Clase de balconeada le dieron ayer al señor Omar Enrique Flores Leyva, uno de los más activos promotores de la disidencia magisterial que se ha manifestado en las últimas semanas contra la reforma educativa, en las que participan la CNTE y varios ex funcionarios de la Secretaría de Educación y Cultura ligados al padrecismo.
Ayer circuló la foto de perfil de Flores Leyva, en la que aparece muy abrazadito de Guillermo Padrés, en cuyo gobierno se desempeñó como director del Icatson-Empalme. En esas manifestaciones ha participado también la ex diputada local y ex subsecretaria de educación Shyrley Vázquez y varios ex funcionarios de esa dependencia.
Ciertamente que vivimos tiempos en los que no extrañan alianzas coyunturales entre la izquierda y la derecha (ni siquiera son nuevas), pero sí llama la atención que la CNTE, acaso la organización más recalcitrantemente izquierdosa en el magisterio (y a la que no le ha ido bien últimamente, sobre todo a raíz de que hizo suyas las prácticas del charrismo que antaño combatió con fiereza), ande hoy de la manita con el ala más corrupta del panismo sonorense, emblematizada en los cercanos al ex gobernador.
Pero bueno, las cosas son así. Nada debe sorprender después de seis años de ver lo que sucedió con la izquierda perredista en Sonora, que terminó entregando su menguado capital político al padrecismo a cambio de pingues ganancias para los jefes de una de las corrientes políticas que había en el PRD (había, porque ya fueron expulsados o andan ocupados formando nuevas organizaciones políticas).
De hecho, al PRD también se le desprendió una parte de su militancia que decidió participar al lado de Andrés Manuel López Obrador, en Morena. Su dirigente en el estado es Alfonso Durazo Montaño, ex priista-colosista; ex colaborador de Vicente Fox y hoy promotor del pejismo morenista en Sonora.
Ayer, quien fuera subsecretario de Vivienda con Guillermo Padrés, Vladimir Barboza, difundió una foto abrazado con Durazo Montaño, con el sugerente texto “Apoyando el proyecto de Morena y Alfonso Durazo; México requiere cambios para que sus ciudadanos prosperen.
Barboza apareció en una lista de ex funcionarios del padrecismo que están siendo investigados por presuntos actos de corrupción. Erróneamente se dijo que se encuentra entre los inhabilitados. Eso no es correcto. Sólo está siendo investigado.
Al respecto, Durazo escribió en su cuenta de Twitter “Cada ciudadano es responsable de su conducta; inhabilitado o no, Barboza debe responder señalamientos”,
Y Barboza escribió: “Estimado Chapo Soto, no estoy inhabilitado, estoy limpio, creo que tienes mal la información; no niego que trabajé en el PAN, pero desistí por seguir mis ideales en un proyecto de bien social”.
Plasmamos aquí sus respuestas, para los efectos correspondientes, y seguiremos atentos a los acontecimientos.
II
Ayer, Ernesto Fernando Fernández Portillo presentó su renuncia voluntaria y con carácter de irrevocable al cargo de comisario de Seguridad Pública en el Ayuntamiento de Nogales
Fernández Portillo se desempeñó en el pasado sexenio como jefe de escoltas del gobernador Guillermo Padrés Elías y fue llamado a colaborar por el alcalde de Nogales, el también panista Cuauhtémoc Galindo Delgado.
En su anterior encargo, el ex jefe policiaco participó, de acuerdo con la averiguación previa respectiva, en el caso de privación ilegal de la libertad y tortura, entre otros delitos, contra quien fuera trabajadora doméstica del matrimonio Padrés-Dagnino en la casa de Gobierno, por lo cual es requerido por la autoridad judicial para el correspondiente deslinde de responsabilidades.
Su cargo en la corporación policiaca de Nogales fue ocupado de manera interina por el comandante Marco Antonio Flores Aguilar, quien a su vez se desempeñaba como subdirector desde que Guillermo Duarte Astorga (a) “La Barbie”, fue separado de ese cargo por denuncias de extorsión contra dos elementos de la policía municipal.
