ARCHIVO CONFIDENCIAL
POR ARMANDO VÁSQUEZ A.
LOS GOBIERNOS SE PUDREN desde adentro hacia afuera como ocurre con el caso de las pitayas cuya pudrición es más rápida que otras frutas, de allí lo difícil que sea su industrialización.
Es constante la carrera por evitar esa corrupción de aquellos que integran un gobierno y llegan momentos en los que, quienes son los encargados de combatirla se bofean, aflojan el paso o bien se olvidan de su lucha y la primera voluntad, la original de hacer bien las cosas, de rechazo, se convierte en una “normalidad” y aquellos vigilantes son rebasados por la izquierda y la derecha a la espera de que la meta este cerca, que ya se acabe esto, el fin de un sexenio. De vuelta a empezar con nuevos actores.
Ahora que las corcholatas y sayos de la oposición realizan una ilegal contienda afectando ambos las reglas electorales, la carrera para combatir la corrupción empezó antes y quien gane, lleva las de perder, de nueva cuenta, lástima.
Ciro Murayama escribió que el Tribunal Electoral determinó que en las campañas electorales del 2021 López Obrador trasgredió la Constitución en 80 por ciento de sus mañaneras al hacer propaganda gubernamental. Durante la revocación de mandato el INE emitió medidas cautelares al presidente, miembros de su gabinete y gobernador para que no intervinieran. La semana pasada, el Tribunal Electoral sentenció que YSQ intervino ilegalmente con sus pronunciamientos en las campañas de Coahuila y Estado de México. Nunca se detuvo y no va a detenerse.
Por otra parte, es inexacto afirmar que las autoridades electorales ya dieron luz verde a las precampañas anticipadas. La Comisión de Quejas y Denuncias del INE, si bien no detuvo el proceso de Morena, sí emitió normas contra actos proselitistas adelantados; esa decisión fue impugnada y el Tribunal Electoral aún no se pronuncia.
Después, la misma Comisión de Quejas conoció un proyecto para cancelar las giras de los precandidatos ante la evidencia de que sí buscan la candidatura presidencial y burlan la ley. Esa medida no pasó, pero, de nuevo, puede ser corregida por la Sala Superior. El Tribunal aún no dice nada sobre el adelanto de las precampañas; no dio luz verde, tampoco roja. Hay que esperar su decisión final. El proceso de Morena aún puede ser declarado ilegal, también el de los opositores.
Esto apenas inicia. En política pocas cosas hay tan dañinas como la idea de que el fin justifica los medios. En democracia no es así: de los medios empleados, de su apego la ley, depende la legitimidad del fin. https://acortar.link/XyFncz
Murayama tiene razón.
Estamos tan acostumbrados como mexicanos a dos tenores que nos destrozan la vida:
Por un lado, somos el país del ya merito. El mejor ejemplo lo vemos en el deporte. Ejemplos sobran. Pero también en la política. En este contexto cabe muy bien Xóchitl Gálvez y el maldecido quinto año de cada sexenio. También le podemos agregar el nearshoring, las faraónicas obras de López Obrador –incluyendo el no aeropuerto de Texcoco–, la cancelación de leyes con buen futuro, inversiones que se acabaron con una consulta popular y tantas cosas más. Ya merito se lograban.
Por el otro, cada vez se oculta más en el ser de los mexicanos aquella esencia de los viejos que preferían hacer lo correcto –porque se siente–, que lo legal cuando no es suficiente. Es la profundidad necesaria que logra los cambios adecuados que buscan la empatía entre lo legal y lo que debe ser. Uno sabe muy bien cuando comete una maldad, algunos le llaman cargo de conciencia, hoy desgastada.
Sus padres y abuelos, al ver una acción equivocada nos ponían a reflexionar con la pregunta: ¿Si se porta mal tu amigo, tú también lo vas a hacer?, así sembraban la semillita reforzada con el castigo de diosito. Es la base de la familia. Y la otra es la llave que abre el ayudar al prójimo cuando en casa te hablaban del pleito entre dios y el diablo al tomar la decisión de darle o no de tu comida un poco al perro o al gato. Por eso suman más de 300 las organizaciones fraternales en Hermosillo donde nadie se muere de hambre.
Por eso, lo correcto es lo más adecuado. No se trata de ganar por ganar, sino de obtener el triunfo bien.
Cuando Adán Augusto dijo que los del sur eran más inteligentes que los del norte, se refería a esto. Al aprovechamiento de las oportunidades a cualquier costo. A manejarse uñas por dentro. Los del norte no somos así.
Por eso también me llama a reflexión cuando Lilly Téllez se bajó de la contienda argumentando, como usted ya sabe, que no se hacía lo correcto/legal en la metodología de la designación del candidato de Va por México que, como dijo Ciro Murayama, corre el riesgo de caerse la contienda en el tribunal electoral que está en miras de determinar si es válido o no.
Lo correcto y legal es la mejor fórmula para conducirse aún y cuando al gandalla del presidente que tenemos poco le importa. ¿O usted es de los que piensan que como sea hay que ganar aun violentando los principios sociales como lo han hecho las corcholatas? Es todo un dilema, pero ya hemos visto que la aparición de Xóchitl les movió el tapete, entonces la fortaleza que pregonaban no era tal.
Hacer lo correcto es lo adecuado. Paris bien vale una misa.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…
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