El Zancudo
(No mata, pero hace roncha)
Arturo Soto Munguía

Como ayer estrenamos Periscope, vamos a dar una tregua este día en el tema del asalto a la nómina, para dejarlos con lo que transmitimos anoche como prueba. Para ser la primera, no estuvo tan peor, pero es cuestión de ir agarrándole la onda a esta aplicación, para ponerla a su servicio en la transmisión de eventos en vivo cuando lo ameriten.
Prometemos mejorarlo y hacer uso de esta herramienta para darle un valor agregado a la información que les seguiremos llevando: entrevistas, eventos y demás.
Lo de ayer fue esto:
Buenas noches.
Desde algún lugar del inhóspito, salvaje y misterioso norte de Hermosillo, les saluda El Zancudo, que no mata, pero hace roncha, y que esa vez incursiona en los no menos ignotos terrenos de la tecnología de punta, la comunicación digital, el descontón en megabytes; la zancadilla touch screen y el piquete de ojo virtual, que a veces duele más que si te lo estuvieran picando de a deveras.
El ojo, se entiende.
Hoy llegamos hasta ustedes por esta vía, amantes de las redes sociales, troleadores por vocación; stalkers de ocasión y cazadores de romances improbables que casi siempre terminan en el desamor o, en el peor de los casos, en una triste y solitaria chakira de esas que, según dice el maestro Mercado, si se repiten en número de tres, son el remedio más eficaz para el insomnio y hasta para las crudas mal curadas.
Estrenamos Periscope o como quiera que se llame esta madrola, para comentar algunos temas que no pueden quedar en las tinieblas de la opacidad, porque ya ven que la transparencia está de moda y como dijo George Orwell antes de partir a Barcelona para matar fascistas “porque alguien debe hacerlo”: Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques y todo lo demás son relaciones públicas.
Aunque conozco más de cuatro que se confundieron un poquito y ejercen con fe este apasionante oficio, privilegiando ante todo las relaciones púbicas.
Ya pues.
Y es que sería un desperdicio dejar pasar las situaciones que suele prodigarnos nuestra bien amada clase política, algunos de cuyos exponentes tienen una probada vocación por lo retro y de repente nos mandan por el túnel del tiempo, hasta la dimensión desconocida, donde, como la veterana lectora, el canas pintadas lector lo saben, todo puede suceder.
Ahí tiene ustedes que rayando el sol, dijera Maná, un comando armado y encapuchado se hizo presente en el corazón del centro de gobierno en este Hermosillo donde la gente gasta sus años quejándose ocho meses del calor, un mes de la lluvia y el resto de los baches.
Sin decir agua va, el misterioso comando la emprendió a chingadazos contra un par de guardias de seguridad, de esos que nunca se guardan nada y de seguro develarán la verdad de lo ocurrido esa tibia mañana cuando corrió por todos lados la versión de que los encapuchados habían robado computadoras y archivos oficiales de la Contraloría estatal y la dirección de Recursos Humanos del gobierno del estado.
Y es que por estos días, la percepción que equipara al gobierno con la delincuencia organizada está tan extendida, que si alguien dice que el gobernador se construyó una presa sin permiso o unas caballerizas con aire acondicionado, clínica de maternidad para yeguas y alberca para hidroterapia equina, son capaces de creer que es cierto.
Varias horas después, y tras intenso troleo en tuiter, algunas autoridades salieron a aclarar que el asalto a la información oficial –tan útil en estos tiempos de entrega recepción-, no había sido tal, sino que los facinerosos en realidad lo que intentaron hacer fue robarse un cajero automático, aunque fallaron en el intento y se dieron a la fuga con rumbo desconocido.
Considerando que a una cuadra del lugar de los hechos se encuentra el poderoso centro de control, cómputo y comando, integrado por súper policías más ocupados en labores de troleo que de vigilancia, y a dos cuadras la sede de la Procuraduría de Justicia, se sospecha que los ladrones debieron haber huido por un túnel que no necesitaron excavar, pues por estos días cualquiera se puede perder con todo y camioneta en cualquier bache de la ciudad.
