EL CONTADOR PÚBLICO Alejandro Torres Preciado, es uno de los dos enigmas que estoy investigando pues han logrado pasar el sexenio padrecista y brincado al otro lado como si nada, por aquello del asunto del pantano.
En su ficha de transparencia viene que es licenciado en contaduría pública, egresado del ITESM, lo cual habla muy bien de él y su capacidad, con amplia experiencia en la iniciativa privada y ya en gobierno empezó con la era de Padrés, concretamente del 2009 al 2011 fue director del proyecto de contabilidad gubernamental de los servicios de salud y en esa misma secretaría también fungía al mismo tiempo como titular del órgano de control y desarrollo administrativo, es decir, los ojos de Contraloría en la zona de Bernardo Campillo.
Nunca supe o no me di cuenta de que hubo alguna denuncia ante contraloría por los malos manejos de Campillo y mucho menos un señalamiento hecho por Torres Preciado.
Le falta señalar en esa ficha que también laboró en la Dirección de Servicios General de dicha secretaría según consta en el directorio del 2012 que así lo refiere. http://goo.gl/VdIQYM
Lo jaló a su equipo el entonces Coordinación General de Administración y Finanzas, Francisco Edmundo Munguía y le dio juego en esa posición. Las malas lenguas hablan de ciertos arreglos bajo la mesa para que ocupara esa posición como se señala en Dossier Político. http://goo.gl/nhE33F
El hecho es que de una de las secretarías más corruptas logra pasar al ISIE, que no hace malos quesos, pero ahora bajo el gobierno de Claudia Pavlovich y es así como tomó posesión el pasado 19 de septiembre del 2015 como Director General de Finanzas y Administración, el mero shaka abajito de la titular, Yalia Salido.
¿Cómo le hizo?, déjeme contarle otra historia similar.
Conforme a su currícula, Ernesto Dávila Villaescusa, después de que egresó de la UNO, http://goo.gl/Vqzjhs como LAE en 1989, laboró en el área de la IP hasta el 2007 que ingresa a Gobierno en la Secretaría de Hacienda, secretaría donde ocupó puestos menores hasta el 2009 que empezó su carrera ascendente.
Fue sub agente fiscal un año. Luego agente fiscal dos años –2010-12–, luego tres años fue director general de recaudación a un lado de Carlos Villalobos Organista, otro perseguido por la justicia y luego a la llegada de Claudia Pavlovich al poder y tras la salida del zorro plateado, Aurelio Cuevas del ITIES, entró en su lugar el susodicho Dávila Villaescuesa.
Aurelio se fue a dirigir a todos los agentes del ministerio público en la procu estatal y Ernesto ocupó la Dirección general de Vinculación y Capacitación del ITIES, si, donde las manda cantar la controversial Martha Arely López Navarro acusada mediáticamente de enriquecimiento inexplicable, adolecer de los grandes lujos, viajes, su nueva mansión y un etcétera así de largo. Por cierto, no han renovado su página web.
El punto en común entre ambos personajes es que son yernos de Eugenio Pablos Antillón, titular del ISAF. En el caso de Alejandro está casado con la señora Ana Iveth según consta en las páginas de sociales http://goo.gl/iBdc80 y en cuanto a Ernesto, pues con la señora Karla. http://goo.gl/RHKxSB
El hecho de que ambos hayan laborado en secretarías cuya rapacidad corrupta las distingue por encima de las otras y en cargos importantes y cercanos a los titulares, conduce a conclusiones de fácil digestión y que se refuerzan toda vez que el nombre del suegro salió a relucir días atrás pues en su página de internet del instituto que dirige, contienen averiguaciones previas desde el 2008 a las que no dio seguimiento http://goo.gl/TexBES, y por supuesto, la manecilla del sospechosismo llega al rojo de alarma.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

