Arturo Soto Munguia
Imposible no tocar el tema de la seguridad pública en Sonora, y particularmente en Hermosillo.
Con el de ayer, ya van diez días que agentes de la Policía Estatal de Seguridad Pública realizan operativos nocturnos en los que han detenido a 87 presuntos delincuentes y asegurado más de 700 dosis de droga en Hermosillo.
Si es mucho o es poco, se reduce al terreno de lo cuantitativo. Lo más importante es que la presencia policiaca se está sintiendo fuerte en la ciudad, y en los últimos días se ha integrado a estos operativos, a agentes de la Policía Municipal para reforzar el trabajo de prevención y combate a la delincuencia, que ya se estaba desbordando en la ciudad.
No termina ni hay que echar las campanas al vuelo cantando la recuperación de la tranquilidad, pero es innegable que estos operativos han dado resultados y poco a poco la ciudadanía está sintiendo que no se encuentra totalmente desprotegida.
El asunto de los ‘macheteros’, por ejemplo, que hace un par de semanas todavía mantenía en pánico a mucha gente, ha bajado hasta casi desaparecer. Al menos, no se ha sabido de nuevos casos desde que cuatro de ellos fueron abatidos a balazos por agentes de la Policía Estatal Investigadora.
Les comentaba que en el operativo del jueves pasado, un tipo armado con un machete fue interceptado por los agentes y, al verlos, arrojó lo más lejos que pudo el machete y se tiró, pecho a tierra. El miedo, como dice el viejo y conocido refrán, no anda en burro.
¿Medidas drásticas? Sí. Siempre estará a debate ese punto. Como estará en la balanza el valor de cada vida humana, que teóricamente es el mismo entre un estudiante, profesionista, trabajador, ama de casa, y un adicto al crystal; hasta que éste les parte la cabeza de un machetazo para quitarle los 20 pesos que necesita para una dosis.
La capitalización de un tema como este para ornamentar adelantadas campañas político-electorales que de otra forma no tendrían asideros, considerando que, sin desconocer ni descalificar la legítima demanda ciudadana, los principales promotores de la campaña de terror, son precisamente los padrecistas que jamás alzaron la voz cuando se vivieron en la ciudad momentos igualmente dramáticos.
Peor aún: validaron día a día, paso a paso, toda suerte de trapacerías presupuestales para dejar en quiebra la administración municipal y la estatal, de manera que quienes llegaran no tuvieran chance de recomponer las cosas. Esto no es un invento. La cantidad de padrecistas en la cárcel sintetiza de manera clara el atraco.
Por eso es triste, bien triste, la verdad, que un diputado como Luis Serrato Castell se ponga a la cabeza de una campaña contra la policía, justamente ahora que se está reconstruyendo la coordinación en los trabajos de prevención y combate a la delincuencia.
El diputado ha lanzado una campaña para grabar a los agentes cuando cometan actos de prepotencia, lo cual es muy válido, porque también hay que decirlo: los municipales son el terror de los automovilistas y los que cotidianamente extorsionan y abusan de su placa. No hay vuelta de hoja. Nadie, en Hermosillo ni en otras ciudades del estado, se ha escapado de conocer un caso de corrupción policiaca. Ni ayer ni hoy.
Pero si Luis Serrato lanza esta campaña en estos días, refleja por lo menos desesperación o falta de ‘timing’.
Justo cuando la ciudadanía estaba exigiendo mano dura contra una delincuencia desbordada, y cuando el estado y el municipio emprenden acciones que la inhiben, el diputado que quiere ser presidente municipal, se pone a la cabeza de una campaña para ‘cazar policías’.
Hay que ser claros: el video que detonó este tema no fue el de Martín Pacheco, enfermero del Isssteson muerto por un ataque de pandilleros con armas blancas, sino el de los policías municipales de Navojoa mostrando su condición ‘humanista’ (versión del alcalde Raúl Silva Vela) contra un solo individuo que les bailó la danza de los machetes a plena luz del día, amenazándolos, burlándose de ellos.
Y también hay que decirlo: los agentes mostraron en todo su esplendor, la supina incapacidad para reaccionar ante sucesos de esta naturaleza.
Los policías no le tenían miedo al ‘machetero’, sino a que los metieran al bote por el uso excesivo de fuerza. “Le tienen menos miedo al machetero que a la Comisión de Derechos Humanos”, me dijo alguien esa vez.
Y cuando el gobierno decide, atendiendo el reclamo ciudadano, reforzar la presencia policiaca, comenzar a sacar de la calle a potenciales delincuentes, reventar tiraderos y enfrentar el toro por los cuernos con acciones que están dando resultados, el señor Serrato, que quiere ser candidato a alcalde, se lanza en una campaña contra la policía, llamando a denunciar abusos y a no dejarse de excesos.
