.
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