Padrés: ¿Un activo o un estorbo para el PAN?

meme padrés - el zancudo

Todo mundo amanecerá este viernes con la oreja pegada al radio, para escuchar lo que tenga qué decir la ex primera dama, Iveth Dagnino de Padrés, después de que fuera señalada directamente como quien autorizaba operaciones ilegales para facilitar la adopción de menores en Sonora.

Un caso de tráfico de infantes que coronó el sexenio de Guillermo Padrés, signado por la corrupción, el buchonismo orgiástico de improvisados que de pronto se encontraron succionando la generosa ubre del presupuesto público. Trepados en el proverbial ladrillo del poder, que marea a los inteligentes, pero a los tontos los apendeja, convirtieron las instituciones en burdeles y acabaron como vulgares traficantes, lo mismo de pacas de billetes en hieleras, que de niños pobres.

Uno de los implicados en este último caso, José Manuel Hernández López, fue localizado por el periodista Víctor Hugo Arteaga a quien hizo un relato descarnado sobre cómo operaba esa red de tráfico de infantes desde una institución que debería ser todo nobleza, como el DIF, que presidía la señora Iveth Dagnino de Padrés.

“Se aventaban uno por semana”, declaró el implicado, quien se desempeñaba como jurídico de la Unión Ganadera Regional de Sonora, aludiendo en una rápida operación matemática a las 300 semanas (más o menos) del sexenio padrecista, en cada una de las cuales habrían facilitado –previa mochada- la adopción de un niño.

El tema del tráfico de infantes en Sonora lo reveló en agosto del año pasado la periodista Michelle Rivera, de Grupo Larsa Comunicaciones. Hoy lo retoma Luis Alberto Medina, de Radio Fórmula Sonora (que recientemente fue adquirido por Larsa) y es replicado en todo el país por la poderosa cadena radiofónica, exhibiendo con crudeza la forma en que operaba el padrecismo, a quienes algunos han encontrado más similitudes con una célula del crimen organizado que con una corriente política en el PAN.

De acuerdo con el testimonio de Hernández López, Iveth Dagnino no sólo estaba enterada de la venta de bebés, sino que ella misma las ordenaba, favoreciendo a recomendados, funcionarios, primos y amigos, a quienes se les pedía ‘mochadas’.

Él mismo adoptó por esa vía una niña, por la cual pagó 90 mil pesos, según consta en su declaración a los medios.

Hernández López trabajaba en el área jurídica de la Unión Ganadera Regional de Sonora, donde Guillermo Padrés tiene bien metidas las manos a través de su presidente Luis Sierra Maldonado, con quien comparte gustos, aficiones y negocios relacionados con los caballos finos.

Hernández López fue señalado como uno de los principales operadores del tráfico de infantes, junto a Vladimir Arzate, que también se encuentra prófugo acusado de los mismos delitos, pero quien según el primero, era sólo un ‘mandadero’. Arzate estaba a cargo, trágica paradoja, de la Subprocuraduría de la Defensa del Menor, del DIF,

“Las adopciones eran ordenadas por su esposa (del gobernador), adopciones en las que yo no tuve nada qué ver, pero es información que yo conocí casi desde el principio, poco antes de adoptar a mi hija, María Manola… Vladimir Arzate era un mandadero de ellos y a él le pedían que fuera por los niños al hospital y los entregaba en un lugar en donde hacían las adopciones sistemáticamente”, dijo Hernández López en esa entrevista que Grupo Larsa, Radio Fórmula y Proyecto Puente darán a conocer en cinco partes. La primera de ellas ya salió al aire este jueves y provocó que Iveth Dagnino solicitara su derecho de réplica, lo que ocurrirá este día al filo de las 8 de la mañana.

El testimonio de Hernández López no deja de ser espeluznante, sobre todo cuando se refiere a la adopción que él mismo hizo de una niña que tenía cuatro meses abandonada en el Hospital Infantil, cuyo director les urgía a que se la llevaran “porque ya estorbaba en los cuneros”.