Insisto, eso está muy bien. Los abusos, sobre todo de la Municipal, son pan de cada día, desde hace décadas, incluyendo las dos décadas en que gobernó el PAN en Hermosillo, y jamás, nunca, el señor Serrato había encabezado una campaña de este tipo.
Pero bueno, se vale. Hoy son oposición y tienen que hacer esto. En su momento, los priistas también lo hicieron.
Sólo suena muy raro que, cuando los ‘macheteros’ estuvieron en auge, Serrato y otros padrecistas incendiaron las redes con reclamos. Legítimos, válidos, por cierto.
Pero cuando la autoridad acciona, prácticamente desaparece el tema de la agenda pública, la estrategia de Serrato y compañía cambia. Ahora van contra los policías municipales o estatales. Ahora ellos son los enemigos, porque son corruptos, abusivos, omisos.
Yo estoy de acuerdo con Serrato. Hay que denunciarlos y no dejar que escudados en una placa, extorsionen, muerdan, corrompan.
Lo único que me llama la atención, es que el señor Serrato lo haga hasta ahora, como si eso fuera un fenómeno novedoso. Quizá sea porque quiere ser candidato a la alcaldía, y entonces las más de mil familias de policías municipales en Hermosillo le habrán de preguntar de qué lado está.
Al señor Serrato y sus padrecistas amigos, les convendría mucho que los ‘macheteros’ siguieran matando gente, porque así tendrían argumentos sólidos para cuestionar las políticas de seguridad pública.
Pero como ya no hay más casos de ‘macheteros’ en las calles, ahora el señor Serrato va contra la policía, a la que hay que enfrentar con los ciudadanos.
Son cosas de la política. El señor Serrato quiere ser alcalde, y los policías municipales saben cuánto vale la plaza. Ok. Ya no me meto más hondo…
II
Al estilo de la gobernadora Claudia Pavlovich, apenas pisó suelo sonorense después de una gira de trabajo por Estados Unidos y Ciudad de México, en pleno domingo sacó prácticamente en pleno a su gabinete legal y ampliado para presentar la plataforma Compranet y reiterar el compromiso de generar más confianza en la población respecto al destino de los recursos públicos.
Compranet es una plataforma de acceso libre para toda la población, en la cual se puede consultar todo lo referente a adquisiciones y contrataciones de obra y servicios públicos, porque finalmente todos queremos saber qué se está haciendo con esos recursos que, en primera y última instancia, provienen de los propios ciudadanos.
Esta plataforma viene a complementarse con otra: TuObra.mx que en 2015 ganó el premio nacional de transparencia y en la que se puede acceder en tiempo real a la información sobre licitaciones y obras del gobierno del estado.
Presente, desde luego, el contralor estatal Miguel Ángel Murillo Aispuro quien explicó el funcionamiento de Compranet, y adelantó que ya se trabaja en una plataforma de denuncia ciudadana, para hacer valer su derecho a reclamar malas prácticas de funcionarios públicos.
En este acto acompañaron a la gobernadora, la Jefa de la Oficina del Ejecutivo, Natalia Rivera Grijalva; el secretario de Gobierno, Miguel Ernesto Pompa Corella y el Tesorero Daniel Galindo Ruiz.
En la semana, la gobernadora estuvo en Washington, donde se reunió con directivos de empresas de clase mundial, para promover, junto con su homólogo de Arizona, Dug Ducey, la Megarregión, ese espacio binacional para promover la inversión, la ciencia, la tecnología y el desarrollo de las actividades económicas, sociales y culturales, para incrementar los niveles de competitividad en el mercado global.
Allá, reiteró su llamado a construir puentes, donde otros quieren levantar muros.
Luego voló a Ciudad de México, donde participó en un encuentro organizado por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto en honor de la Canciller alemana Ángela Merkel, a quien flanqueó en la mesa principal junto al jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera.
La poderosa Primer Ministro germana ha tenido, a propósito de la política de tender puentes y no levantar muros, desencuentros con el polémico presidente gringo Donald Trump, y seguramente de eso platicaron en corto estas dos mujeres que, cada una en su entorno emblematizan el empoderamiento de su género en el mundo.
Entiendo que, al igual que pasa con algunos que se niegan a ver cómo se reconstruyen las ruinas que en todos los ámbitos dejó el hoy encarcelado ex gobernador Guillermo Padrés, y preferirían que el desastre siguiera para tener justificación a las lamentaciones por todo lo que antes no vieron, habrá quien busque un resquicio para la crítica.
Como suele ocurrir, sin embargo, su ceguera sexenal los descalifica. El roce internacional de Claudia Pavlovich, tiene más relación con el trabajo de cabildeo y búsqueda de oportunidades, que con aquel ridículo en la plaza de San Pedro en Roma, a donde acudió Padrés para entregarle al papa una virgencita de palofierro. Lo siento, pero las comparaciones son inevitables.
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