El Zancudo
(No mata, pero hace roncha)
Arturo Soto Munguía
La presentación de la convocatoria en el PRI para elegir candidato a gobernador en Sonora sólo abonó a la incertidumbre y a la intensificación del fuego amigo (y enemigo, claro), al abrir la posibilidad de que sea hasta el 15 de febrero cuando una convención de 17 mil delegados priistas decidan quien los representará en la contienda del siete de junio.
De acuerdo con la convocatoria, presentada ayer por la tarde, el registro para aspirantes será el 27 de enero; el dictamen se emitirá el mismo día y, dos días después arrancará el periodo de precampaña, que durará hasta el 14 de febrero, por cierto día del amor y la amistad, aunque eso suene como eufemismo o humor negro involuntario.
El día 15 de febrero se llevará a cabo la convención de delegados y hasta entonces se sabrá quién enfrentaría al candidato del PAN, Javier Gándara Magaña, hasta hoy el que aparece como seguro candidato en el mapa político del estado.
Si bien el PT ya anunció que va con Jaime Moreno Berry, y Morena con Javier Lamarque Cano, ambos aspirantes suenan más como un mal chiste cuyo final no está escrito, considerando las eventualidades del proceso legal que siguen las alianzas PAN-PRD y PRD-PT, donde juega un papel fundamental la posible candidatura de Ana Gabriela Guevara, como elemento que puede levantar a la izquierda sonorense y ponerla de pie para la cuenta de protección.
Hasta hoy, el escenario más probable para la contienda, es que ésta se decida entre los candidatos del PRI y el PAN y la prospectiva hoy, es de un resultado muy apretado en el que la balanza se puede inclinar para cualquiera de los bandos.
Estuvimos ayer en el lanzamiento de la convocatoria del PRI y nos tocó conversar con personeros de los equipos de los dos principales protagonistas en la contienda interna, a saber, Ernesto “El Borrego” Gándara Camou y Claudia Pavlovich Arellano.
Todos coinciden en que la convocatoria fue elaborada con extremo cuidado, respetando los tiempos del partido y con una institucionalidad llevada al extremo, para no cometer errores, ya que, siendo los partidos entidades de interés público, cualquier ciudadano puede impugnar los términos de la misma e involucrarlos en un litigio pernicioso.
El ambiente en el tricolor era festivo, pero nervioso. Y es que las ansias de novillero andan desatadas y muchos piensan que la decisión debe salir cuanto antes, pues sienten que del otro lado les están ganado terreno.
Los más avezados, mantienen la calma y asumen, con la experiencia de sus canas y el haber pasado por muchos procesos similares, que las cosas marchan en tiempo y forma y que, llegado el momento, habrán de sumarse a quien resulte electo como candidato a la gubernatura.
Donde la mesura no parece tener cabida es en otros priistas, con menos experiencia y más impulsivos, que parecen no medir las consecuencias de sus lances, como los que ayer exhibieron un desaforado activismo en redes sociales a favor de Claudia Pavlovich, lo cual tuvo un resultado contraproducente.
Y es que el operativo desplegado para incidir en las redes sociales, es idéntico al que utilizan los funcionarios del gobierno del nuevo Sonora: Cientos de cuentas falsas, bots, troles y acomedidos, y dos o tres activistas reales que retuitean esas cuentas falsas, bots y troles. Al final, lo que queda es un activismo tuitero de autoconsumo que no alcanza mayor relevancia.
Igualito a lo que ha pasado con la presencia del nuevo Sonora en redes sociales: una práctica del autoelogio que rebota en el espejo de la nada. Peor aún, genera molestia entre los usuarios de las redes, que terminan exhibiendo y bloqueando, silenciando o dejando de seguir cuentas que más adelante podrían ser referencia para efectos de difusión de sus propósitos políticos.
Pero bueno, es parte de la inexperiencia y de las desbordadas ansias de protagonismo, que más bien proyectan un dejo de desesperación ante lo que parece ser una decisión tomada a partir de los mismos criterios con que se han decidido otras candidaturas, como la de Nuevo León, donde el fiel de la balanza se inclinó hacia la mejor posicionada en las encuestas, Ivonne Álvarez.
La convocatoria del PRI tiene tiempos muy precisos, pero eso no significa que en los próximos días, dependiendo de cómo avancen las negociaciones -no entre los equipos locales, sino entre los jerarcas de las corrientes a las que pertenecen-, se conozca el nombre de quien vaya a la competencia.
Con todos los que conversé ayer a propósito de este tema, coincidieron en una cosa: quien sea el que gane la candidatura, tendrá el apoyo de quienes se queden en el camino. En eso están las negociaciones, precisamente.
II
Pero si en el PRI las cosas están al rojo vivo, en el PAN no cantan mal las rancheras. Desde el lunes pasado, y esto es información ratificada por funcionarios del gobierno municipal de Hermosillo, personal de la Unidad Especializada en Delitos Cometidos por Servidores Públicos se encuentra en esta ciudad recopilando información sobre el presunto desvío de recursos federales por más de 147 millones de pesos, durante la administración de Javier Gándara Magaña.
Esto, como parte del seguimiento de la investigación que generó la denuncia de regidores priistas sobre ese asunto, lo cual ha levantado una ola de nerviosismo tanto en el gobierno municipal, como en el estatal, pues alimenta las certezas en el sentido de que el gobierno federal está terminando de completar un grueso expediente judicial, que podría echar abajo la candidatura de Javier Gándara, y no sólo eso, sino que podría derivar en sanciones penales contra varios personajes de la vida política local.
Han sido muchas y muy diversas acciones que desde el gobierno del estado se han realizado, sin que hasta el momento haya sanciones. Se estima que esa impunidad es temporal, pactada en tanto salían adelante algunas iniciativas presidenciales que requerían el apoyo del PAN.
Pero ya entrados en la contienda por las sucesiones en los estados, y valorando los pesos específicos de ciertos apoyos que ya no son muy necesarios, las cosas comiencen a cambiar.
Nada menos que ayer, el gobierno federal clausuró la construcción de una planta potabilizadora que el gobierno de Guillermo Padrés estaba construyendo como parte de las obras del Ramal Norte (también clausurado por los mismos motivos) al no contar con los permisos correspondientes.
Al estilo nuevo sonora, se trató de argumentar que esa obra no tenía nada qué ver con el Ramal Norte y por ello la estaban haciendo prácticamente en el clandestinaje, sin los permisos correspondientes, pero las dependencias federales los agarraron en la jugada y les impidieron continuar con los trabajos.
Todas estas cosas se van sumando al expediente, ese que, si los cálculos no fallan, le comenzaron a armar desde el gobierno federal a Andrés Granier, el ex gobernador de Tabasco que hoy está en la cárcel, y al que no le valió ser priista para garantizar su impunidad.
Los días que vienen, sin duda, serán de muy intensa actividad en materia político-judicial. Ya lo veremos.
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