Fue más allá. Citó el caso de Erik, un niño que fue adoptado por el matrimonio Padrés-Dagnino sin que se conociera juicio de adopción alguno, por lo que cuestionó el origen del acta de nacimiento de ese pequeño, lo que sería asunto menor para quienes tenían el control absoluto de las instituciones, incluyendo desde luego, el Registro Civil.

Reveló que tiene conocimiento de que Vladimir Arzate realizó alrededor de 60 adopciones durante el sexenio, pero todo el equipo de trabajo, toda la estructura del DIF debió haber realizado unas 300 adopciones de manera irregular, entre recomendados, funcionarios, primos, amigos, y que les pedían su mochada.

“Calculo que unas 300 porque si sacamos la cuenta, tenemos en un sexenio alrededor de 324 semanas y según yo se aventaban uno por semana cuando menos, pero estoy hablando de toda la estructura del DIF porque tenían un padrón de adopción de 400 personas, es lo que yo sabía y de ese padrón el 50 por ciento eran amigos, allegados de toda el personal del sistema DIF”, indicó.

El tema, escalofriante sin duda, dará mucho de qué hablar en los próximos días, y tendrá repercusiones en el ámbito político, considerando que en el mismo se encuentran implicados bastantes personajes del primer nivel de la administración anterior, que por cierto no comenzaron bien el año, si tomamos en cuenta que el secretario particular de Guillermo Padrés durante su mandato, Agustín Rodríguez, apenas ayer sirvió para revivir otro caso no menos tenebroso, como el del encarcelamiento y tortura de Gisela Peraza, la ex trabajadora doméstica del matrimonio Padrés-Dagnino.

Uno no quisiera ser malpensado, pero la elección extraordinaria por la gubernatura de Colima se está poniendo al rojo vivo. El candidato del PAN, Jorge Luis Preciado ya acusó a Manlio Fabio Beltrones, el dirigente nacional del PRI, de estar tras las campañas negras en su contra y fue enfático al señalar que con ellas se pretende ‘replicar’ la campaña que derrotó a Javier Gándara en Sonora el año pasado.

Eufemismos al margen para evitar recordar que si alguien mantuvo una campaña negra contra sus opositores -y contra cualquier voz discordante de sus trapacerías- fue Guillermo Padrés, lo que sí se debe tomar en cuenta es que este año habrán de disputarse 12 gubernaturas, además de la extraordinaria de Colima, cuyo desenlace se sabrá el próximo 17 de enero.

Este año habrá elecciones para gobernador en Aguascalientes, Zacatecas, Sinaloa, Tlaxcala, Puebla, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo, Tmaulipas, Chihuahua, Veracruz y Durango.

El PRI ha encontrado en Guillermo Padrés una veta inagotable de ejemplos sobre lo que el PAN tiene para ofrecer a los electores, desde la corrupción hasta el tráfico de influencias, pasando por el traslado de valores en hieleras y llegando al tráfico de infantes, para hacer un apretado resumen.

Padrés, que aún presume de haber impuesto a Ricardo Anaya en la dirigencia nacional del PAN, y a Damián Zepeda en la secretaría General del CEN, ya logró hasta su exoneración de facto, por parte de Luis Felipe Bravo Mena, el presidente de la comisión anticorrupción del PAN.

Pero es obvio que su desastroso gobierno comienza a resultar una carga bastante pesada para los panistas del país, que bien podrían preguntarle a Javier Gándara sobre las consecuencias de echarse al lomo semejante costal de alacranes.

Los priistas, por su parte, deben estar encantados de que Guillermo Padrés se mantenga como un activo del PAN, avalado por Anaya, Zepeda y Bravo Mena, pues ello les permitirá llegar a las elecciones en los doce estados citados, con suficiente parque ejemplificar la oferta de los gobiernos panistas.

A menos, claro, de que Anaya, Zepeda y Bravo Mena se deslinden de Padrés, lo cual se antoja sumamente difícil, considerando que, al menos los dos primeros, le deben demasiado.

En fin, ya veremos qué ocurre en los próximos meses, porque esto apenas comienza.

 

También nos puedes seguir en Twitter @Chaposoto

- Anunciante -
- Anunciante -

Últimas noticias