Esto es puro cuento

Archivo Confidencial
Armando Vázquez

ESTA COLUMNA será un cuento, por eso no me crea lo que escribo. Son meras especulaciones pre primaverales. Traía ganas de escribirlas, no hay más de fondo.

Me queda claro que en política no hay amigos, hay intereses. Sanos, chuecos, difusos, blancos, negros, pero intereses a final de cuentas. Y esto lo explotó muy bien el gobernador Guillermo Padrés. Solamente así se explica el apoyo que le otorgaba a uno, luego le traicionaba y se lo daba a otro, todo conforme a su provecho. Es entendible, ¿justificable?, depende del cristal.

Pero los intereses tienen sus propias reglas, una de las cuales es que interés mayor mata todo. Y la pujanza es de dos vías, de arriba hacia abajo –el más alto es el del Presidente y/o el grupo en el poder–, y de abajo hacia arriba. Y Padrés está abajo. Lo sabe, lo entiende y lo maneja adecuadamente pues sabe muy bien que todo interés en su posición, para mantenerse, requiere financiamiento constante.

Por ello Gustavo Madero lo cobija. ¿Cuánto le habrá aportado a su campaña para la dirigencia nacional del PAN?, es un misterio que algún día se conocerá. ¿Le seguirá financiando?

Como detalle al margen del cuento. Se sabe de los manejos que ha hecho en período electoral al enviar costosos grupos de choque a otras entidades que por cierto, es un tema viejo y muy tratado en los medios esa caza de mapaches.

En ese manejo de intereses, pues, poco importan las decisiones, sentir y opinión de los pueblos. De allí que incluso la posible investigación contra el gobernador se haya atajado en el Congreso de la Unión. Los izquierdistas atacaron este hecho, por lógica, pues muy mal parado hubieran quedado quienes manejan a los legisladores si todos avalaran las triquiñuelas marca Padrés. Con un poco más de aceite monetario, a final de cuentas también entraron al ruedo que es lo que querían. Acaban de retirar de la agenda el tema Padrés.

Ese toma y daca de intereses tiene a su vez dos características importantes: la negociación, en la cual, para ganar todos algo, todos deben perder algo. Y la temporalidad: hay fecha de caducidad.

Al principio Padrés no quería entrar al ruedo. Aunque ya había pactado, pero poco le importó.

Bombazos vinieron y muchos. Se cayó la presa Titanic, donde por cierto cerca de ahí adquirió un rancho llamado “Las ánimas” donde guarda toda la maquinaria, pero el tema pasó a segundo término; el asunto del Wall Street Journall, ni aun así entraba a la negociación. Denuncias fueron y vinieron, tanto de fuego amigo como enemigo, el golpeteo fue constante y hasta que por fin, accedió de nueva cuenta pero avalado por Gustavo Madero quien fungió como conciliari. De allí el cobijo en el Congreso para él y su familia.

El resto de los involucrados, el que no cuenta con la protección plurinominal, serán sacrificados para beneplácito del pueblo, sean funcionarios, compadres, empresarios, cuñados o amigos beneficiados. Serán echados a los leones. Y los nominados a lo mejor aún no lo saben. Todo para que el circo se arme bien y que pueda entregar la gubernatura que ya se había negociado junto con Ernesto Gándara quien de seguro triunfaría y no estaba contemplado en este manejo de intereses.

Sin embargo Padrés sabe que la segunda característica es importante atenderla. La temporalidad. Hay caducidad en las negociaciones a menos, claro está, que logre el cobijo de una diputación federal, más Agustín Rodríguez se anda rajando. Va a necesitar renegociar con su secretario particular, si es que no lo hizo ya.

El otro problema que padece se llama Javier Gándara. No estaba en la negociación. La denuncia fue para amarrar su derrota, pero Javier exigió más y no quiso entrar al juego. Al menos hasta diciembre del año pasado aún se hablaba de que a lo mejor no participaba. Pero aceptó. A sus setenta años busca trascender en la historia, así sea como candidato. No es poder, ni dinero, que le sobra, lo que busca. Simplemente trascender. ¿Y si gana?, pues mejor, pero no ser derrotado antes de tiempo.

Eso sí, si gana, la limpia y encarcelamiento de los no bendecidos la llevará a cabo. Tal y como lo exigen el interés mayor pactado y enmarcado en la nueva ley anticorrupción. Queda bien con los de arriba y los de abajo. Touché.

Y si se aplica y asegura que los intereses serán cubiertos, a Padrés no le queda de otra más que apoyarlo. Si esto ocurre y sigue arriba en sus encuestas, el gobernador recibirá un nuevo apretón de seguro para finales de abril. Quien sabe, a lo mejor apresan a su hermano, “el rico de la familia”.

Y si aún así Padrés siente el frío ponzoñoso y define su postura terminante de apoyar a Javier aun y cuando la tenga perdida, entonces habrá que tronar la elección de dos maneras: creando zozobra, miedo, el día de la votación para favorecer a su gallo o implementando estrategias legales que le permitan ganar tiempo, el suficiente para ser ungido diputado pluri.

Por eso se desespera. Los consejos que recibió respecto a su vocabulario provienen de los mismos consejeros de Madero. Y si funcionan. A la gente le gusta escuchar desgravios, no a todos, pero a una mayoría sí.

Es cosa de esperar los diferentes tiempos. Pero eeeeso es todo amigos. Este cuento se acabó. Le debo la moraleja, usted la puede inventar.

EN FIN, por hoy es todo, el lunes le seguimos si Dios quiere.

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