Arturo Soto Munguia
Al filo de este mediodía, dos personajes del PAN sonorense estarán presentando sus respectivas renuncias a una larga militancia en esas filas.
La fuente que proporcionó esta información no quiso revelar los nombres, aunque aportó como pistas los cargos que actualmente ocupan: uno diputado local, otro senador.
La acuciosa lectora, el sagaz lector ubicarán rápidamente a estos personajes y sin duda apuntarán hacia Luis Serrato Castell y Francisco Búrquez Valenzuela.
La deducción suena lógica y tiene como telón de fondo la disputa por la candidatura al senado de la República, que inicialmente había caído, por la vía del flamígero dedazo del hoy dirigente nacional del PAN, Damián Zepeda, sobre Ramón Corral Ávila, que no sólo no levantó expectativas, sino que se dedicó a abrir frentes hasta con sus propios correligionarios, provocando que hasta se formara un grupo que dio en llamarse, con escasa originalidad, TUCOR (Todos unidos contra Ramón).
Los escaños en el senado son los dos cargos más importantes que estarán en disputa en esta elección, después de la presidencia de la República y los principales partidos políticos han sufrido este proceso con mayor o menor intensidad.
En el PRI y el PAN es donde se han presentado los más serios estragos.
En el primero, provocó la renuncia de Antonio Astiazarán, que se fue después de 30 años de militancia, argumentando que fue bloqueado en sus aspiraciones para competir por la candidatura.
Anoche, el CEN del PAN confirmó que Astiazarán Gutiérrez encabezará su fórmula para competir por esos escaños en la cámara alta.
Pero así como la designación de Sylvana Beltrones y Maloro Acosta en el tricolor provocó la renuncia de Astiazarán, en el blanquiazul la confirmación de que el ex priista encabezaría la fórmula tuvo efectos similares y para este día se espera que Luis Serrato y Francisco Búrquez anuncien su renuncia al partido.
Búrquez es actualmente senador y no aspiraba a otro cargo de elección, pero Serrato sí estaba apuntado para contender internamente por esa candidatura, pero la decisión de la cúpula partidista favoreció al guaymense, que insiste mucho en su condición de candidato externo, es decir, no se afiliará al PAN, aunque competirá bajo sus siglas. Ramón Corral iría como su suplente.
Todavía falta definir quién lo acompañará en la fórmula, pues el segundo sitio le corresponde decidirlo a Movimiento Ciudadano y deberá ser mujer. El nombre de la presidente de la ONG Sonora Ciudadana, Leticia Cuesta Madrigal es el que se menciona con más insistencia, aunque tampoco es militante de MC, por lo que también iría como externa, si es que acepta.
También se habló inicialmente de María Dolores del Río, dirigente estatal de MC, pero ésta declinó no sólo esa invitación, sino que impulsó el acuerdo de no integrarse al Frente por México en Sonora. Ya con el recambio de Ramón por Toño, quizás haya una reconsideración, aunque se observa difícil, porque en su nuevo partido tiene la posibilidad de asegurar un buen lugar en la lista de plurinominales, que la haría regresar a San Lázaro.
El segundo lugar en la fórmula para el senado, incluso llevando al Toño como cabeza, es una apuesta perdida, y se quedaría sin el perro y sin la torta… ¿O cómo era?
Y en esta trama de paradojas, Astiazarán renuncia al PRI quejándose de la cerrazón y el dedazo que no lo favoreció esta vez, y llega al PAN donde la cerrazón y el dedazo lo favorecieron, provocando reacciones similares a la suya.
II
Y como ya estaba muy cantado, la elección interna para decidir entre Abel Murrieta Gutiérrez y Emeterio Ochoa Bazúa reeditó las más añejas prácticas priistas para echarle el aparato encima al diputado federal e inclinar la balanza a favor del legislador local.
Más de 22 mil inscritos en el registro partidario acudieron a las urnas en un proceso típicamente tricolor, en el que se vivieron momentos de tensión cuando un grupo de inconformes violentó las puertas del edificio del PRI y provocó desmanes, pleitos callejeros y hasta peñascazos en un zafarrancho que concluyó con 14 detenidos por la policía municipal.
Al filo de la media noche, no se conocían los resultados de la votación, pero es previsible que la votación mayoritaria favorezca a Emeterio Ochoa, quien estuvo apoyado por las corrientes que encabezan el alcalde Faustino Félix, el secretario de Desarrollo Social estatal, Rogelio Díaz Brown y el del delegado de la Procuraduría Agraria, Raúl Acosta Tapia.
Del otro lado, el grupo de Ricardo Bours Castelo, que apoya a Abel Murrieta denunció acarreo, compra de votos y otras linduras de las que suelen aparecer en las elecciones internas, incluyendo cholos peñasqueadores.
El asunto no pasó a mayores, pero las consecuencias de esta jornada seguramente tendrán repercusiones serias en el tablero político electoral, toda vez que los damnificados del proceso, entre quienes se cuentan importantes capitanes del sector empresarial local y otras figuras de peso político considerable, no se quedarán con los brazos cruzados.
Se debe considerar que en esta contienda participa Rodrigo Bours como candidato independiente y que, eventualmente, los apoyos de un sector del priismo podrían migrar hacia esa opción. Cajeme se perfila como el gran enigma en este proceso electoral, cuando hace unos meses el PRI parecía ir en caballo de hacienda hacia su tercera victoria consecutiva después de 18 años consecutivos en los que ningún partido repitió en la alcaldía.
III
Imagine, la liberal lectora, el “open mind” lector, que el PAN o el PRI hubieran anunciado la redacción de una Constitución Moral para normar criterios de comportamiento ciudadano y establecer parámetros de conducta moralmente correcta.
La legión de pejeliebers se los hubiera acabado. No los bajarían de medievales, reaccionarios, mochos, persignados, torquemadas y demás.
Pero la propuesta es de Andrés Manuel López Obrador y la hizo durante su ratificación como candidato presidencial, en un evento del Partido Encuentro Social, una organización de raíz cristiana que tiene posiciones muy firmes contra el aborto, el matrimonio igualitario, la legalización de las drogas y otros temas polémicos.
Y como la propuesta es de Andrés Manuel, pues venga, es necesaria, imprescindible y políticamente correcta. Para mí, francamente, es escalofriante.
IV
En lo que definitivamente sí hay consenso en Hermosillo, es que la principal demanda de los ciudadanos es la de mayor y mejor seguridad para la vida y el patrimonio.
En esa tónica, Ernesto de Lucas Hopkins sostendrá un encuentro con John Pistole (ya con el puro nombrecito se escama uno), quien fuera alto funcionario del FBI y que se la sabe de todas, todas en eso de las políticas de prevención y combate a la delincuencia.
Al encuentro serán convocados representantes del sector empresarial y de organizaciones civiles, para comenzar a construir juntos un plan realista, que aborde este sensible tema en la prospectiva de una ciudad que en unos años más estará rebasando el millón de habitantes y que requiere el concurso de todas las voces, todas las ideas y voluntades.
Es conocido que El Pato ha establecido, durante su paso por el servicio público, relaciones de altos vuelos en el país y en el extranjero, que hoy seguramente le servirán para concretar propuestas ya como candidato a la alcaldía.
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