Arturo Soto Munguia
Desde diciembre de 2015, la Procuraduría General de la República tiene en su poder un grueso expediente que documenta las operaciones de David Tinajero, como titular del Fideicomiso Impulsor, y director de la Promotora para el Desarrollo Regional de la Minería, como intermediario entre mineros de Coahuila y la Comisión Federal de Electricidad.
No eran operaciones menores. En la Contraloría estatal de Sonora se tiene registro de cheques por al menos 162 millones de pesos pagados por la paraestatal a Proderem, pero que, al modo padrecista, jamás entraron a la Hacienda del estado. Su destino aún es un misterio.
El caso ha revivido a raíz de la denuncia de Anonymus, citando como fuente a un miembro del Cártel de los Zetas preso en Estados Unidos, que reveló varios nombres de personajes ligados a la política en México, y que habrían aprovechado el negocio de la extracción y comercialización de carbón en Coahuila, para lavar dinero del narcotráfico.
Entre esos nombres aparecen el de Guillermo Padrés Elías, ex gobernador de Sonora y el de los candidatos a la gubernatura en Coahuila por el PAN, Guillermo Anaya, y de Morena, Armando Guadiana.
Pero vayamos por partes. La Proderem fue un organismo creado desde el inicio de la administración de Guillermo Padrés, a través del Fideicomiso Impulsor, que presidía David Tinajero, que a su vez firmaba como presidente de esa promotora, y que hoy se encuentra prófugo de la justicia, acusado de diversos delitos. A él, junto al ex secretario de Hacienda, Carlos Villalobos Organista (hoy preso en Estados Unidos), les aseguraron precautoriamente diversas propiedades cuyo valor asciende a 600 millones de pesos.
La promotora nace para participar exclusivamente en el negocio de un tipo de carbón utilizado para las plantas carboeléctricas de la CFE, y que nada más de Coahuila, consume 10 millones de toneladas al año.
Lo primero que ‘hizo ruido’ es que Sonora no produce ese tipo de carbón, salvo en los municipios de La Colorada y San Javier, pero en cantidades no significativas. El mercado a explotar se encontraba en Coahuila, donde el entonces senador Guillermo Anaya fue el contacto entre Proderem y la Unión Nacional de Auténticos Mineros de Coahuila, logrando un primer contrato por 200 mil toneladas, en el que participaron 36 mineras.
Pero hubo un par de problemas. El primero, con la Promotora de aquel estado que se quejó de competencia desleal, ya que Prodeme vendía el producto a 790 pesos, mientras que la promotora coahuilense lo estaba vendiendo a 911 pesos.
El segundo, que entre los mineros participantes se encontraba José Reyna Bermea Castilla, que en 2012 fue consignado por delitos contra la salud y portación de arma de uso exclusivo del Ejército; también de complicidad con narcotraficantes del Cartel de los Zetas dedicados a la extracción de carbón en los minerales de Cloete y Agujita, en la región carbonífera de aquella entidad.
El 31 de noviembre de 2014, José Reyna Bermea fue asesinado de cuatro balazos cuando salía de su domicilio en Sabinas, Coahuila. Misteriosamente, Proderem se retira del negocio en esas fechas.
El entonces gobernador de aquella entidad, Rubén Moreira entró en conflicto con su homólogo sonorense, Guillermo Padrés, por este tema, que desde entonces estuvo vinculado a la trama política, ya que en 2011, Guillermo Anaya fue candidato a gobernador por el PAN en Coahuila y su tocayo Padrés fue señalado como uno de los principales financieros de su campaña. Presuntamente, los millonarios recursos de Proderem fueron utilizados en ella.
De ello, existe como testimonio una llamada telefónica citada por Anonymus, entre Luis Fernando Salazar, entonces coordinador de la fallida campaña de Anaya a la gubernatura de Coahuila, y el sub secretario de Hacienda de Sonora, Gerardo Encinas Urquídez.
El asunto, que debería ser de carácter estrictamente judicial, ya entró en la ruta de la política.
El involucramiento del candidato del PAN a la gubernatura en Coahuila, su conexión con el encarcelado Guillermo Padrés, y el choque con viejos antagonistas como son los hermanos Moreira (que tampoco son unas blancas palomas), entró de lleno al proceso electoral en aquel estado.
Y considerando que desde diciembre de 2015, la PGR tiene en su poder todo el expediente, donde aparece el prófugo David Tinajero como actor central, es posible que de un momento a otro se lleven a cabo detenciones (incluyendo la del ex titular de Impulsor), ya que en la despiadada lucha por la gubernatura, todo puede suceder.
Estaremos pendientes.
II
Nuestros vilipendiados y malqueridos diputados ofrecieron ayer algunos datos sobre lo realizado en el primer periodo ordinario de sesiones de este año en el Poder Legislativo, entre los que destacan: 27 sesiones en las que se aprobaron diez nuevas leyes, 23 decretos y 55 acuerdos.
De acuerdo con los coordinadores parlamentarios del PRI, PAN y PANAL: Epifanio Salido, Luis Serrato y Fermín Trujillo, respectivamente, y citando estudios del Comité Ciudadano de Evaluación del Desempeño Legislativo, se tuvo un incremento en la productividad, respecto a la legislatura anterior, del 80 por ciento.
Este dato tampoco es para presumirse mucho, pues comparada con la anterior legislatura cualquiera puede ser mejor, sobre todo considerando la lógica de enfrentamiento e imposiciones dictada desde Palacio de Gobierno a la bancada del PAN, que convirtió el recinto legislativo en un espacio donde lo último que se buscaba eran los acuerdos.
De hecho, la histórica e inédita manera en que el ex gobernador hoy huésped del Reclusorio Oriente pretendió someter al Poder Legislativo ahorcándolo financieramente, se tradujo en un monto de 70 millones de pesos que el actual gobierno estatal debe suministrar por órdenes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y no se ve cómo suceda eso, al menos en lo inmediato, pues son recursos que no se consideraron en el presupuesto para el ejercicio de este año.
Hace un par de días le preguntaron a la gobernadora Claudia Pavlovich sobre ese tema, y consideró que era un mandato legal, pero injusto, pues a ella le estaba tocando pagar los platos rotos de lo hecho en la administración anterior, entre otros, una deuda de más de mil millones de pesos a proveedores diversos.
Lo cierto es que hoy sí hay una diferencia respecto a la práctica legislativa del pasado reciente, pues el 97 por ciento de los asuntos han sido aprobados por unanimidad y eso habla de la voluntad política de todas las fuerzas representadas en el Congreso, aunque naturalmente se registran fuertes debates, discrepancias y uno que otro piquete de ojo, cual es natural en todo órgano colegiado que se respete.
Y es que, como dijo el coordinador del PAN, Luis Serrato, se han privilegiado los acuerdos y consensos, aunque (y esto no lo dijo él, pero yo sí), a veces esos acuerdos y consensos han tenido la forma de una que otra manita de cochi y no pocos cañonazos de esos a los que alguna vez aludió el General Álvaro Obregón.
Lo mejor, que entre los parámetros de productividad no se incluyeron los exhortos, pues de haber sido así, la actual legislatura se habría posicionado como la más productiva del mundo.
La información completa, para la minoritaria lectora, el legislativo lector, la podrá encontrar en http://www.elzancudo.com.mx/vernoticias.php?artid=11617&categoria=1
Nosotros por lo pronto aquí la dejamos, porque hay que ir por la tercera celebración del Día de las Madres. Hasta mañana.
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