Archivo Confidencial
Armando Vázquez

LA HISTORIA señala que no le será tan fácil.
De los 37 dirigentes nacionales que ha tenido el PRI desde que se llama así –1946–, únicamente ha tenido a dos titulares que han sido candidatos a la presidencia de la República y los dos han perdido:
Uno de ellos fue nuestro Luis Donaldo (dirigente 1988-92) quien dos años después (1994) fuera aspirante con las conocidas consecuencias y el otro es Roberto Madrazo (2002-05) quien perdió ante Felipe Calderón en el 2006.
Nacido el 30 de agosto de 1952, Manlio Fabio Beltrones a sus casi 63 años de edad cumplidos ya dijo que no tendría tiempo para buscar la presidencia de la República… aunque pocos le hayan creído pues la política es más coyuntural que de suerte.
El próximo 4 de junio del 2016 se renovarán las gubernaturas de 12 estados y del panorama que pinte se define el 2018.
En su momento, Roberto Madrazo ha sido el único dirigente nacional que marcó el camino para buscar la candidatura a la grande y lo logró a pesar de Zedillo. La coyuntura no le favoreció, pero fue candidato. Este es un punto a favor del sonorense.
Si Manlio logra un carro completo en el 2016 su panorama será otro pues tendrá un año y meses para realizar sus jugadas de altos vuelos.
Para el 2017, la brillantez de Osorio Chong, del mismo Videgaray y hasta del Presidente Peña Nieto tendrán sus claroscuros definidos, más grises que claros pues irán de bajada en su partida y no vemos alguien más en el horizonte que logre trascender del 2017 a mediados del 2018, tiempo que tendrá cualquier político para brillar y que vemos difícil que emerga una nueva figura que opaque a la del sonorense.
En el caso de Eruviel Ávila, gobernador del Estado de México –origen de Peña Nieto–, quien hoy cuenta con 46 años de edad y quien dejará la gubernatura en el 2017 pudiera ser, pero los continuismos en las familias del poder tienen sus limitaciones de simpatía.
Hay cinco marcos de referencia que debemos tomar en cuenta para que los astros se acomoden a Manlio.
1.- Manejo adecuado de la política exterior. China e India con sus dos mil 630 millones de habitantes (un tercio de la población mundial), reflejan el nuevo mapa mundial del poderío económico básico, no militar.
De allí que Peña Nieto equilibrara la balanza internacional en su relación con China, a quien compra el 50 por ciento de la gasolina que consume México y a su vez abriera la puerta con la Unión Europea vía Francia, no con Inglaterra como era la costumbre, (¿quién fue nombrado Caballero de la Legión recientemente, simple coincidencia?).
Esas relaciones con los asiáticos y europeos fueron un mensaje a los gobiernos gringos, hoy encabezados por Barack Obama y se abrió una ventana para avizorar la separación respetuosa de las economías vecinales preponderando algunos apartados del Tratado de Libre Comercio y de carácter migratorio.
En este contexto, se cobijó la figura de Manlio, (¿de quién más?) que es poco querida pero tolerada y respetada por los gobiernos gringos quienes vieron su manejo en las relaciones internacionales al demostrar la solución de problemas de primer nivel como lo ocurrido con Francia. “Manlio le entiende a esto”, como dirían algunos analistas diplomáticos y eso gusta a los todopoderosos gringos.
2.- La política del buen vecino. Siempre se ha dicho que México es el patio posterior de Estados Unidos, que cuando a la economía gringa le pega resfriado a México le da pulmonía y sobre todo que los gringos ponen al presidente que ellos consideran mejor para su país y para el nuestro. Tres apartados que la nueva generación encabezada por Peña Nieto toman con respeto, pero no como sometimiento.
Lo interesante de esto son los tiempos.
Las elecciones a la Presidencia en EU será el 8 noviembre del 2016 y el ganador asumirá el cargo el 20 de enero del 2017. Para el reacomodo de las fuerzas políticas y el tratamiento de su política exterior hacia México y América Latina requerirá por lo menos un año de discusiones de las cámaras, tiempo en el cual quienes manejan a México contarán con un dejo de libertad para definir el destino de sus gobernantes, no pierda de vista este punto de los tiempos independientemente de quien sea el elegido gringo.
¿Qué buscan estas potencias asiáticas, europeas y estadounidenses para con México?, sin duda alguna estabilidad política para el sostenimiento de sus políticas económicas. Alguien que les asegure su entorno favorable y saben que más vale malo por conocido que bueno por conocer. De allí el miedo a Andrés Manuel López Obrador, quien crearía un gobierno similar al de Venezuela o Perú, y la decepción hacia los panista cuya lápida no lograrán quitarse para el 2018. Punto para el PRI.