Una decisión difícil, sin duda la que tuvo que tomar el alcalde Cuauhtémoc Galindo, no por la ineludible solicitud de renuncia a su jefe policiaco, involucrado en un caso grave, sino por el hecho de que Fernández Portillo es sin duda uno de los hombres de más confianza del ex gobernador Guillermo Padrés, con quien últimamente el alcalde ha esbozado deslindes necesarios, como el aval a los diputados que fueron separados de la bancada panista por votar a favor del paquete presupuestal presentado por la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano en diciembre pasado.
III
Ayer compareció en la Fiscalía Especial Anticorrupción el ex director de la Comisión de Infraestructura y Desarrollo Urbano en la administración municipal de Alejandro López Caballero, Marcos Noriega.
Estaba citado a las 11:00 horas pero llegó 50 minutos después, acompañado de su abogado. El también ex candidato a la diputación local mantuvo bajo reserva los motivos por los cuales fue llamado a comparecer, sin embargo, por la tarde trascendió que se trata de una investigación sobre los terrenos que Javier Gándara vendió, siendo alcalde de Hermosillo, al entonces dirigente estatal del PAN, Juan Bautista Valencia Durazo.
Concretamente se trató de aclarar datos técnicos sobre medidas y colindancias de esos terrenos, y de aportar datos sobre otros personajes involucrados en esa transacción inmobiliaria sobre la que, por cierto, el alcalde Maloro Acosta se comprometió a revertir, devolviendo esos terrenos ubicados en el Vado del Río, al municipio.
Ese caso fue muy sonado en su momento, pues la operación fue bastante irregular, apareciendo en la escena Don Trini, un humilde cantinero de Navojoa a quien se le birlaron documentos oficiales (IFE incluida) para validar operaciones millonarias, de las cuales el señor no tenía ni la más remota idea.
En fin, en los próximos días se sabrá más sobre este asunto, pero queda claro que la Fiscalía Especial sí le está dando seguimiento al caso y pronto habrán de llamar a otros involucrados.
IV
Excelente convivencia deportiva ayer por la noche entre diputados locales y reporteros que cubrimos la fuente legislativa, en un encuentro de futbol que terminó con un engañoso marcador de 5-1 a favor de los legisladores y sus cachirules; marcador que no refleja lo que pasó en la cancha, sobre todo por el disparo a quemarropa que hice sobre el portero legislativo, Alberto Gutiérrez, mejor conocido como El Bigotes, y quien a la postre fue nombrado MVP del partido.
Como siempre, hay diferentes versiones. Algunos dicen que se trató de un calcetinazo que hizo llegar suavemente el balón a las manos del portero, que ya estaba vencido ante la sorpresa de la descolgada por el lateral derecho; otros dicen que no quise perforar la red porque antes había negociado un nuevo convenio publicitario que se podía caer si clavaba ese gol, y los más cabrones dicen que hice un túnel en la tierra con el zapatazo, echándole más tierra al portero que en cualquiera de estas columnas.
Como sea, caímos con la cara a las lámparas, pero con la honra intacta y ya estamos preparando el partido de revancha, esperando que los diputados no nos manden otro infiltrado como sucedió ayer, y se abstengan de mayoritearnos con cachirules.
De lo más destacado: el Pano Salido, que no mete goles pero corre como pinche venado por toda la cancha; Luis Serrato, que clavó un gol para su causa; Carlos Fú, que le chingó tres costillas a codazos al Jesús Olivas; el Faly Buelna, que mostró buen manejo del balón, y Moisés Gómez Reyna, que estuvo siempre atento coordinando el ataque desde la banda.
Por el lado de los colegas, el único cachirul que traíamos, Carlos Olea (joven deportista, luchador de grecorromana, que era el único que traía condición), así como otros chavos que corrieron la milla todo el partido, aunque por un asunto generacional no sé sus nombres, uno de los cuales metió el gol de la honrilla.
En fin, que el partido de revancha ya se pactó para el regreso de vacaciones de Semana Santa. A ver cómo les va.
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