
SI, HEMOS estado manejando los medios de comunicación que el voto de castigo de los sonorenses, que el recurso financiero no llegó a la base panista para operar y que esto y que lo otro, pero poco merito le damos al trabajo desarrollado por los candidatos. Justicia es hacerlo.
En el caso del Maloro, el candidato ganador por la alcaldía de Hermosillo, pocos saben que en estos tres meses de campaña realizó más de dos mil 500 acciones de todo tipo –junto con su equipo, claro está–, que le permitieron obtener ese triunfo de poco más de trece puntos contra Damián Zepeda, algo así como una ventaja de más de 30 mil votos. Recuerde que Alejandro López Caballero le ganó en su momento con ocho puntos.
Entonces, si bien es cierto que los factores externos de la campaña fueron importantes, también los son los internos. Maloro se levantaba todos los días a las cuatro de la mañana y a talonearle pues no había tiempo que perder, de allí las ojeras que se ganó.
Traía a su equipo en revolución constante, por esa razón surgieron mil 300 garantías ciudadanas que son acciones que quedó y se comprometió a realizar una vez que llegara a la presidencia municipal y fueron firmadas. Papelito habla.
El hecho es que no podemos negar el enorme trabajo que realizó tanto él como Claudia Pavlovich con sus miles de acciones realizadas en noventa días de trabajo continuo, arduo y cuyos resultados lo vimos en las boletas. Y eso que él mismo fue el coordinador de su campaña.
¿Se imagina cómo trabajará en el Ayuntamiento?
SE MANEJÓ en redes que el día de la elección, en la madrugada, hubo fuerte movimiento en la hacienda de San Pedro y en los otros hípicos donde el gobernador tiene sus caballos. Según esto y con apoyo de remolques proporcionados por la Unión Ganadera movilizó una parte a Canadá, otra a un rancho que tiene en Ruidoso, Nuevo México que tiene junto con Luis Sierra Maldonado, el titular de la UGRS, otros más a Caborca a otro rancho de Sierra y cuatro equinos con Samuel Moreno. Vaya. ¿Sentirá pasos en la azotea?
EN EL CASO del doctor Bernardo Campillo, nuestro secretario de Salud, llegaron agentes de la PGR a sus oficinas pero sacó de su bolsa un amparo que le evitó ser arrestado. Esto fue por el caso ya publicitado en medios y por la denuncia de peculado realizada por el doctor Carlos González Mendez.
Sin embargo, también en su bolsa el doctor Campillo trae otros cuatro amparos. El asunto es que los amparos sirven para que sigas en libertad y puedas defenderte desde afuera, pero en este caso en particular la denuncia está tan bien fundamentada que el amparo se resolverá muy pronto por ser delito grave y entonces sí, le buscarán para aprehenderlo.
Se habla de desvío de recursos por el orden de los 250 millones de pesos. Si esto logró un solo funcionario, ¿cuánto habrán malversado el resto de los cómplices de Guillermo Padrés? Y por supuesto, no solo es el encarcelamiento de este personaje –también amante de los caballos–, sino de toda la red de complicidades que formó para hacerse de esta fortuna.
Con el resto de los aun funcionarios implicados en este tipo de riquezas explicables ocurrirá lo mismo y lo curioso y a como se ve el panorama, muy posiblemente se realicen este tipo de acciones antes de que tome posesión Claudia Pavlovich de la gubernatura.
Y si Javier Gándara y otro resto –incluyendo algunos alcaldes–, sienten que no deben nada, pues no tienen de qué preocuparse, ¿qué no?
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
