Archivo Confidencial

LA FRASE no es hueca, se parece al “no nos falles” que le dijeron a Vicente Fox cuando llegó a Los Pinos. Y sí, tanta fe así se le tiene, que llegó a gobernadora. Casa llena en su primer informe, hasta Javier Gándara se hizo presente y cómo no, si pertenece a ese grupo de empresarios –entre los que se encuentra su compadre Félix Tonella—, que significan miles de empleos para Sonora.
Cualquiera pensaría en guardar rencor, pero no es necesario, la sociedad se encargará solita de darle a cada quien lo que merece.
Un dato curioso y entre paréntesis: las empresas de ambos personajes dan su cheque mensual a la buena obra que maneja Manlio a través de la Fundación Beltrones. Solo como detalle. Por eso le digo que no son cosas personales, es política.
Aunado a lo anterior, la quema de papeles que pensé que era una práctica en el olvido, se presentó justo a eso de las seis o siete de la tarde del sábado, unas horas antes de que tomara la protesta como gobernadora y cerca del Congreso del Estado, justo detrás de Catedral. Los documentos eran del Instituto de Becas, de hecho en uno de ellos se leía el nombre de Francisco Corrales, el contador de esa dependencia.
Otro detalle que rodeó esa noche y mañana de sábado-domingo fue la presencia de un Guillermo Padrés que hizo de tripas corazón y se presentó en el evento. La puerta de atrás del Congreso fue su última jugada- Abucheos, por supuesto, y todo el rencor que ello conlleva, salieron de las gargantas de cientos de sonorenses presentes por fuera del edificio.
Un punto que vale la pena resaltar en estos días es la demanda que interpuso Luis Felipe Romero, titular del ISIE, a igual número de personajes, en una historia que empezó hace como diez día, el sábado, cuando se reunió con el procurador Carlos Navarro quien le recomendó tales acciones bajo el pensamiento jurídico de cobijarse primero y que los demandados le hagan como puedan.
Es así como resultaron tales demanda, de las cuales siete ya han sido radicadas en el ramo penal ante la Agencia del Ministerio Público. Entre ellas sobresale la de Jorge Freide Bernal, compadre de Alejandro López Caballero y otros personajes más, quien advirtió que está a la espera de recibir el primer citatorio para otorgarle todas las pruebas necesarias para demostrar que Luis Felipe les solicitaba el 30 por ciento. Freide no es ninguna palomita blanca, claro que no, sobre todo porque forma parte de los millonarios que arrojó este sexenio.
Como diría Blancornelas en su libro sobre el primer gobierno panista en BC, el de Ruffo: “luego, al finalizar el sexenio se presentaron demandas entre ellos ante las agencias del ministerio público”… igualito que aquí.
Como puntilla en estos días relacionados con la corrupción, las frustraciones y los gritos de coraje contra los que ya se van, se presentó el caso doloroso del asesinato de nuestra amiga Gabriela Morales y su hijo Elliot de doce años, en la colonia Virreyes.
Mi señora era su amiga desde niña y sus casas paternas las separa una cuadra. Cuando lo supe, de inmediato pensé que había sido su pareja sentimental quien es papá de Emma, la niña de cuatro años presente en la casa, pero no. Me cuenta la hermana de Gaby que se reportó con sus padres demostrando su dolor en dos ocasiones, antes de ir a declarar y luego de declarar ante el MP. Salió libre a eso de las cinco de la mañana pues pudo comprobar su inocencia plena.
Quedaba el factor del robo. Gaby, unas semanas antes ganó el primer premio del sorteo de la UES, donde laboraba, y con ello se compró un Renault 2014 que el o los asesinos se llevaron y quién sabe si habrían encontrado efectivo. Elliot defendió a su mamá y eso le costó la vida. Fue un acto sanguinario, no se tocaron el corazón. Malditos. Destrozaron hogares de su familia, amigos, cercanos.
Desde aquí elevamos dos oraciones, una para paliar el dolor que vive su familia y la otra para que las autoridades detengan a ese o esos asesinos y los castiguen. Esperemos que Gaby y su hijo Elliot no sean una estadística más como nos han tenido acostumbrados la autoridad. Le tenemos fe a Claudia.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