El caso es que con esta hora, hay más dudas que certezas sobre la identidad de los presuntos y el objetivo que los llevó a ese céntrico lugar para perpetrar su crimen, mismo que bien a bien, no sabemos si llevaron al cabo, pues ni el procurador sabía nada de nada.
Bueno, por hoy aquí la dejamos. Como prueba, sobra. Nos vemos próximamente si mi redactora de guiones aquí presente, se aplica en una nueva entrega. Buenas noches.
II
La improbable regeneración del PAN en Sonora
Los panistas en Sonora se parecen a los cangrejos de la fábula. Aquellos que querían enseñar a sus hijos cangrejitos (y cangrejitas, dijera Fox) a caminar para adelante. Pero los pequeños crustáceos marinos decápodos veían a los mayores caminando para atrás y, por imitación, siempre hacían lo mismo.
Por ahí andan, Ricardo Anaya y su gente hablando de la ‘regeneración’ del PAN, pero los jóvenes en Sonora, los de Acción Juvenil fueron masacrados en sus intenciones regeneradoras al imponerles al bravazo, sin convocatoria y sin un cariñito previo, a un nuevo dirigente estatal interino.
¿Democracia? ¿Principios? ¿Doctrina? Naaaaaaahhhh, ahorita de lo que se trata es de probar que las juventudes panistas en Sonora son tan modernas y juveniles como Fidel Velázquez en sus mejores tiempos. (Sorry si las juventudes panistas no conocieron a Fidel Velázquez, pero era como sus dirigentes actuales).
O sea, Juan González, el actual dirigente de las ‘juventudes fidelistas del PAN’ busca la reelección. Como buen hijo de empresario priista, trae el gen bien puesto, y por eso la maniobra de imponer a José Aguiar, regidor caborquense que servirá de ‘Juanito’ mientras se concreta la elección, que, como todos saben, no será elección, sino dedazo, al mejor estilo priista.
Por supuesto, los jóvenes panistas son sumisos y acatadores de la línea. O esperanzados en que algún día, van a llegar a ser como sus actuales líderes, que han ponderado por encima de cualquier cosa, llegar a lucir en su currículum el nombramiento como director(a) de algo, cualquier cosa, en la estructura de gobierno, no para ejercer políticas públicas que reivindiquen al PAN como opción de gobierno, sino para llegar a ser como el jefe del Cártel y tener un chingo de dinero, ranchos, autos, casas, caballerizas y caballos, lujos y excesos nunca vistos.
En descargo, hay que decir que no todos los jóvenes panistas son así. También hay vergüenza y pundonor, ganas de rescatar lo que el PAN fue algún día, antes de que llegara la larga noche de la corrupción del padrecismo.
El caballazo entre las juventudes panistas fue tan duro, que hasta la secretaria de Acción Juvenil, Bernardeth Ruiz Romero escribió en su muro de Facebook un texto que reproduzco aquí nada más para calibrar lo que se vive en el PAN-Sonora después de la derrota del siete de junio.
“Como miembro SNAJ, como panista, como miembro de Acción Juvenil… Me indigna la manera en que sacaron la convocatoria para elegir al nuevo SEAJ (Secretario Estatal de Acción Juvenil) Sonora… Sin notificarle a los jóvenes panistas sobre todo como siempre que saldría próxima convocatoria… A quienes la aprobaron, a quienes se han encargado de hacer designaciones sin fundamentos con anterioridad, violando estatutos, requisitos y demás… “No es un interés personal, mas sí colectivo”… Sigan jugando a la demagogia política, sigan dañando al PAN, sigan faltando a la democracia, sigan apoyando comparsas, sigan hundiendo al partido y desmotivando a los jóvenes que quieren participar… no se han dado cuenta que por eso perdimos la gubernatura, alcaldías importantes y diputaciones locales y federales. Lo lamento mucho por quienes querían formar parte de una nueva generación del PAN en Sonora desde las juventudes panistas”.
Ahí se las dejo.
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