Ayer inició el segundo periodo ordinario de sesiones en el Congreso del Estado, eligiendo como ya se ha hecho costumbre en el mes de marzo, cuando se celebra (día 8) el Día Internacional de la Mujer, solamente a diputadas para integrar la mesa directiva que será presidida por Célida López.
La agenda luce floja para este periodo, donde no se vislumbran temas álgidos que pudieran llevar a intensificar los debates y a confrontar a las bancadas, lo que hubiera resultado interesante considerando la nueva recomposición de fuerzas suscitada a raíz de la separación de cuatro legisladores de la fracción parlamentaria del PAN.
En la agenda de las bancadas hay temas relacionados con la transparencia, de género en materia electoral, seguridad pública, entre otros que más bien aparecen como un espacio para el ejercicio del ‘chorizo legislativo’; rollos interminables aderezados con frases que aspiran al mármol aunque por lo regular no llegan más allá de un efímero boletín de prensa.
Ya para que el evento más relevante que aparezca en la agenda para el mes de marzo sea la celebración del Día Internacional de la Mujer y en abril, el Día del Niño para el que se ha institucionalizado la ceremonia del Diputado Infantil por un Día, es que la agenda sí anda flojita.
Lo que sí habrá, eso es seguro durante esas fechas, son posicionamientos a pasto sobre los derechos de la mujer y de los niños, en una suerte de competencia por ver quién de los diputados y las diputadas recoge con las más bellas palabras las reivindicaciones sobre esos temas.
Al menos en el primero, se puede poner bueno el debate, sobre todo a raíz de la propuesta que esbozó recientemente la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano en el sentido de reformar la ley para que las candidaturas a las alcaldías sean ocupadas en un 50 por ciento por mujeres y el otro 50 por hombres.
Otro de los temas que seguramente desatarán polémica está relacionado con la Ley Anticorrupción, un punto en el que han coincidido las dos principales bancadas, del PRI y el PAN, cada una de las cuales ha construido sus propios cadalsos para llevar a la horca a los presuntos culpables de los actos de corrupción del pasado reciente.
Fuera de ahí, no se ve por dónde pudiera saciarse el morbo de asistir a las sesiones de un Congreso en el que se ha movido la correlación de fuerzas, y muchos interesados están al pendiente del sentido de los votos de los diputados, concretamente los de Carolina Lara Moreno, Lissette López, Sandra Hernández y Manuel Villegas, que siguen militando en el PAN (excepto el último, que renunció al PRI tras 20 años de militancia pero nunca se afilió al blanquiazul), pero han sido ‘separados’ de la bancada panista.
De hecho, durante la sesión de ayer se apreció un clima de cordialidad que ya quisieran para un 14 de febrero, aunque es obvio que mientras sonríen, más de cuatro afilan los machetes por debajo de la mesa, esperando el momento de sacarlos a relucir. Al tiempo.
Mientras eso sucede, todo parece ser coser y cantar en la actual legislatura, que viene de un periodo en que la diputación permanente inauguró la era del Congreso Itinerante, que no es otra cosa que una serie de sesiones llevadas a cabo en diferentes municipios del estado, que tuvieron como fin acercar a los diputados a los habitantes de esas regiones para conocer más de cerca sus realidades.
Ya habrá tiempo de evaluar la efectividad de este ejercicio, aunque a simple vista se aprecia que tales sesiones sirvieron fundamentalmente para abrir espacios a posicionamientos y exhortos de diversa naturaleza que, todo parece indicar también servirán para engordar currículums, pero tendrán muy poco impacto social.
II
El Colectivo de Reporteros tuvo ayer como invitado al delegado de Conagua en Sonora, César Lagarda Lagarda, con quien siempre resulta interesante conversar a propósito de temas que siguen vigentes en el ánimo de la opinión pública.
Entre algunos de los puntos relevantes que tocó se encuentran los trabajos de construcción y operación de las plantas potabilizadoras de agua en los pueblos del Río Sonora, afectados por el derrame tóxico del año antepasado en la zona de Bacanuchi donde se reventó un represo de Grupo México conteniendo decenas de miles de litros de contaminantes.
La primera de ellas ya está funcionando precisamente en Bacanuchi y para noviembre deben quedar listas otras 27 en todas las poblaciones de esa zona.
Por cierto, Lagarda Lagarda, quien fue el principal impulsor de un proyecto de desalación de agua marina hace unos 15 años, para abastecer Hermosillo, reiteró que la desalación es hoy, más que nunca la mejor opción para el consumo humano y agrícola en Sonora.
Si en aquel entonces se hubiera aprobado ese proyecto, a la fecha estaríamos a sólo 5 años de cubrir el costo y se habrían evitado crisis de abasto en la capital del estado, además de haberse evitado un proyecto producto de una ‘visión limitada’ y mal operado como lo fue el acueducto Independencia.
Al ingeniero se le cuestionó cómo es que si el citado acueducto presenta tantas objeciones ya se está planteando continuar con las obras del llamado “Ramal Norte”, que conduciría el agua desde el reservorio situado en el lecho de la presa Abelardo L. Rodríguez hasta una planta potabilizadora ubicada en el norte de la ciudad.
Respondió que las obras de ese ramal fueron clausuradas por la autoridad federal al carecer de los permisos de uso de suelo y estudio de impacto ambiental y que hasta el momento, en Conagua no se tiene conocimiento de que esos requisitos se hayan cubiertos, y tampoco conocen el proyecto, ni el anterior ni el actual, si es que lo hay, para continuar la obra.
Como se recordará, en su momento se dijo que ese ramal habría de llevar agua al norte de la ciudad, donde ‘casualmente’ varios ex funcionarios del pasado gobierno, parientes, amigos y socios adquirieron extensas propiedades para el desarrollo inmobiliario y otros negocios que serían favorecidos con el agua, en esa zona donde actualmente se tienen mayores problemas de abasto.
Lagarda Lagarda dijo que esas versiones también las conocieron “de oídas”, pero que el único hecho cierto es que la obra se encuentra suspendida y no hay noticias sobre su continuidad.
Aprovechó de paso para pegarle un ‘rozón’ al hoy senador Francisco Búrquez Valenzuela, alcalde de Hermosillo en 2000-2003, que promovió la municipalización del organismo operador de agua en Hermosillo y también se opuso a la construcción de la planta desaladora.
Entre otras cosas, informó también que el ex gobernador Guillermo Padrés no ha pagado la multa de cuatro millones de pesos que se le fijó por la construcción ilegal de una presa particular en su rancho Pozo Nuevo, ubicado en la región de Bacanuchi.
Como se recordará, la presa fue demolida, aunque la versión oficial del gobierno estatal que encabezaba Padrés Elías dijo que una gran avenida producto de las lluvias extraordinarias había destruido la cortina. Lo cierto es que Padrés fue multado pero se amparó y es hora de que no paga los cuatro millones de pesos de la multa.
Incluso, algún colega bromeó con la posibilidad de que los cuatro millones de pesos que José Arístides López, el veterinario de los Padrés llevaba en una hielera cuando fue capturado por la policía estatal, eran para pagar esa multa. En fin.
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