
La espera valió la pena para las cientos de personas que llegaron temprano a la Casa de la Cultura de Sonora y lograron ingresar al Teatro de la Ciudad para apreciar el magno concierto por los eventos conmemorativos del Día Internacional de la Música, y también el cierre de la Primera Temporada 2015 de la Orquesta Filarmónica de Sonora, dirigida por Christian Gohmer.
Muchos quedaron fuera pero pudieron seguir el concierto gracias a unas pantallas instaladas en el vestíbulo del Teatro, que transmitían en simultáneo el espectáculo que duró poco más de dos horas.
La bienvenida estuvo a cargo de Leticia Varela, coordinadora de los eventos del Día Internacional de la Música, quien agradeció a los asistentes a nombre de los organizadores:
Instituto Sonorense de Cultura, Instituto Municipal de Cultura, Arte y Turismo de Hermosillo, Sociedad Sonorense de Historia, Colegio de Sonora, Universidad de Sonora, Colectivo Galileo, Fundación Ganfer y Fundación Emiliana de Zubeldía A.C.
Una soberbia interpretación ofreció el concertino de la OFS, Vilen Gabrielyan, del Concierto para violín y orquesta No. 1 en La menor Op. 77, del ruso Dimitri Shostakovich, considerado por muchos como uno de los compositores más importantes del siglo XX. Por la introspección y la vehemencia emotiva de sus movimientos lentos y la alegría contagiosa de su final, el público no pudo evitar ponerse de pie ante tan magnífica ejecución.
Tras una breve pausa, al recinto ingresó el Coro del Departamento de Bellas Artes de la Universidad de Sonora dirigido por Zaruhi Martirosyan, seguido por las sopranos Nadia Lamadrid y Selma Ceja, el tenor Christopher Roldán y el barítono Luis Castillo, quienes interpretaron al lado de la OFS, la Gran Missa en Do menor de Wolfgang A. Mozart.
Un grandioso concierto sin duda, con el que la OFS suma once conciertos en febrero a junio de 2015, nueve en temporada y dos especiales, en los que tuvieron grandes invitados como la soprano Eugenia Garza, el flautista Aníbal Robles, los violinistas Francisco Ladrón de Guevara y Erika Dobosiewicz, los directores George Hanson y Héctor Acosta, además de la participación de los solistas de la misma orquesta.
