Padrés, mucho poder, poca influencia

Archivo Confidencial
Armando Vasquez

SERGE MOSCOVICI, un profesor investigador ruso, publicó en 1981 un libro denominado “Psicología de las minorías activas” en el cual nos regala una tesis muy interesante sobre el comportamiento de los grupos que en su momento pueden llegar a ejercer un poder pero no por ello una influencia social y por supuesto, también en viceversa puede observarse este fenómeno.

Déjeme y me explico para centrar el tema en México y Sonora y en el tiempo que vivimos.

El autor nos ilustra señalando que hay épocas mayoritarias en las que todo parece depender de la voluntad del mayor número de personas y épocas minoritarias, en las que la obstinación de algunos individuos, de algunos grupos reducidos, parece bastar para crear el acontecimiento y decidir el curso de las cosas.

Y sobre el tiempo actual establece que uno de sus caracteres específicos es el tránsito de una época mayoritaria a una época minoritaria. Entre las razones expuestas para que se presente este fenómeno indicó la facilidad con la que se manipulan y se dirigen las ideas, el lenguaje, el comportamiento de un individuo o de un grupo, la presteza con que la gente se adhiere, como en estado de hipnosis, a ideas a las que poco antes eran ajenos.

Establece que la metamorfosis que se está produciendo ante nuestros ojos conlleva a la transmutación del individuo de una categoría de objeto a minoría activa o sujetos sociales.

Es decir, ciertos grupos que eran definidos y se definían a sí mismos, generalmente, en términos negativos y patológicos frente al código social dominante, se han convertido en grupos que poseen su propio código y, además, lo proponen a los demás a título de modelo o de solución de recambio.

A la mente me vienen gran cantidad de ejemplos sobre esta teoría y cuya aparición de tales grupos pudiera parecer normal pero debemos entender que esta nueva corriente de organización social minoritaria forma y ésta inmersa en el fenómeno de la globalización.

No se me pierda. Conviene distinguir la diferencia entre poder e influencia, en contra de la confusión terminológica de la Psicología Social clásica. El poder implica imposición desde fuera, uso del control exterior en una situación de desigual reparto de recursos. Mientras que la influencia emplea medios de tipo ideológico, psíquicos, consiguiendo un control interior, actuando desde dentro y sin suponer desigualdad de recursos entre las partes.

De hecho las relaciones entre poder e influencia son dinámicas y, a veces, inversamente proporcionales, es decir, hay situaciones con mucho poder y poca influencia (situaciones autoritarias) y situaciones con mucha influencia y poco poder (la de las minorías activas). Aunque se puedan prever situaciones de gran poder o mucha influencia (la de las élites religiosas o ideológicas) y de poco poder y poca influencia (la de los grupos marginados).

Lo interesante de esta nueva conformación, corriente o acción social mundial es que bajo estos cuatro espectros mencionados es posible ganar o perder elecciones.

En el caso del Gobierno de Guillermo Padrés, efectivamente, hay mucho poder pero poca influencia. Se iguala a lo que ocurre con Peña Nieto y su gabinete, razón por la cual podemos sustentar un empate y la nula actuación legal en contra de Padrés y compañía y como, poco a poco, se desvanece de los medios informativos la importancia de tales denuncias que dejan de ser noticias conforme se van apagando. Ahora, la opinión generalizada es que hay arreglos cupulares.

Inclusive vale la pena afirmar que el grupo en el poder logró un alto grado de poder, pero no supo incrementar en esa medida su influencia de tal forma que su principal herramienta a utilizar para ello, es decir, el PAN, se encuentra rebajado en su autoridad para lograr tal influencia. Ese fue su error y su herencia.

De hecho, este problema vemos que lo padece Javier Gándara quien cuenta con poder pero poca influencia de tal forma que no ha sabido encontrarle la cuadratura al círculo y sus encuestas lo demuestran al quedar varados y no avanzar en sus numeritos. Inclusive también pudiéramos colocar en este marco de referencia a Manlio Fabio Beltrones en el caso de Sonora, por supuesto.

Las minorías activas tienen mucha influencia y poco poder entre las cuales podemos englobar en el aspecto electoral el arrastre que tiene Ernesto Gándara que causa empatía por su forma de ser y de conducirse, claro, a su vez despierta otra serie de emociones que lo colocan donde está. El Borrego requiere el poder y con ello cerrar el círculo.

Por su parte, lo que ocurre en el PRD lo pudiéramos colocar dentro de los grupos marginados, sin poder y sin influencia.

En síntesis, aquellos equipos o personas que logren focalizar y aprovechar contextualmente su situación, contarán con mayor capacidad para la absorción de votos. Suena lógico. Aunque claro, estimado lector, este libro es novedoso y traté de simplificarlo para una mejor comprensión pues el área de las ciencias sociales es inexacta, subjetiva.

Por cierto y me llamó la atención la última parte del libro en el cual Serge Moscovici trata el tema denominado: “La disidencia de uno solo” mediante el cual demuestra que en nuestro tiempo presente una sola persona cuenta con más posibilidades de lograr un cambio social y lo expone muy bien. Me acordé de este joven de 24 años que se inscribió como aspirante a candidato independiente por la gubernatura.

¿Verdad que el trato que le han dado los medios informativos ha sido diferenciado?, como que sentimos, quienes nos dedicamos a esto, en la necesidad de protegerlo o impulsarlo para que no desista, pensamiento sustentado en las influencias que recibimos gracias a la globalización y a esa transmutación a la que se refiere el autor.

Es un libro interesante que vale la pena leer.

ME DA gusto que nuestro amigo y colega Martín Romo se encuentre ya tras las teclas y bien de salud. Alejandro Oláis también se vio muy malo, pero ya está mejor. Por otro lado, al también buen amigo Francisco Javier Ruiz Quirrín, le fue bien en su operación de cateterismo y está en franca recuperación. Bien dicen que cuando veas las barbas… ahora sí, nos tenemos que cuidar.

EN FIN, por hoy es todo, el lunes le seguimos si Dios quiere.

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