Arturo Soto Munguia
Se la aventó buena el rector de la Universidad de Sonora, Heriberto Grijalva Monteverde durante una comparecencia ayer frente a representantes de medios de comunicación, al mostrar imágenes de una residencia de su propiedad, que se incluye en la denuncia interpuesta en su contra, acusándolo de enriquecimiento inexplicable.
La vivienda es una casita más que modesta en un barrio que en 1988, cuando fue adquirida, se ubicaba en la periferia hermosillense. Recién egresado de la carrera y recién casado, esa casa fue donde vivió los primeros años de matrimonio.
Los sueldos en la Unison para académicos e investigadores que trabajan y dan resultados, ciertamente, no son nada despreciables. Los estímulos, becas y apoyos de organismos y empresas internacionales, tampoco son poca cosa. El rector y su señora tienen unos 30 años trabajando en ello. Francamente, creo que a sus detractores les falló el tiro, pues su prosperidad es, en todo caso, explicable.
El rector anunció que procederá legalmente contra el dirigente del STAUS, Enrique Quintanar, que fue quien presentó la denuncia en la Fiscalía Especial Anticorrupción: explicó de nuevo el tema de las cuotas al Isssteson y dijo que no está peleado con el director de ese instituto, Enrique Clausen Iberry, con quien se dijo dispuesto a seguir en la mesa de negociaciones para conciliar algunos temas relacionados con esos recursos. También recordó que la creación de la secretaría de Finanzas es una facultad que le confiere la ley.
El rector hizo un rápido recuento de su situación patrimonial y aseguró que con el ingreso de él y su esposa les alcanza holgadamente para tener lo que tienen. Si van a buscar corrupción, la Universidad de Sonora no es el lugar más indicado para hacerlo, dijo, aventando la bolita hacia otro lado. Y uno de esos lados, dicen los que saben, es el propio sindicato de Académicos, donde tienen ubicadas dos o tres trácalas que, de seguir el debate en esta tesitura, no tardarán en salir a flote.
Total que el tema de la sucesión en la Unison sigue candente.
II
Y a propósito de realidades, los diputados del Congreso local anunciaron ayer un ahorro de 144 millones de pesos en el presupuesto del Poder Legislativo, como parte de las medidas de austeridad exigidas por los ciudadanos, con especial enjundia después del gasolinazo.
132 millones de pesos corresponden al llamado Fondo Legislativo, una generosa caja no tan chica de donde los diputados podían disponer discrecionalmente y que por lo general eran aprovechados para la promoción político-electoral, aunque los más corrientitos se los embuchacaban por medio de argucias varias, incluyendo la presentación de facturas falsas.
Ese fondo fue eliminado en esta legislatura. Otros rubros donde decidieron meter tijera son: apoyos para gasolina, por 3 millones de pesos; un millón 500 mil pesos en reducción de la nómina por honorarios; 1.8 mdp por eliminación de apoyos para boletos de avión. Los vuelos nacionales tendrán que ser autorizados por la CRICP, y los internacionales quedan eliminados definitivamente.
También le bajaron 3 millones de pesos anuales a sus viáticos: 1.35 mdp por alimentos y un millón más correspondientes a apoyos para seguro de gastos médicos mayores, lo que en conjunto representa un ahorro de 12 millones de pesos anuales.
De esos recursos, tres millones serán destinados a los cuerpos de bomberos voluntarios en los municipios y el resto, canalizados a organismos que lo soliciten, previo análisis de dichas solicitudes.
Y ya entrados en el tijeretazo, los diputados aprobaron ayer en la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, la iniciativa presentada por la gobernadora Claudia Pavlovich, para reducir en 50 por ciento las prerrogativas a los partidos políticos.
Si algo bueno tuvo el gasolinazo, es que puso ahora sí en serio, sobre la mesa de discusión, el tema de la gran brecha que separa al ciudadano más común que corriente, que se gana la vida con el trabajo diario y no le alcanza, de una clase política acostumbrada al lujo y el exceso que proporciona la generosa ubre presupuestal, nutrida, precisamente, de los impuestos que esos ciudadanos pagan irremediablemente.
III
Pues le salió lo ‘chapa’ a la regidora Karina Lagarda Lugo y ayer se puso a la cabeza de los regidores del tricolor en el cabildo hermosillense y les puso las peras a 20 a sus colegas blanquiazules que en las últimas semanas han estado auspiciando las protestas por el incremento a las tarifas de agua potable.
La regidora prácticamente los llamó sinvergüenzas, recordándoles que una buena parte de ese incremento tarifario tiene su origen en un contrato leonino que firmó el ex alcalde Javier Gándara –también blaquiazul-, con la empresa constructora de la planta tratadora de aguas residuales.
Aludió concretamente a la regidora Elsa Velasco Chico, de quien dijo, se tardó varios años en proponer una reducción de tarifas, ya que desde entonces el incremento fue autorizado por el cabildo gandarista, y entonces no se pusieron la capa de héroes defensores de la economía familiar.
A donde quiera que vayan diciendo verdades a medias y mentiras completas, iré yo para aclararle a la gente que en su momento ustedes sólo aplaudieron el incremento y no esbozaron propuesta alguna para mitigar el costo de una medida tomada por el PAN y de la que ahora no se quieren hacer responsables, le dijo a su homóloga, palabras más, palabras menos.
Junto con los priistas Carlos Zepeda y Raymundo Rodríguez, así como con el panalista Óscar Manuel Madero se sumaron a la andanada de reclamos a los panistas, acusándolos de incongruentes y olvidadizos, mientras afuera de palacio unas 50 personas se manifestaban contra el incremento a las tarifas de agua, agregando más demandas a su pliego petitorio, incluyendo una disminución salarial del 50 por ciento a todos los empleados del Ayuntamiento, contra el gasolinazo y la concesión del mantenimiento al alumbrado público.
Las demandas se están dispersando y mientras disminuye la presencia de ciudadanos libres, aumenta de la de militantes de partidos políticos, lo que ya generó discordias entre los ‘dirigentes’, pues hay algunos que no quieren ver ni de lejos a diputados y militantes de partidos, como Juan José Lam, del PRD; Carlos León, de Movimiento Ciudadano y hasta se llevan entre las patas a Dolores Rodríguez Tepezano a quien ubican como alfil de Morena, y Hermes Cenicero, a quien vinculan con el MC, del que fue candidato a diputado local.
Total que al parecer este movimiento no necesita que el gobierno los minimice, pues entre ellos solos se andan haciendo jiras. Ya se verá.
IV
Y entre las buenas noticias paso a informar que ya llegó a Puerto Peñasco el aerogenerador más grande de México y el segundo que será instalado en aquel destino turístico, donde el primero ya opera abasteciendo de energía eléctrica a 13 mil familias.
A través del programa Energía Sonora, que promueve Antonio Astiazarán se duplicará la cobertura del servicio, favoreciendo la calidad de vida de los rocaportenses, abaratando costos y lo más importante, utilizando energía limpia.
Estos aerogeneradores ha sido promovidos por el ex diputado federal y ex alcalde de Guaymas, principal cabildero ante el gobierno federal y el gobierno estatal para conseguir recursos y facilitar trámites aprovechando sus relaciones en el servicio público; en el mundo empresarial y político. Por cierto, nos informan que en breve se lanzará un amplio programa de afiliación en Sonora, para incluir a más familias en los beneficios de estos proyectos que, bien vistas las cosas, ya no son proyectos, sino realidades.
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