Los Juegos del PANbre

los juegos del panbre

Alianzas, sacrificios, traiciones, trampas, persecuciones, batallas campales, patrocinadores y una lucha a muerte, una guerra territorial que disputan los seleccionados por el gran jefe para que se batan entre sí y al final sólo quede un ganador

Un ritual salvaje para preservar la paz del reino, todo bajo el ojo vigilante de los medios, que transmiten el drama en vivo.

No, no son Los Juegos del Hambre, sino el proceso de relevo de mandos en el PAN de Sonora, donde ya fueron seleccionados los ‘tributos’ (peleadores por la sobrevivencia); ya se tejieron amarres políticos, ya se velaron armas y se mostraron los ejércitos; ya comenzaron las primeras provocaciones, los primeros lances, los primeros madrazos.

Militantes del mismo partido, habitantes del territorio blanquiazul hoy sembrado de cruces por la reciente derrota, deben enfrentarse entre sí para que sólo uno quede al final como vencedor.

Los ‘tributos’, que en la trama de la novela de Suzanne Collins son los jóvenes guerreros, en este caso son los no tan jóvenes representantes de las distintas corrientes del panismo, algunos de los cuales parecen tener suficientes motivos para descarrilar a sus adversarios y dejarlos en el camino.

Iniciaron cuatro: Alejandro López Caballero, Ernesto Munro, Célida López y David Figueroa Ortega. En el camino, López Caballero declinó; David Figueroa se sumó a la campaña de Ernesto Munro y la diputada local declinó sus intenciones para coordinar la campaña de David Galván, que decidió a participar casi de último momento.

Lo mismo hizo Adrián Espinoza, que presume el apoyo de Alejandro López Caballero, entre otros.

Ayer, último día para el pre registro, quedaron definidos los equipos que encabezarán, en orden de aparición: Ernesto Munro Palacio, David Galván y Adrián Espinoza.

Aunque todos panistas, después de la derrota del año pasado tienen, en el recuento de los daños donde todavía lamen las heridas, suficientes razones para quererse matar entre ellos. En sentido figurado, claro.

La pícara popular se entretiene viendo la guerra desde los medios -señaladamente a través de las redes sociales, que vendrían siendo lo que en Los Juegos del Hambre es la televisión transmitiendo en vivo-, emite juicios, valoraciones, opiniones y no pocos chascarrillos, como ese en el sentido de que la primera competencia entre los equipos será para saber en cuál de ellos se enlistan más indiciados, más amparados, más órdenes de aprehensión.

Y es que la derrota de los panistas en Sonora durante el proceso electoral del año pasado se atribuye a los escándalos de corrupción y nepotismo, al mal gobierno que encabezó Guillermo Padrés, que sigue siendo el jefe de todos ellos y al que todos ellos, con sus respectivos matices, defienden y siguen reivindicando como su guía político y moral, aunque esto último parezca un eufemismo.

Pero además, en sus equipos han presentado públicamente a reconocidos personajes del sexenio anterior, algunos de los cuales están sujetos a investigación por presuntos actos ilícitos. Se sabe que otros más los apoyan desde las sombras, porque francamente serían impresentables o se encuentran exiliados, huyendo de la ley.

Resulta curioso cómo en ese reacomodo, cada uno de los tres contendientes ha integrado a su equipo a los personajes más torvos con los que el padrecismo apoyó sus políticas de comunicación, especialmente en lo que se refiere al manejo de redes sociales.

David Galván, por ejemplo, acaba de integrar a Javier Dagnino, el ex director del C4; Ernesto Munro ya tiene el apoyo de Javier Alcaraz, el tristemente célebre secretario de Imagen Institucional de Guillermo Padrés (nomás hay que ver cómo le fue y cómo le anda yendo al ex gobernador), y Adrián Espinoza tiene para esos menesteres de guerra sucia, campañas negras, denostaciones y calumnias, a un vergonzante individuo que responde al nombre de Felipe López.

Como suele suceder, todos los contendientes hablan de civilidad y de juego limpio, pero con cualquiera de esos tres tipos operando en redes sociales, ese es otro mal chascarrillo.

De hecho, sin que se dé la voz de arranque a las campañas, las patadas por debajo de la mesa ya comenzaron y el principal objetivo, como se adelantaba en anteriores despachos, es el ex coordinador nacional de diputados locales, David Secundino Galván Cázares, que llega con el estigma de candidato oficial, apoyado por el equipo de Javier Gándara, el derrotado candidato a la gubernatura, y Damián Zepeda, derrotado candidato a la alcaldía de Hermosillo que agarró un segundo aire con los resultados electorales del pasado 5 de junio.

