Archivo Confidencial
Armando Vázquez

CUANDO COMENZÓ esta aventura por la gubernatura el sentimiento del sonorense –y así lo marcaban las percepciones–, era de decepción a Guillermo Padrés, cómplices y por supuesto al PAN en quien la población confío llevándolo al triunfo.
La figura del senador Ernesto Gándara, sus años de campaña así como su personalidad, lo convirtieron en un fenómeno social en el cual convergían por la un lado la esperanza y por el otro el deseo de que ya se fueran los actuales gobernantes.
Con Ernesto el triunfo estaba asegurado, con Claudia no. Pero al ser electa candidata, si bien es cierto que debieron tejerse finamente las diferentes redes políticas y bajó un poco el sentimiento de esperanza, también lo es que permaneció esa animadversión hacia el azul padrecista. Es más, si bien no creció significativamente, si se reforzó. Esto lo entendió Javier Gándara pero era parte de la misma clica.
Y en esa bandera que se conformó en anhelo del cambio no importaron las ideologías y se empujó para lograr el objetivo. Por supuesto, fue una gran, costosa y exitosa campaña de Claudia que mereció jugo de neuronas de muchos cerebros que tenían un solo fin.
De allí tanta energía. Claudia a mitad de su campaña transmutó de candidata a sentirse gobernadora y se le notó su mano firme en las decisiones aun y cuando su equipo de trabajo seguía a ritmo acelerado pues Padrés y cómplices daban mucha tela que cortar. Casi todos los días se daban hacían los cocolazos. No fueron en vano pues ello acarreó unos pocos más de disgustados que aportaron votos.
El hecho es que en ese menester Claudia debió, en su tejido, acercar a la gente de los diferentes equipos políticos, cosa que Javier Gándara intentó infructuosamente con Curiel, pero no al interior de su partido pues sentía que no era necesario, que se le iban a unir como efectivamente ocurrió al ungirse a él David Figueroa. La verdad es que la contra interna no pintó, ni Lola del Río, ni otros que le abandonaron fueron significantes a la hora de las votaciones.
Pero Javier cometió errores que ya conocemos y que le llevaron a la derrota. Esa unión como lapa a Padrés y cómplices lo hundieron, sin lugar a dudas. Ya después anduvo de llorón, pero es otra historia también ya conocida.
Regresando con Claudia. En su estrategia de suma continua, de colocar colaboradores de otros equipos políticos en su campaña, fue dejando para el final el cumplimiento de compromisos que debieron hacerse desde el principio y se apoyó en Manlio Fabio Beltrones para tal fin. De hecho, no hubo un esclarecimiento de intereses de origen pues se sabía que la negociación de posiciones sería con Manlio, más que con Claudia.
Nunca se dijo, una vez que ganemos fulano de tal será secretario de esto o de aquello. Todo fueron y son suposiciones. Una vez que conformó los equipos de transición que hoy hacen su trabajo, las posibilidades de algunos subieron y las de otros bajaron pero a su vez y debido a la condición humana surgió el veneno, la puja por ser tocados por el dedo divino, el denuesto, la especulación y por supuesto, nosotros como columnistas, encantados de estar en el juego.
Esta especulación a su vez da origen al surgimiento de listas que se inventan y surcan los espacios cibernéticos. Se cuida mucho la forma, sobre todo en aquellos que no forman parte del equipo claudillero y se olvidan las manifestaciones de lealtad hacia quienes en su momento fueron parte importante en esta lucha. Ernesto Gándara es una prueba de ello.
Incluso, se provoca buylling de los claudilleros que se sienten dioses contra los que no son de su equipo. Eso desestabiliza pues la espera también de la designación de responsabilidades conlleva a poner en tela de duda por parte de aquellos personajes que apoyaron la causa y es así como ya es difícil detener esos impulsos de grupúsculos que sienten el poder en la mano.
En ese trajinar olvidan los compromisos de Claudia, los minimizan o los limitan al máximo. Hasta otorgan puestos importantes y crean sus propios virreinatos.
En este zipi zape que parece leve pues no ha salido a relucir, el problema es que se generan odios, antagonismos cuyas heridas serán muy difícil de resarcir y habrá, por supuesto, enconos que no servirán al trabajo de Claudia.
Sería muy interesante que la gobernadora electa realice lo que se llama en el sector empresarial “reuniones de integración”.
Lo curioso es que esas listas de supuestos nuevos funcionarios es fuego amigo, sin duda alguna y por otra parte, los generales, los dueños de capital político lo permiten debido al alejamiento de Claudia –que se comprende, pero no se justifica–, y a esa falta de atención natural de su parte. Ese es el dilema de Claudia.
ESCRIBÍ HACE buen rato ese asunto del software para el control de la contabilidad gubernamental y para nada estaban catalogados el empleo de los 400 millones de pesos que supuestamente costó lo cual es una mañosada más que quieren hacer pues ese equipo tuvo un costo en su momento de 20 mdp, por cierto no funcionó, y la historia la puede encontrar en este link: http://www.archivoconfidencial.com.mx/vernoticias.php?artid=3777&categoria=28
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
