RECUERDO QUE LA amistad entre el hoy alcalde de Navojoa Raúl Silva Vela y Elda Molina era tal que en su momento el mismo doctor nos dijo a un grupo de periodistas que al menos una navojoense estaría en el gabinete de Claudia Pavlovich. Ya sabía que era Elda, nosotros aun con elucubraciones pues había vari@s de dicho municipio en la lista del gabinete.
Hoy que sufrió el atentado la mamá de Elda allá en Navojoa, la verdad es que lo señalado por el alcalde de que había sido un accidente eléctrico y que se trataba de mera grilla pues como que su amistad no es para presumir por parte de Elda.
También se fue con la finta del parte de Protección Civil Municipal que daba validez a lo que había dicho Silva Vela. Pero todo cambió cuando surgió el primer análisis especializado por parte de un perito contratado por la procuraduría estatal y cuyo diagnóstico indicaba que había sido un acto premeditado.
Luego vino el video que roló en redes donde clarito se veía a un fulano con una antorcha ardiendo y tras unos segundos, saz, la quema del carro de la mamá de Elda, por cierto, una señora de 70 años que no anda para esos sustos.
¿Pudo haber hecho algo el doctor Silva Vela?, yo creo que sí, pero prefirió tirar a loco el suceso y en consecuencia cambiar sus escenarios futuros. Lo mejor para el alcalde es encontrar al tipo que lo hizo, así como al autor intelectual del mismo.
Sabe muy bien que quien seguía el carro de la mamá de Elda y que de seguro fue por varios días seguidos para conocer sus rutinas se encuentra grabado en algunas cámaras del Ayuntamiento. Es cosa de detectarlo, sacar las copias de las placas del carro y darle un nombre a la procuraduría.
Por otro lado y como dicen los gringos hay que regresar a lo básico para comprender el por qué se dan estas acciones.
Hace unos cuatro años, después de la llamada que hizo Giullermo Padrés a su gente de que dejaran de ser como Güicho Dominguez, se comprendió que era una ola difícil de detener y que más valía aprovechar esa corriente a su favor cobrando una especie de diezmo por cada tranza.
Y así fue. Cobraban el 30, se quedaban con el 20 y el diez lo entregaban al jefe.
Por esa razón aún el día de hoy aparecen desfalcos como el último, de poco más de dos millones de pesos en el Icatson. Esto es fuera de las denuncias interpuestas.
No hay una sola dependencia de Gobierno del Estado en la cual se pueda indicar que no hubo desvío de fondos o irregularidades de algún tipo. ¿Es posible que todos, absolutamente todos los directivos principales y secundarios de la administración pública resultaran corruptos?
¿Cómo se logra pudrid un sistema gubernamental en el lapso de dos años?
No hay que ir lejos por la respuesta. Aún y cuando era una inercia y Guillermo Padrés tuvo la oportunidad de detenerla, simplemente vio pros y contras y los valores salieron por la ventana. Pero requería cierta complicidad que permitiera el robo de forma adecuada. Fue así como nació una especie de cofradía encabezada por Roberto Romero pero respaldada por Padrés Elías.
Esa básica organización conformó a su vez una serie de filosofías y culturas que permitió a sus integrantes sentirse parte de algo más grande, de darle un rumbo a sus vidas. Así es como también surgen aquellos en los que la satisfacción del deber cumplido les coloca en ese camino donde no les importa incendiar un vehículo, quemar una puerta de Catedral o quien sabe qué más vayan a logar.
Pero también surgen traidores que se sienten con mayores privilegios pero al mismo tiempo insatisfechos con lo que han recibido y esos son los que filtran que Roberto Romero vive en Tucson, en la casa de su primo, el albañil, escondido, agazapado, pues su dinero y tarjetas también son rastreadas.
Claro, todo cabe en el mundo de la especulación. Lo interesante de este tipo de cofradías es que quedan al final muy poquitos y tienden a desaparecer. Estas acciones dañistas son el último estirón en esta aventura.
Ah, por cierto, esos que aún anda con sus ideas de perjudicar a funcionarios o periodistas, más vale que hagan las cosas muy bien pues sus acciones han hecho que todos reforcemos nuestra seguridad y más adelante, cuando salgan a relucir sus nombre, no van a tener donde esconderse.
EN FIN, POR hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