Tanto Ernesto Munro como David Figueroa Ortega (que no es candidato, pero sí cabeza de grupo aliado) se han quejado de ir a una contienda inequitativa y piden suelo parejo. Adrián Espinoza fue más allá. Durante su pre registro ayer, señaló directamente a Eduardo Urbina Lucero de estar operando con legisladores y alcaldes sonorenses para apoyar la causa de David Galván.

Urbina Lucero es el titular del Registro Nacional de Miembros en el CEN del PAN, y es esposo de la regidora a causa de David Galvativa y piden suelo parejo. vier Giputdelantaba aqu esos tres tipos operanLorena Gutiérrez Landavazo, quien a su vez fue suplente de Damián Zepeda en la diputación federal. Espinoza asegura contar con audios que documentan estos hechos.

Ayer mismo, Adrián Espinoza ‘colgó’ en You Tube un video en el que acusa a Javier Gándara de censor de las redes sociales y alude tangencialmente a su avanzada edad como un obstáculo para entender a las nuevas generaciones y el papel que en estos tiempos juegan las redes sociales.

Cerrando la pinza, reapareció Francisco Bueno Ayup, el polémico operador electoral del PAN, abriendo fuego contra David Galván a quien acusa de haber tenido un pobre desempeño a su paso por la Dirección de Alcoholes y retándolo a un debate sobre ese tema. Al parecer, a Galván le tienen guardados algunos casos de corrupción según los cuales habría otorgado licencias para venta de bebidas alcohólicas a varios negocios que no contaban con la anuencia necesaria.

Por otro lado, la diputada Célida López ofreció una rueda de prensa en la que anunció su integración al equipo de Galván, como coordinadora de campaña. Allí mismo, hizo un llamado a sus adversarios a que “sean hombrecitos” y salgan a competir en buena lid, a que dejen de quejarse y de esgrimir pretextos para justificar su eventual derrota.

En una plática en corto, la diputada aceptó que la contienda no está definida, que ganará el que más trabaje para conseguir los votos de los panistas, y dijo que David Galván no tiene ventajas, pues es el candidato que se incorporó más tarde a la contienda y por tanto, el que se encuentra en desventaja frente a otros que, como Ernesto Munro, ya tiene meses trabajando en su precampaña, o el propio Adrián Espinoza, que aunque se registró el último día, el equipo de López Caballero ya le había abierto brecha.

Más tardó en aparecer Célida López, que en recibir el primer misilazo, como para ir calentando el músculo.

Una fuente del equipo de Espinoza la ubicó anteayer, tratando de pactar con éste. De acuerdo con la fuente, Célida habría exigido a cambio de su apoyo, la Secretaría General del próximo Comité Directivo Estatal, y la mitad de las carteras del mismo. Como no se las concedieron, decidió apoyar a David Galván. Y junto con ella se fue Javier Dagnino.

Por cierto, ambos asumieron ayer su profesión de fe padrecista, y sostuvieron que todos los que hoy están en la pelea por la nueva dirigencia, recibieron del ex gobernador la oportunidad de integrarse al gobierno, donde cada quien debe hacerse responsable de lo que hizo. “Si tienen algo que esconder, si deben algo, si algo hicieron mal, pues allá ellos, nosotros no”, sostuvieron.

Como mencionábamos en el despacho de ayer, hacia dentro del PAN la consigna parece ser la de probar quién es más leal al ex gobernador, aunque hacia el exterior eso les acarree un conflicto por la carga negativa de Padrés. Sin embargo, los votos que buscan en estos momentos son los de los panistas y según sus cálculos el agradecimiento y la lealtad al ex gobernador es su mejor bandera.

De esta manera, si en el equipo de Ernesto Munro aparecieron personajes como Carlos Tapia y John Swanson, en el de David Galván aparecen, aunque aún no lo han hecho públicamente, apoyadores como Javier Neblina y Agustín Rodríguez, que están lejos de ser aspirantes serios a ganar un concurso de simpatías.

Entre los diputados locales, la mayoría se inclina hacia David Galván, aunque Carolina Lara, Lisette López y Manuel Villegas estarían apoyando la candidatura de Adrián Espinoza, y Sandra Hernández la de Ernesto Munro.

El campo de batalla está puesto. En él hay unos 24 mil votos y ganará el que conquiste el tercio mayor. Sin descartar, desde luego, que en el camino se dé algún reagrupamiento para dejar sólo dos candidatos sobre el campo, lo cual se observa lejano, pero no imposible.

Que comiencen, pues, los Juegos del PAN…bre

 

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