Archivo Confidencial
Armando Vázquez

PARA ESTE VIERNES 18 ya estarán de vacaciones la mayoría de los burócratas y terminará un año por demás polémico. Parecen dos años en uno, de lo largo que han sido los meses de septiembre para acá. Pero poco a poco se han ido acomodando las calabazas.
El hubiera no existe pero hubiera sido genial que soltaran órdenes de aprehensión contra algún alto ex funcionario, hecho que ocurrirá hasta febrero o marzo. Pero hay avances. Por lo pronto el procurador dijo que no encuentran a los Padrés, Miguel y Guillermo.
Y así por el estilo, pero hay esperanzas con la aprobación del presupuesto y la reestructuración de la deuda, se abre la posibilidad de que el Plan Estatal de Desarrollo –cuya presentación será este miércoles a las cuatro en la explanada del Centro Gobierno en el Vado del Río, vestimenta formal–, empiece a concretar algunos objetivos de corto y largo plazo.
Hace seis años, cuando Héctor Larios era secretario de Gobierno me tocó estar presente en la hechura del entonces PED http://tinyurl.com/zdxkxf3 que manejaba seis ejes rectores: Sonora Solidario, Educado, Saludable, Competitivo y Sustentable, Seguro, Ciudadano y municipalista, así como la creación del Sistema de Seguimiento y Evaluación del Plan.
Hubo siete Agendas Transversales: Agenda Ciudadana, del Futuro, Competitividad, Igualdad y Equidad, de Innovación, Austeridad y de Coordinación Intergubernamental. Se instaló el Coplades y la congruencia con el Plan Nacional de Desarrollo. Hubo diez mesas regionales con temas centrales como infraestructura, índigenas, desarrollo social y cultura incluyente, agua, justicia y derechos humanos, acuacultura, pesca y turismo, participación ciudadana y consolidación democrática, gobierno ciudadano, prevención del delito y cultura de la legalidad, economía competitiva y sustentable.
Fueron mil 775 propuestas convertidas en estrategias. Más de cien propuestas iniciales directas a una veintena de colonias de los principales municipios. Luego el asunto de los valores: Humano, sensible, ciudadano, democrático, institucional y equitativo.
De hecho en papel estaba inmejorable. A toro pasado ¿por qué la debacle? Y estimado lector, pasó entre septiembre que tomaron posesión a febrero del siguiente año, 2009-2010. Guillermo Padrés se engolosinó de poder y dinero e hizo cómplices al primer círculo. De allí que cuando hizo el llamado a dejar de ser “Güicho Domínguez” ya la contaminación había llegado a casi todos sus cercanos y de allí para abajo. Se perdió el objetivo y quedó en simple papel el PED.
Salió botando Héctor Larios, lo rebasaron los intereses personales del resto de los integrantes del gabinete y se fue de Senador. Lástima. Se perdieron los equilibrios y ese fue el factor fundamental que resquebrajó el equipo de un Memo Padrés que no supo imponerse y mucho menos comprender la trascendencia del papel que jugaba para Sonora. Perdió el rumbo, sus cercanos olvidaron la plataforma del Plan y todo se fue a pique.
Ese fue el error, la pérdida del equilibrio político y social, pues aun y con todo el enriquecimiento que lograron en el cortísimo plazo fueron comesolos y de allí, como efecto dominó, la resquebrajadura creció.
Y es que un plan es eso, una forma de hacer las cosas, una preponderancia de acciones, el colocar una política de trabajo, de acción, de ser y parecer y quienes no lo entienden pronto se dan cuenta de que no encajan y hacen las cosas a su manera. De hecho, estimado lector, en todos estos años de la “escribida” no he conocido un solo Plan Estatal de Desarrollo que vuelva a ser tema periodístico a los tres o seis meses. Nunca más se le revisa y los funcionarios, desde el primero hasta el último se mueven conforme a la tradición, a la costumbre de “siempre hemos hecho esto así”.
De allí la importancia del liderazgo que imprima Claudia Pavlovich a su gobierno.
Como me gustaría observar un plan por secretarías o por objetivos, al estilo de Carlos Matuz, dinámico, efectivo, que permita a la población vislumbrar si se avanza o retrocede para poder definir mentalmente si el secretario equis o ye está realmente aplicando lo que dice, porque a la hora de hablar todos son muy buenos, pero poco efectivos porque no saben mover el terrible peso burocrático que tienen bajo su orden.
Y cuando la burocracia les gana, los secretarios pierden el rumbo.
Mover las voluntades de más de setenta mil empleados públicos –incluyendo maestros–, es una acción que requiere no solo de talento, sino de herramientas que van más allá de un curso anticorrupción con expositores de Harvard.
Los ejes de comunicación horizontal y vertical, de un solo tipo de liderazgo, de desarrollo de indicadores y mediciones de corto, mediano y largo plazo, así como el contar con herramientas que permitan que no sea necesaria la presencia del secretario para que todo funcione bien, es una tarea que muy pocos, contados, de los actuales secretarios, saben o tienen idea de cómo realizarla. Se los come el día a día o el atender problemáticas inmediatas que se convierten en urgentes una vez que se publican en medios informativos… y se olvida lo importante, el rumbo.
Es así como la gobernadora tiene tres meses, de enero a febrero del año entrante para cumplir con lo siguiente:
1.- Reestructurar el adeudo.
2.- Ajusticiar a quienes debe hacerlo.
3.- Desplazar a aquellos funcionarios que no dieron el ancho o no entendieron lo que ella quiere establecido en el mencionado PED.
4.- Colocar las piedras para fincar el desarrollo de los servicios públicos por municipio y estatal.
5.- Reducir los índices de criminalidad y desempleo.
6.- Implementar las estrategias adecuadas para la sustentabilidad de las acciones de educación, salud, de inversiones, etcétera.
Y todo esto inmerso en la vorágine propia de las elecciones del 2016, razón por la cual en mayo ya no contará con el apoyo total de los secretario federales que estarán inmersos en sus propios problemas electorales coyunturales y a quienes poco les importará Sonora.
No es nada fácil su chamba. Pero confiamos en que Claudia, quien tiene la virtud de otorgar la confianza plena a quienes le rodean, sabrá apuntalar al Estado. Es la idea y en ello mucho tiene que ver el Plan Estatal de Desarrollo.
En fin, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
