
El Zancudo
(No mata, pero hace roncha)
Arturo Soto Munguía
Con la semana, se abre también la convocatoria en el PRI para registrar a sus candidatos a las alcaldías de los cinco municipios con más de 100 mil habitantes, a saber: Hermosillo, Cajeme, Nogales, Guaymas, Navojoa y San Luis Río Colorado, que en conjunto suman un millón 678 mil habitantes, según los datos más recientes del Inegi.
El asunto tiene sus ventajas y sus desventajas, según se vea. Por un lado, la convocatoria implica la reactivación de un priismo que, a contrapelo de lo que usualmente sucede cuando se ‘destapa’ a su candidato a gobernador (en este caso candidata), que se registra un repunte en su posicionamiento, para el caso actual lo que se registró fue una especie de letargo del cual poco a poco comienzan a salir.
Con los procesos internos para elegir a sus candidatos, el priismo puede retomar una dinámica que les ayude a recuperar terreno frente a sus adversarios del PAN, que no han dejado de trabajar en tierra desde hace meses -si no es que años-, y últimamente andan con todo, y también viviendo sus propios procesos electivos internos.
Sin embargo, salvo en el caso de Hermosillo, donde el PRI tiene una sola carta en Manuel Ignacio ‘El Maloro’ Acosta, en el resto de los municipios enlistados las cosas lucen menos sencillas. En Cajeme, señaladamente, se pudiera complicar el asunto pues en la disputa interna se encuentran al menos dos fuertes aspirantes: Faustino Félix Chávez y Rodrigo Bours Castelo. Al menos, digo, porque aunque se ha manejado en los últimos días que el diputado local Abel Murrieta va por la candidatura a la diputación federal por el distrito 06, hay versiones en el sentido de que en su mira está la alcaldía.
En Guaymas las cosas parecen estar definidas por el Oficial Mayor del Ayuntamiento, Walter de Cima, aunque no está dispuesto a dejarse ganar el diputado local Luis Marco León Perea. En Nogales y Navojoa persisten fuertes jaloneos entre las corrientes que impulsan a sus aspirantes, mientras que de San Luis Río Colorado no tenemos mayores datos a la mano.
En Nogales el mejor posicionado es el diputado local Humberto Robles Pompa, pero en estos casi tres años no ha podido subsanar sus diferencias con el alcalde Ramón Guzmán y eso puede afectar sus aspiraciones; en Navojoa, mientras tanto, acaba de levantar la mano Gustavo Mendívil Amparán, que trae el respaldo del borreguismo y va a pelear esa posición.
La convocatoria que se lanzará este lunes también comprende 9 de los 21 distritos locales, a saber: I (SLRC); II (Puerto Peñasco); III (Caborca); VIII (Agua Prieta); XV (Obregón Sur); XVI (Obregón Sureste); XVII (Obregón Centro); XVIII (Obregón Norte) y XIX (Navojoa Norte).
Lo anterior plantea un reto enorme para los priistas en general, pero particularmente para la virtual candidata a la gubernatura, Claudia Pavlovich Arellano, convertida desde el momento de su destape, en la responsable de facto, para conducir esos procesos internos en el marco de la civilidad y buscando conciliar posiciones para privilegiar la unidad de la que tanto se habla por estos días.
La virtual candidata está haciendo lo suyo y en los últimos días ha sostenido reuniones con alcaldes, ex alcaldes, sectores, organizaciones y liderazgos diversos de su partido para tratar de reagrupar a un priismo que en Sonora no quedó del todo conforme con su designación.
De hecho, este día estará en la Ciudad de México, llamada por el dirigente nacional del PRI, César Camacho Quiroz, para fungir como oradora principal en el 65 aniversario de su paisano Luis Donaldo Colosio.
Pavlovich Arellano ha trabajado intensamente durante los últimos días en las labores de la llamada ‘operación cicatriz’, y entre los retos que tiene por delante se encuentran precisamente los relacionados con las candidaturas de su partido en alcaldías y distritos que concentran a más de la mitad de la población sonorense, y son por tanto, claves para determinar el resultado de la votación el próximo siete de junio.
A lo largo de esta semana que hoy inicia, veremos cómo se desempeña en este terreno.
Rapidines
Las multas impuestas por Conagua y Semarnat al gobernador Guillermo Padrés Elías, por la construcción ilegal de una presa y dos represos en su rancho Pozo Nuevo, así como el ordenamiento para que demuela esa infraestructura hidráulica construida sin los permisos correspondientes, ya tuvo secuelas.
Secuelas muy propias, hay que decirlo, del modo de actuar del gobierno estatal. De entrada, el gobernador negó que el rancho sea de su propiedad, les aventó la bolita a sus hermanos y adelantó que litigarán en tribunales tanto la multa como la eventual destrucción de esos embalses.
Pero por otro lado, desde el gobierno del estado se giró la orden para azuzar a ganaderos y productores, espantándolos con el petate del muerto, de que el gobierno federal iría sobre los represos que han construido en sus ranchos, y por tanto habría que enderezar protestas contra Conagua, principalmente.
Tuvo que salir el delegado de Profepa el fin de semana pasado, para aclarar que tal cosa es una falsedad. Ni la dependencia a su cargo, ni Conagua, tienen pensado destruir esos más de dos mil represos de los que hablaron tanto el gobernador como su secretario de Gobierno, ya que en su mayoría se trata de pequeños embalses construidos rústicamente para captar agua de lluvias.
No tienen nada que ver con la gran infraestructura hidráulica construida en el rancho Pozo Nuevo, ni están bajo sospecha de haber sido construidos con recursos públicos, y esa es la gran diferencia.
Los que sí están en la mira, según trascendió también el fin de semana, son los represos construidos en el rancho Chino Gordo, propiedad de César Bleizeffer, ex alcalde de Huatabampo, hoy virtual candidato a diputado federal por el distrito 07, y en quien se desempeñara como delegado de Conagua cuando esos represos (junto a los de Pozo Nuevo) fueron construidos de manera ilegal.
En fin, esta es una historia de la que se siguen escribiendo capítulos interesantes.
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