El Maloro metió al PRI en la pelea por Hermosillo

maloro sauceda

El Zancudo
(No mata, pero hace roncha)

Arturo Soto Munguía
Si de lo que se trataba era de enviar un mensaje de fuerza y convocatoria, el Maloro lo hizo ayer.

La convención que lo ratificó como candidato a la alcaldía de Hermosillo está integrada por poco más de 600 delegados, pero el auditorio al aire libre de La Sauceda albergó a miles de hermosillenses en lo que constituye el evento masivo más nutrido y de mejor ambiente en lo que va de las campañas, que han estado más bien apagadonas.

Buen ánimo en un encuentro breve pero sustancioso. No duró más de media hora; un discurso conciso y muy bien articulado por el candidato, que definitivamente mostró muchas tablas en el manejo de escenarios, y que se hizo acompañar por la plana mayor de la coalición PRI-Verde-Panal, así como las fórmulas a diputados locales y federales.

Seguramente este encuentro habrá de convertirse en la referencia para posteriores actos de otros candidatos, y puede significar también la motivación que los saque del aletargamiento en el que parecen estar, pues les exigirá hacer su mejor esfuerzo para superarlo.

Ante los miles de asistentes, Maloro Acosta aseguró que sí es posible tener una ciudad moderna, planificada, con crecimiento ordenado y con igualdad social y agregó que Hermosillo requiere cambiar para darle a la gente seguridad, empleo, pavimentación, entre otros.

Pero más que el discurso, el mensaje que mandó El Maloro con esta concentración masiva, es la de un priismo que en la capital de Sonora luce fuerte y competitivo, con capacidad de movilización y estructura para disputar en serio la presidencia municipal.

En ello tienen que ver, desde luego, los candidatos a diputados locales y federales, especialmente los que más han trabajado en tierra, como David Palafox, que en su condición de ex dirigente municipal del partido y regidor, tiene años picando piedra en las colonias.

Mención especial merece Ulises Cristópulos, que aunque recién protestó como candidato al distrito 05 federal, en unas cuantas semanas ha peinado esa demarcación gastando suela a paso veloz, retomando el ritmo de trabajo que ya lo hizo ganar una diputación local y lo mantiene bien posicionado.

Solamente el fin de semana pasado aprovechó el llamado ‘puente largo’ para visitar amigos y simpatizantes en las colonias Costa del Sol, Nuevo Hermosillo, Coloso Alto, Coloso Bajo, Casa Blanca, Adolfo López Mateos, Arco iris, Naranjos, Mariachi, Villa de Seris, Olivos, 5 de Mayo, Emiliano Zapata, Valle del Marqués, Praderas, Real del Carmen y El Mariachi, así como las comunidades de la zona rural oriente: La Victoria, El Tronconal y San Pedro.

Desde luego, esto es lo menos que deben hacer, considerando que la contienda no será sencilla en esta capital donde el panismo sigue fortalecido y sus candidatos tampoco se han dormido en sus laureles, sino que diariamente y desde hace meses -mucho antes que los tricolores-, han estado trabajando en tierra y llevando su oferta a los electores.

En próxima entrega haremos un ‘cara a cara’ en cada uno de los distritos, para perfilar las condiciones en que habrá de darse la batalla por los votos, que a como se ve, no será un día de campo para ninguno de los contendientes.

II

Ramón Corral Ávila, el ex candidato del PAN a la gubernatura (2003) desayunó ayer con el Colectivo de Reporteros y fue abordado sobre varios temas, especialmente sobre su relación con el actual jefe del Ejecutivo, Guillermo Padrés Elías, quien fuera su coordinador de campaña en aquella elección que perdió por menos de un punto porcentual frente al priista Eduardo Bours Castelo.

El empresario hermosillense sostuvo que su relación con él sigue siendo buena, son amigos y cuando tiene oportunidad de platicar con él, habla directa y francamente: “lo que digo en público, se lo digo en privado”, precisó, en relación a declaraciones vertidas en días pasados en el sentido de que el actual gobierno no había hecho lo suficiente en materia de combate a la corrupción y promoción de la transparencia y la rendición de cuentas.

Sin embargo, llamó la atención una de sus frases cuando le preguntaron por esa relación, cuando dijo que “Al Memo (coordinador de la campaña en 2003) sí lo conozco; al Guillermo Padrés (que está en Palacio) no lo conozco”.

Eso debió calar hondo por rumbos del centro histórico de Hermosillo, pues viene de un connotado panista y hombre muy cercano al gobernador (al menos hasta hace unos años), y deja entrever que en éste se han registrado cambios no solamente de actitud, sino de muchos tipos.

Entre otras cosas, Corral Ávila mantuvo su posición en el sentido de que no se ha hecho lo suficiente en el gobierno estatal para quitarse la carga negativa ligada a casos de corrupción y mal uso de recursos públicos, pero adujo que la corrupción es un cáncer que corroe también al gobierno federal, donde han menudeado escándalos como el de la Casa Blanca. El sistema político mexicano está agotado, hay que replantearlo todo de nuevo, afirmó.

Y sobre el candidato del PAN a suceder a Padrés, Corral Ávila sostuvo que va a ganar la elección, lo mismo que el candidato a la alcaldía, Damián Zepeda, por quien dijo puede meter las manos a la lumbre, sin vacilaciones.

A la pregunta sobre la conveniencia de que Javier Gándara tomara distancia del actual gobernador, precisamente por esa carga negativa de la que hablaba antes, sólo dijo cuatro palabras: “Ya lo está haciendo”.

III

En otro tema, y tal como se adelantó en este y otros espacios periodísticos, Javier Gándara no acudió a la plaza Zaragoza, a donde había sido convocado por su contrincante del PRI, Claudia Pavlovich Arellano, para discutir sobre sendas acusaciones de corrupción que desde sus respectivos equipos se han lanzado en fuego cruzado.

Como el candidato más aventajado, a Javier Gándara no le conviene exponerse a un foro de esa naturaleza, que por cierto fue aprovechado por los tricolores para reiterar las consignas que han manejado desde hace meses, tratando de subir al ring al aspirante panista, que no ha caído en ese juego, manteniéndose en lo suyo.

Lo que sí hizo Javier, es publicar una encuesta realizada por el periódico el imparcial (minúsculas deliberadas) en la que saca una ventaja de diez puntos sobre su más cercana competidora, que es Pavlovich Arellano.

Esa encuesta fue reforzada con una de la empresa Parametría, que publicó ayer mismo el periódico El Financiero, éste sí un medio serio y creíble, no como el otro, que se encuentra convertido en un pasquín publicitario en el que muy pocos creen.

Ambas encuestas muestran ventaja de Javier Gándara, pero hubo un pequeño detalle que no pasó desapercibido, ya que algunos panistas se encargaron de recordarlo en redes sociales, con la publicación de otra encuesta realizada en febrero pasado por la empresa Votia.

En ella, Javier Gándara aventaja con 15 puntos a Claudia Pavlovich, de tal suerte que al confrontar los resultados, resulta que el candidato del PAN ha perdido por lo menos cinco puntos en un mes.

En fin, esto apenas comienza.

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