3.- La fortaleza de las instituciones. El trabajo desarrollado por el Presidente Peña Nieto ha girado en dos vertientes: fortalecimiento de las instituciones actuales y apertura a las nuevas corrientes político-económico-sociales mundiales. Lo mismo que Manlio propuso en su tiempo con su reforma de Estado.
Ya tuvimos nuestro baño de sangre con el asesinato de Luis Donaldo girado por grupos de poderes endógenos y exógenos que no estuvieron de acuerdo con esta apertura similar que buscaba el sonorense hace 21 años.
El político mexicano que busque la presidencia en el 2018 ya sabe a esta alturas el riesgo que significa jugar las barajas mal y a destiempo. El PRI ya vivió sus doce años de castigo y el PAN su docena trágica al comprobar que son mejor como oposición que como gobernantes. AMLO no deja de dar miedo, no ha sabido contrarrestar esa percepción. Mesías, pues.
Un analista como Manlio, con la información de primera mano, con seguridad ya conoce los candados y alianzas que deberá de utilizar si quiere lograr su propósito.
4.- Un PRI para los priístas.- Con seis millones de integrantes en el país, el PRI sabe que su principal enemigo es la falta de unión, de institucionalidad y de comunicación vertical y horizontal deficiente.
El PRI es un partido de castas, que pide la apertura de más ventanas para trascender y al paso del tiempo lograr colmar las aspiraciones personales de sus integrantes. Ese es el reto de Manlio. El PAN es de clases –alta, media y baja—y lograr la estandarización debe ser la meta de Anaya y la izquierda, como es de tribus con el germen de la desunión en su ADN, requiere de caudillos para funcionar adecuadamente. Es mucha talacha y los cambios empiezan desde dentro, no desde fuera, por eso Manlio dijo hace meses que buscaría la dirigencia nacional del tricolor pero no para para quedarse de semilla.
El hecho es que bajo este contexto básico, en el caso del PRI –y lo mejor que le pudiera pasar a Manlio—es que la designación del próximo candidato a la presidencia se realizara en un marco de democracia interna lo cual sería un cerrojazo de oro de Peña Nieto con lo cual sin duda pasaría a la historia que es lo que busca cualquier gobernante saliente y más cuando apenas cumplirá 52 años, recién salido del cascarón de la vida.
5.- Un candidato talentoso.- Sin duda alguna y me atrevo a señalarlo, uno de los principales presidentes de esta país fue Carlos Salinas de Gortari, con todas las críticas que ello me traiga, pero no hay que olvidar que él abrió el país al mundo, renovó la constitución e impulsó la mentalidad mexicana que ya nos creíamos en el primer mundo. Se quedó en esa raya del ya merito, sus últimos dos años nos destrozaron y no supo, detener su caída y la del país.
Pero Salinas metió a la cárcel a líderes sindicales, empresariales, retiró a la sombra a quienes habían conformado eternos cotos de poder, puso orden al precio que usted y yo ya conocemos. La historia lo juzgó y allí están las consecuencias, pero tuvo una virtud que nadie le pude quitar: supo rodearse de hombres y mujeres talentosos.
Un Pedro Aspe que renegoció la deuda con los ingleses de una manera eficaz, un programa como el de Solidaridad con orígenes bondadosos que luego se pudrió, un sistema de apoyo al empresariado de primer nivel, las reformar constitucionales sobre la relación clero-Estado, la oportunidad al ejido de transmutar y aportó la llegada de Vicente Fox al poder al cambiar el esquema de candidatura a la presidencia de la República por aquello de ser hijo de extranjeros, entre muchas otras cosas.
Luego vino lo trágico, pero para el tema vale la pena señalar que una persona con talento no se rodea de la mediocridad sino de seres humanos más talentosos que él. Esto le falló a Padrés quien quiso gobernar con los mismos amigos de siempre que no fueron más talentosos que él.
Peña Nieto es un tipo talentoso, ¿dos o tres errores?, claro, pero en el mismo contexto Fox cometió más tonterías y a nivel internacional. ¿Cómo se le ocurrió orinar en el panteón sagrado de China?
Necesita el PRI, pues, alguien con talento y cuidadoso de las formas. Con trato de suavidad pero con fortaleza en sus decisiones, si, que no sea rencoroso pero con buena memoria.
En conclusión: en el 2018 seguirá gobernando el PRI. Así lo veo a dos años y pico de distancia.
¿Los astros beneficiarán a Manlio?, pienso que sí, tendrá mucha chamba y por lo pronto este viernes que renuncie a su cargo para buscar la presidencia del PRI, espero sinceramente que no sea su primer paso hacia su Waterloo como le ocurrió a Luis Donaldo.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
