ARCHIVO CONFIDENCIAL
POR ARMANDO VÁSQUEZ A.
EL GOBERNADOR ALFONSO DURAZO anunció ayer, en el marco del Segundo Congreso Interamericano de Agua, Suelo y Agro Biodiversidad realizado en Ciudad Obregón que cancelaría la presa Abelardo L. Rodríguez porque lleva cincuenta años sin aportar una sola gota de agua a la capital y que las mil 750 hectáreas que la conforman –justificando que están en el centro de Hermosillo—al liberarse, servirían para crear un fideicomiso para comercializarlas y con ello financiar tres presas y los acueductos respectivos. https://n9.cl/ui432b
El plan hidráulico que maneja el gobernador contempla la construcción de una presa arriba de Mazocahui, (Puerta del Sol), otra en la parte norte en Sinoquipe y en un cajón del río San Miguel (Las Chivas). Aunado a ello quedó bien con los de Obregón al decir que no se utilizaría el acueducto que surte anualmente a Hermosillo de 30 millones de metros cúbicos (una baba) de los 75 mdmc proyectados originalmente (y que nunca se han trasvasado), que se le restan a la presa del Novillo cuya capacidad es de dos mil 823 mdmc.
Dice el gobernador que la presa ALR no ha proporcionado agua a la capital en cincuenta años, los hermosillenses (hay memoria) aún recuerdan cuando desfogó en 1983 y se tuvieron que poner tablas al vertedor para controlar el desfogue y que corriera por el cauce natural y cuyas lluvias, por cierto, inundaron a la capital.
A partir de allí nacieron tanto el canal del Vado del Río como la presa El Molinito –con capacidad de 121.2 mdmc que por cierto desfogó en 2019 unos 70 mdmc y en agosto del 2022 otros 44 mdmc a la presa ALR–, que sirve como embalse de contención y control de avenidas (no es de almacenamiento) por lo cual deben contar siempre con el mínimo de capacidad de agua.
Hermosillo requiere para subsistir 120 mdmc y el área agrícola 350 mdmc anuales. La ciudad los resuelve con los 30 mdmc que le proporciona El Novillo y los 90 mdmc restantes con los pozos de la ciudad, incluyendo los 40 que adquirió Lola del Río cuando fue alcaldesa en lo que se llamó Las Malvinas.
Ante esta propuesta del gobernador, el alcalde Antonio Astiazarán me comentó: “Yo creo que nuestra apuesta debe ser obtener la mayor garantía de abasto de agua, con la mejor calidad y al menor precio posible”.
Hubo la oportunidad de entrevistar a especialistas en el tema que, de entrada, señalaron que con todo y azolve la presa ALR cuenta con una capacidad de retención de 200 mdmc y que de allí baja a las tres plantas potabilizadoras que tiene Hermosillo, bueno, dos porque una no funciona por obsoleta.
También causó extrañeza el planteamiento hecho por el gobernador pues, por un lado, está científicamente demostrado que el Río Sonora no da para más, no llena la presa ALR ni la del Molinito y con este argumento se denota imposible que se logre recabar más agua en las dos presas mencionadas allende Mazocahui (Puerta del Sol) y la de Sinoquipe.
Por cierto, los estudios de 1944 arrojaron la nula factibilidad de construir una presa en la Puerta del Sol (me pregunto quien habrá sido el técnico especialista que lo convenció de dicho proyecto) pues según las perforaciones profundas en el lecho del río no se había podido llegar al basamento de roca conforme a la reseña de Nacho Lagarda, el cronista de la ciudad, titulada “Historia de la presa Abelardo L. Rodríguez) cuya capacidad fue para un volumen de 250 mdmc.
Además, técnicamente es imposible que la construcción de estas obras se finalice en este sexenio. Aunado a ello, el costo sería más alto que el mismo Acueducto Independencia.
La información del gobernador no cuenta con sustento técnico pues no lo ha dado a conocer y las mencionadas obras deben de pasar varios filtros, sobre todo federales al momento de prevalecer dicha esfera. No se trata de comercializar los terrenos, sino de la factibilidad de que su plan funcione.
Incluso, cuando habló de venderle agua desalinizada a Arizona, los funcionarios de Conagua le dijeron que había la posibilidad de aprobación siempre y cuando su proyecto contemplara acabar con la falta de agua en Sonoyta, Puerto Peñasco (lugar para construir la desaladora), Nogales y Hermosillo junto con Bahía Kino y el Poblado Miguel Alemán, es un proyecto que existe desde hace quince años.
Es muy difícil que se pueda cancelar una presa pues primero se tienen que construir las sustitutas y hay casos como el de Tijuana –la presa de allá lleva el mismo nombre que la de aquí–, cuyo proyecto se ve atractivo https://n9.cl/vx1ni pero aun así debe proporcionar agua a dicha ciudad.
Son proyectos que ameritan hacer un estudio hidrológico para poder llegar a una justificación, no son inventos porque son recursos federales que no se invierten a lo tonto, sino mediante la justificación técnica y hasta ahorita no se ha mencionado este tipo de proyecto –que no existe–, por lo cual no podemos pensar que se va a resolver la problemática de escasez de agua por cincuenta años como ha mencionado Durazo.
Entre los efectos que veremos en el corto plazo estarán las protestas de más de un millar y medio de ejidatarios quienes siembran en más de quince mil hectáreas (el ejido Villa de Seris cuenta con siete mil y 300 ejidatarios, además están los del Palo Verde, La Manga y La Yesca, entre otros), pues históricamente la presa fue construida preponderando la agricultura, así como el cierre de la millonaria planta de tratamiento de aguas residuales al poniente de la ciudad, esto sin contar con los intereses que existen alrededor del vaso tanto por particulares, empresarios y ganaderos.
Los conspirólogos, como un servidor, podemos mencionar otras causas que pudieran suscitarse detrás del proyecto hidráulico del gobernador –sobre todo de tipo inmobiliario–, pero es un tema tan amplio que amerita otra columna que ya escribiremos en su debido momento.
En fin, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…
