El Zancudo
(No mata, pero hace roncha)
Arturo Soto Munguía

Buen punto anotó ayer el candidato del PAN a la alcaldía de Hermosillo, Damián Zepeda Vidales al firmar un acuerdo con el presidente de la prestigiada Asociación Civil Sonora Ciudadana, Guillermo Noriega para que sea esa organización la que analice y proponga el mejor perfil, así como la metodología para designar a quien ocupe la titularidad de la Contraloría Municipal.
No sólo eso, también Sonora Ciudadana propondría un sistema para garantizar que la transparencia y la rendición de cuentas sean una práctica efectiva de gobierno, y no letra muerta como ha venido ocurriendo hasta ahora debido al hecho simple y llano de que las contralorías son una dependencia más del gobierno y sus titulares, al ser designados por el titular del Ejecutivo en turno, sólo le rinden cuentas a él.
La propuesta de Damián es vanguardista y se fortalece con la participación de una organización seria como Sonora Ciudadana, acaso la que mejor ha trabajado estos temas desde un abordaje profesional y documentado.
Que hasta hoy no los hayan ‘pelado’ en sus propuestas, como ayer mismo admitió Guillermo Noriega, es otro boleto, pero de que son garantía de profesionalismo y vocación por articular propuestas serias, lo son.
Por eso es importante que el candidato del PAN haya firmado este compromiso, pues al cumplirlo en caso de que llegara a la presidencia municipal, estará dando un paso adelante en materia de transparencia y rendición de cuentas, una asignatura pendiente de todos los gobiernos y en la que se han gastado litros de tinta y kilos de papel, pero en los hechos siguen quedando a deber mucho.
En el caso de Damián Zepeda la propuesta parece venir en serio, sumándose a otras el sentido de la ciudadanización del ejercicio de gobierno, ya que también ha propuesto abrir a los ciudadanos la designación de los titulares de Seguridad Pública, Agua de Hermosillo y CIDUE, a través de sus Consejos Ciudadanos o Juntas de Gobierno, lo cual aparece muy interesante.
Cuestionado acerca de la metodología propuesta para la designación del contralor (a) municipal, Guillermo Noriega admitió que aún no la tienen y se pondrán a trabajar en ella, considerando casos de éxito en otros países y estados, pero de entrada, el solo hecho de que no sea el Ejecutivo quien lo designe, es un avance importante.
II
En la recta final de las campañas y a una semana de que concluyan, algunos candidatos están echando mano de sus mejores cartas para presentar a la ciudadanía. El caso de los candidatos del PAN es, sin embargo, digno de análisis.
Sus buenas intenciones se topan diariamente con lo cruento de una contienda en la que, por lo cerrada de la misma se están disputando voto por voto, cuadra por cuadra, colonia por colonia, con un priismo que viene con todo y que a pesar de las derrotas anteriores, nunca ha dejado de ser competitivo.
El problema es que en el fragor de las contiendas se están dando con todo, y las alas más radicales en los respectivos equipos se empeñan en mostrar la cara sucia de las campañas, incluyendo actos de violencia consumados y amenazas abiertas o veladas para descarrilar el proceso.
Esto no se puede ocultar y sería ocioso intentarlo.
El abierto reto que ayer lanzó el gobernador Guillermo Padrés al coordinador de los diputados federales del PRI, Manlio Fabio Beltrones, para que le diga en su cara lo que tenga que decirle, y no se lo mande decir mediante desplegados fue una lanzada que puso a todo mundo en el filo de la butaca, esperando la respuesta del ex gobernador, cuya larguísima carrera política no está certificada precisamente en los monasterios tibetanos.
Pero ese es uno de los frentes, abiertos en las altas esferas de la política. Los candidatos del PAN en Sonora tienen que lidiar además, con los frentes que a cada momento les abren los talibanes del padrecismo.
Estos talibanes se han empeñado en auspiciar y promover, en los últimos días, versiones en el sentido de que la jornada electoral será especialmente violenta y que en los próximos días estaremos asistiendo a escándalos que involucran ya no sólo a candidatos, sino a líderes de opinión, periodistas y ciudadanos que de alguna u otra manera han destacado por sus posiciones críticas frente al actual gobierno.
Los candidatos del PAN no sólo han guardado un ominoso silencio en este tema, sino que eventualmente han justificado esas prácticas bajo argumentos tan maniqueos como que “el PRI también lo hacía”.
Sin embargo el costo de avalar una embestida de esa naturaleza contra liderazgos no partidistas puede ser muy elevado, considerando que viniendo del gobierno, esos ataques (que por cierto no serían nuevos, ya que tienen años haciéndolos) en plena temporada electoral, resumirían de manera muy concreta las razones por las cuales el PAN quiere mantenerse en el poder.
Es decir, buscarían extender un proyecto de gobierno caracterizado por el autoritarismo que confronta y excluye; que solapa la corrupción y las prácticas más sucias en aras del grosero enriquecimiento de una reducida casta gobernante que presume una vida a todo lujo y atención médica de primer mundo para sus caballos, mientras el pueblo muere en las banquetas de los destartalados hospitales públicos.
Esto está en boca de todos, especialmente de médicos, personal de enfermería y administrativo del sistema de salud pública en Sonora, pero sobre todo, de ese gran universo de derechohabientes y usuarios del sistema de salud sonorense, que a diario lo sufren.
En realidad, esa campaña de terror que busca inhibir el activismo de ciertos liderazgos, en realidad a quienes más asusta es a los candidatos del PAN, que llegan a pedir el voto con el logotipo de un gobierno abusivo y corrupto.
Las encuestas no mienten. Todas, incluyendo las de los panistas, indican que en tres meses sus candidatos o se han estancado, o han caído en las preferencias electorales. La carga de un gobierno que es emblema de una alternancia fallida parece resultarles bastante pesada para levantar el vuelo y no hay, en este momento, un solo candidato del PAN que pueda presumir la victoria en la bolsa.
La puntilla para los candidatos del PAN sería que desde el gobierno del estado abrieran nuevos frentes, porque entonces sí dinamitarían los pocos puentes que quedan con el electorado (no con el voto duro ni el acarreado) al que no le seduce la idea de mantener la continuidad de un gobierno tan abusivo, no sólo con sus adversarios políticos, sino contra cualquier voz disidente.
Frente a eso, cualquier propuesta que venga de los candidatos del PAN, cae por los suelos.
Nadie escarmienta en cabeza ajena, dicen, pero los panistas se encuentran hoy en ese momento en que se encontraron alguna vez los priistas y pensaron que estaban haciendo las cosas bien. El resultado fue la derrota y la condena popular.
Veremos en los próximos diez días qué es lo que sucede.
PD.- La candidata del Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Hermosillo, María Dolores del Río también fue víctima de esos talibanes del nuevo sonora.
Hoy a las 8:00 horas habrá de emitir un pronunciamiento al respecto, pues le falsearon conversaciones en whatsapp que la involucran en transacciones poco claras.
Casualmente, quienes promovieron esas imágenes en las redes sociales, son funcionarios del gobierno padrecista. Los talibanes que, les digo, lo único que provocan es desprecio hacia los candidatos del PAN, que tampoco hacen nada para deslindarse.
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