
El Zancudo
(No mata, pero hace roncha)
Arturo Soto Munguía
No tengo registro, hasta donde alcanza la memoria, de algún candidato a gobernador que como parte de su campaña, se desmarque o más aún, se vuelva contra el ejercicio de gobierno de quien lo antecede, cuando éste es de su mismo partido.
Eso va contra la lógica más elemental de la política, aun cuando se diga que la política, especialmente la mexicana, carece de toda lógica.
Considerando lo anterior, es sumamente improbable, por no decir imposible, que Javier Gándara Magaña se deslinde de Guillermo Padrés, como han sugerido algunos colegas o más allá, que se convierta en su crítico, como pidió ayer el abogado del PRI en Sonora, Iván Jaimes.
No lo ha hecho ni lo hará. Lo más que ha declarado hasta el momento en ese sentido, fue en respuesta a una pregunta del colega y amigo Alfredo Ochoa sobre el reportaje de The Wall Street Journal acerca de la investigación de la Secretaría de Hacienda federal sobre el presunto depósito millonario en dólares, del empresario Mario Aguirre a cuentas bancarias de un hermano del gobernador.
Según cita el colega, Gándara Magaña respondió que le tema no le compete y que en todo caso, deberían responder los involucrados, ya que él está en lo suyo, desarrollando una campaña de acercamiento con la ciudadanía y de propuestas.
Hasta el momento, a Javier Gándara le ha funcionado esa estrategia de mantenerse al margen de la polémica administración padrecista, y las encuestas en Sonora siguen mostrando un escenario muy competido con la candidata del PRI, Claudia Pavlovich; en alguna aparece arriba, en otras abajo, pero en ambos casos la diferencia es de pocos puntos y la constante es una suma considerable de indecisos que, al parecer, serán los que decidan la contienda.
Una contienda que apenas inicia y que, por lo que se aprecia irá subiendo de tono en temas candentes sobre los que tarde o temprano el candidato del PAN tendrá que asumir posiciones claras, aunque hasta hoy no lo han podido subir al ring a pesar de las muchas intenciones en ese sentido.
Ayer mismo los priistas volvieron a la carga con la denuncia sobre la venta de terrenos al dirigente estatal del PAN, Juan Valencia Durazo, un tema sobre el que advirtieron, será convertido en una permanente insistencia durante toda la campaña y sobre el que Gándara Magaña se ha limitado a responder que no hubo tales irregularidades, mientras que Juan Valencia insiste en el sobado argumento de que se trata de ataques políticos.
La artillería del PRI, por lo visto, disparará a fuego graneado sobre este tema en los próximos meses, lo mismo que sobre los temas relacionados con el mal gobierno de Guillermo Padrés, y el candidato del PAN requerirá de algo más que salidas fáciles o lugares comunes para mantenerse a raya de esos cuestionamientos.
Hasta el momento, insisto porque así lo muestran encuestas y sondeos, a la candidatura de Javier Gándara no le han hecho mella estos cuestionamientos, pero eso no significa que conforme avance la contienda, esa tendencia se mantenga.
Especialmente si en lugar de buscar aliados y tender puentes, el candidato del PAN comienza a ser arropado por el equipo de sicarios de las redes que desde las oficinas del gobierno del estado, desde sus cuentas como funcionarios públicos y en horario de trabajo, o bien desde sus cuentas troll suponen que ayudan a Javier Gándara a mantener una buena imagen.
Esos funcionarios que no tienen más negocio que estar insultando y buscando pleito con ciudadanos y periodistas, o enderezando campañas de calumnias y denuestos a nombre de Javier Gándara y cobijados por el padrecismo, son los mismos que a partir de esa estrategia, tienen al actual gobernador reprobado ante la opinión pública.
Me dicen que muchos de ellos, especialmente los más activos y viscerales lo hacen de manera oficiosa y no son bien vistos por el equipo del candidato que, sin embargo, los dejan actuar a sus anchas alimentando la percepción de que sí son parte de su equipo.
Entiendo que desde el PRI también se manejan cuentas troll y que no son unas carmelitas descalzas. Sin embargo los trolls gubernamentales no sólo confrontan con ellos, sino que en su paranoia la emprenden contra ciudadanos sin partido, opinadores ocasionales y periodistas no afines al gobierno del estado.
En los últimos días, hasta el abogado del PAN, Pedro Pablo Chirinos se ha sumado a esa estrategia de comprar pleitos con periodistas, abonando la idea de que en materia de comunicación, la oferta de Javier Gándara es mantener la línea de lo hecho por Guillermo Padrés, con resultados desastrosos para su imagen.
Chirinos es un oscuro personaje traído de Veracruz para atender litigios del PAN en materia electoral, de campaña negra y provocaciones que ya le hicieron ganar unas cachetadas guajoloteras por parte del ex comisionado del PT en el IEE, Alejandro Moreno, que no aguantó sus desplantes.
En fin, la campaña apenas comienza y es obvio que los candidatos no tienen el control de todos los hilos de la misma, aunque están a tiempo de hacer algunos ajustes, si quieren ir más allá de las palabras a la hora de hablar de civilidad y contiendas limpias.
Por cierto, un par de sucesos este fin de semana muestran que en ese sentido, el de la civilidad, lo que se firma con la mano se borra con el codo.
En Cajeme, gente ligada al PRI colocó una lona con un mensaje alusivo al candidato del PAN y al gobernador, y lo hizo justo en el lugar y el momento en que comenzaba el mitin de Javier Gándara en el centro de Ciudad Obregón.
La reacción fue enviar personal, al parecer policías vestidos de civiles, que propinaron una golpiza al menos a uno de los jóvenes que colocaron la lona, lo que fue captado en video y viralizado en redes sociales.
En esa misma ciudad, la noche del domingo fueron detenidos por la policía municipal, un par de jóvenes que distribuían volantes de ‘campaña negra’ contra el precandidato del PRI a la alcaldía, Faustino Félix Chávez y contra el alcalde Rogelio Díaz Brown.
Uno de los chavos resultó ser el secretario particular del director de Inspección y Vigilancia del ayuntamiento de Hermosillo, Sergio Flores. El joven se llama Mauro Javier García Encinas y se movía en un vehículo propiedad de la empresa inmobiliaria CL, también de Hermosillo.
Los muchachos traían varias maletas con miles de volantes que durante el fin de semana habían sido repartidos en la ciudad, para lo cual contrataron a niños de entre 8 y 12 años de edad, inimputables. El objetivo de esta campaña es, a todas luces, dañar la imagen de Faustino Félix.
Por la tarde, el ayuntamiento de Hermosillo emitió un comunicado en el que se deslinda del joven funcionario, de quien dice atendía asuntos particulares en Ciudad Obregón y no viajaba a bordo de un vehículo oficial, como inicialmente se informó en redes sociales. Advierte además que analizará el caso para tomar las medidas pertinentes.
Agendas
Javier Gándara Magaña estará en Puerto Peñasco donde se reunirá con colegios de Contadores, Abogados y Notarios del municipio; por la tarde encabezará un mitin de arranque de campaña en Nogales, y posteriormente una reunión con simpatizantes.
Por su parte, la candidata del PRI, Claudia Pavlovich sostendrá por la mañana un encuentro con vecinos de ejidos y comunidades de la zona Fuerte-Mayo, en Navojoa; al mediodía estará en Etchojoa para reunirse con indígenas, simpatizantes y militantes, para regresar por la tarde a Navojoa donde sostendrá un encuentro con vecinos, simpatizantes, militantes y cuadros distinguidos.
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