El Zancudo
(No mata, pero hace roncha)
Arturo Soto Munguía

El que debe estar prendiendo veladoras para que varios entrenadores no lleven su denuncia a la Fiscalía Especial para Delitos Electorales, es el director de Codeson, Vicente Sagrestano Alcaraz, un tipo que hizo del servicio público una pista de circo y del deporte un compendio de payasadas, eso sí, aderezadas con muchos abusos y corruptelas.
Resulta que el jueves pasado, el Vinko, remoquete con el que se le conoce, reunió a los entrenadores que prestan sus servicios en Codeson, les confiscó temporalmente sus teléfonos a la entrada de la reunión (para que no graben mis pendejadas, les dijo) y los amenazó con despedirlos si no votaban por Javier Gándara y ayudaban a llevar a las urnas a sus familiares y amigos para que votaran por los candidatos del PAN.
Desde luego, hace mucho que el Vinko apesta a cadáver político, y si alguien sabe de sus esquizofrenias y payasadas, son los entrenadores, que a lo largo de estos seis años han visto cómo el señor hundió el deporte de Sonora en su peor crisis, mientras él se divertía alimentando su enfermizo culto a la personalidad, y haciendo negocios personales.
Es obvio que sus virtudes de payaso no le alcanzaron para saber por quiénes habían votado los entrenadores y entrenadoras, pero después del resultado electoral que pulverizó al PAN en Hermosillo, el Vinko no quiso saber quién se la hizo, sino que buscó quién se la pagara, y despidió a ocho de ellos, amenazando con despedir también al 70 por ciento de la planta de entrenadores de la institución.
Fue más allá: les dijo que la orden del despido, obedecía a una solicitud del nuevo gobierno que encabezará Claudia Pavlovich Arellano, y que le hicieran como quisieran-
Pues lo que quisieron los afectados fue denunciar ese nuevo alarde de prepotencia, que implica no sólo una arbitrariedad patronal que se litigará en tribunales laborales, sino que tipifica delitos electorales sobre los cuales la Fepade debe tomar cartas en el asunto. En fin, veremos en qué para este nuevo lío.
II
Este martes al filo de las 8:30 de la mañana, estará en el Colectivo de Reporteros (transmisión en vivo por www.elchiltepin.mx) el veterano militante panista Gustavo de Unanue Galla.
Sin duda resultará interesante escuchar a una voz autorizada e inteligente haciendo el análisis de lo sucedido en Sonora, donde al padrecismo rampante le bastó un sexenio para resumir los 70 años de gobiernos priistas, en materia de corrupción, agandalles, trapacerías, abusos de poder y conductas criminales que terminaron echándolos del poder.
Don Gustavo, como familiarmente se le conoce, ostenta todavía un cargo en la estructura del gobierno padrecista, y eventualmente eso podría limitar sus apreciaciones sobre el desastre al que condujeron el partido los talibanes rapiñeros de Padrés, pero siempre será interesante conocer las lecturas que sobre la actual coyuntura tenga.
Sobre todo en estos momentos, cuando una corriente del panismo en Sonora aparece dispuesta a limpiar la casa y replantearse los quehaceres políticos de la que aún es la segunda fuerza electoral en el estado.
Otra de esas voces que se han alzado manteniendo una visión crítica sobre lo sucedido (el abandono de los principios y doctrina partidarios; el desapego de la sociedad civil en aras de privilegiar el interés de grupos más bien mafiosos, etc), es la de David Figueroa Ortega, perfilado para buscar la dirigencia estatal del PAN.
Algunos colegas han cuestionado a David por no abandonar el partido cuando el padrecismo en su infinita soberbia le echó el aparato gubernamental encima para impedirle competir en condiciones mínimas de equidad por la candidatura a la gubernatura.
Sin embargo, David es un hombre de partido, él sí forjado en el panismo que supo ser oposición y supo ser gobierno, no como la caterva de oportunistas, tránsfugas de otros partidos y mercenarios de la política que coparon la estructura del PAN y lo llevaron a la debacle en que hoy se encuentra.
Todavía están frescos los agravios, las ofensas y las burlas contra David, de parte de funcionarios de medio pelo, mocosos que desde un cargo pichurriento en el gobierno se creyeron poderosos e invencibles, y que hoy mascullan por los pasillos de las oficinas gubernamentales con la cola entre las patas y las orejas gachas.
Personalmente creo que David hizo bien en mantenerse en el PAN; aguantar candela y, como se dice coloquialmente, morderse un huevito, sabedor de que en un par de meses, la historia le daría la razón. ¿Que se sumó a la campaña de Javier Gándara? Sí, como lo tenía qué hacer cualquiera con las convicciones del ex alcalde de Agua Prieta, que por cierto fue pieza clave para recuperar aquel municipio y romper la saga de gobiernos locales priistas bajo la férula de la familia Terán.
El mantenerse en el PAN bajo las condiciones tan adversas que le impuso el padrecismo que hoy lame sus heridas y se azorrilla en un rincón frente a la eventualidad de que algunos de sus personeros vayan a dar con sus huesos a la cárcel no lo desacredita, al contrario, lo proyecta dentro de su partido como una buena carta para iniciar el proceso de refundación que tanta falta le hace.
Pasada la tormenta, la historia de reconstrucción de una oposición responsable (por demás necesaria en toda democracia que se respete), apenas comienza a escribirse. Y en sus primeras páginas, seguramente estará un capítulo dedicado a la forma en que limpiarán la casa, mandando al basurero de la historia los resabios de un padrecismo gangsteril y corriente, ahogado hoy en el estercolero de sus ambiciones.
III
Lo que tenía que pasar pasó y Claudia Pavlovich recibió ayer su constancia de mayoría que la acredita como gobernadora electa.
Aquella fiesta que hubo en Palacio de Gobierno cuando la designación recayó sobre Claudia Pavlovich para que abanderara la candidatura al gobierno del estado por el PRI, asumiendo que era ‘el rival más débil’, hoy es una ceremonia luctuosa, un ritual de asombros, tristezas, miedos e incertidumbre.
Todo les salió mal y todo se les vino abajo a los padrecistas que en su infinita soberbia se creyeron el cuento de que eran los grandes operadores electorales; los maestros de las campañas negras y los imponentes generadores del miedo.
Más de 70 mil votos de diferencia (una suma histórica e inédita, nomás para recordarles el slogan que pretendió ser bandera victoriosa y terminó siendo emblema del ridículo) los dejaron turulatos y patidifusos.
Ayer Claudia recibió su constancia de mayoría; Javier Gándara tuiteó una felicitación que luego bajó de su cuenta, aunque luego su equipo de prensa informó que le había llamado por teléfono para felicitarla.
Dicen que Guillermo Padrés hizo lo propio, aunque no han filtrado aún la grabación de esa llamada.
A otra cosa, mariposa. Claudia está en el proceso de integrar su equipo de entrega-recepción y se supone que Padrés está haciendo lo mismo.
Muchos capítulos faltan aún por escribirse en la historia de esta transición. Aquí se los estaremos reportando.
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