
El prestigio académico que goza la Universidad de Sonora es fruto del esfuerzo conjunto, talento, creatividad y dedicación de sus catedráticos, quienes día a día forman profesionistas con una amplia vocación social y que entienden las demandas de los sonorenses, dijo hoy el rector Heriberto Grijalva Monteverde durante la ceremonia con motivo del Día del Maestro.
En su discurso a la comunidad universitaria, aprovechó la ocasión para extender una calurosa felicitación a la planta académica de esta casa de estudios, pues el maestro constituye un factor imprescindible en la formación del patrimonio humano más valioso de los pueblos: la niñez y la juventud.
Ante los tiempos de desequilibrio y desigualdad social que actualmente se viven, se debe de trabajar por un mejor futuro, y éste no será posible sin seres humanos más preparados, íntegros e integrales que siembren la semilla del bienestar común; y ese futuro es viable porque hoy en día, los maestros universitarios están preparando a quienes construirán el mañana que se anhela, añadió.
Asimismo, invitó a todos los maestros a refrendar su compromiso con la alma máter y con la sociedad, para seguir fortaleciendo la sólida universidad que el pueblo de Sonora se merece, pues el maestro ha sido pieza invaluable en la permanencia y desarrollo de esta institución.
En representación de los catedráticos homenajeados, el mensaje estuvo a cargo del investigador Luis Ángel Medina Juárez, adscrito al Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Dictus), con 35 años de antigüedad en la Universidad, quien destacó que formar parte del cuerpo docente de la alma máter es una enorme responsabilidad basada en el esfuerzo compartido.
Se trata de una labor “para la cual uno debe prepararse cada día, sin perder el rumbo de lo que buscamos al final de cada semestre: preparar recursos humanos con excelencia, calidez y vocación de servicio”, dijo, y es que como docentes universitarios, la misión que tienen no es sólo la de impartir conocimiento, sino también la de forjar individuos plenos, libres y decididos a participar en la construcción de un futuro mejor.
“Como integrantes de un diverso cuerpo académico, la Universidad es el origen y el destino de todos nosotros: en estas aulas aprendimos mucho de lo que sabemos, y en estas mismas aulas dejamos cada día una semilla de esperanza para que quien la reciba la haga florecer en un mayor conocimiento que habrá de compartir con sus compañeros. El ser universitario es para toda la vida”, enfatizó.
Añadió que el reconocimiento que la institución otorga este día a sus catedráticos, representa el cúmulo de esfuerzos que durante varios años han dedicado a la preparación de diversas generaciones de profesionistas que brindan renombre a nuestra Universidad y han aportado su talento y conocimientos al desarrollo del estado y del país.
De esta manera, la Universidad de Sonora entregó reconocimientos y estímulo económico a 180 docentes en total, por 25, 30, 35, 40, 45, 50 y 60 años de servicio en la institución.
En el evento estuvieron el secretario en turno de la Junta Universitaria, Ramón Pacheco Aguilar; los secretarios generales de Finanzas, administrativa y académico, María Guadalupe Sánchez Soto, María Magdalena González Agramón y Enrique Velázquez Contreras, respectivamente.
Además de los vicerrectores de las unidades regionales Centro, Norte y Sur, Guadalupe García de León Peñúñuri, Luz Haydee Cruz Morales y Luis Enrique Riojas Duarte, respectivamente, y el secretario general del Sindicato de Trabajadores Académicos (Staus), Roberto Jiménez Ornelas.
