El Zancudo
(No mata, pero hace roncha)
Arturo Soto Munguía

Este martes por la tarde habrá de llevarse a cabo el segundo y último debate de los candidatos a la gubernatura de Sonora, organizado por el Instituto Estatal Electoral local.
Este debate llega cuando los ánimos, a 20 días de la jornada electoral, se encuentran especialmente crispados por las tendencias que marcan las encuestas y la percepción generalizada, en el sentido de que los dos principales contendientes, Claudia Pavlovich y Javier Gándara se encuentran en la franja del empate técnico.
Este escenario es más favorable a Claudia que a Javier, considerando que ella empezó su campaña viniendo de una desventaja hasta de 20 puntos, y hoy algunas encuestas (Mitosfky, TM Reporte, entre otras) ya le dan ventaja sobre el candidato panista.
Vistas así las cosas, estamos ante una campaña de la abanderada de la ‘Coalición por un gobierno honesto y eficaz’ que ha venido escalando sistemáticamente, frente a una campaña del panista que, o se ha estancado o va en declive.
Por si fuera poco, el debate, que entre sus temas incluye el de “combate a la corrupción y rendición de cuentas” llega un día después de que el ex gobernador Manlio Fabio Beltrones promovió la publicación de un desplegado en el que se denuncian las multimillonarias propiedades del gobernador Guillermo Padrés, no incluidas en su declaración patrimonial cuando asumió el cargo en 2009.
Estas incluyen una extensa finca de descanso a todo lujo, con caballerizas refrigeradas para albergar y atender caballos pura sangre cuyo valor oscila entre los 30 y 80 mil dólares cada uno, además de su ejemplar favorito que cuesta 900 mil dólares.
La finca incluye una alberca de 45 metros de largo, en la que entrenan y se dan terapias a los equinos. Pero además, denuncia la triangulación que se hizo a través de una empresa importadora de caballos propiedad del presidente de la Unión Ganadera Regional de Sonora, Luis Sierra Maldonado, en la que su esposa aparece firmando los papeles para traer de tierras lejanas (Holanda y Cuba, entre otras), ejemplares de equinos con las que sus dueños compiten en torneos internacionales y nacionales.
Y entre esos dueños se menciona no sólo a Padrés, sino a su secretario de Salud, Bernardo Campillo; al ex secretario de gobierno y hoy candidato de lista al Congreso federal, Roberto Romero López; a Javier y Roberto Dagnino, a Miguel Padrés y hasta a Javier Gándara Magaña y Javier Gándara Fernández.
Es cierto que la candidata Claudia Pavlovich ha sido señalada en otro tipo de denuncias, como participante de presuntas operaciones ilegales para favorecer a empresarios de la construcción con gestiones en el Senado. Para ello se han filtrado grabaciones telefónicas con la que buscan demoler su imagen resumida en el slogan de campaña “Honestidad total”.
En el balance, sin embargo, y sobre todo porque a Javier Gándara le ha resultado imposible deslindarse de Guillermo Padrés, es él quien llega más vulnerable a este debate, y resultará sumamente interesante escuchar las posiciones que plantee, porque hay versiones en el sentido de que este sería el foro adecuado para dar un golpe de timón que reconduzca su campaña en las dos semanas que restan.
Hay que estar muy pendientes también del candidato del PRD, Carlos Navarro López, que llega sumamente molesto con los candidatos del PAN y el PRI que le han quitado algunos liderazgos en diferentes partes del estado; algunos muy chafas, como los de Hermosillo, pero otros importantes, como el de Olegario Carrillo, el primer alcalde perredista en Sonora (Etchojoa 1994), líder de Unorca que ayer anunció su adhesión a Claudia Pavlovich.
También hay que estar pendientes de Héctor “ElGüero” Castro, que acaba de asumir como candidato del Partido Humanista. Sus posibilidades son nulas, pero será importante observar de qué lado se carga.
En fin, mañana estaremos en Ciudad Obregón presenciando el debate, y al término participaremos en una mesa de análisis que usted podrá escuchar en línea a través de www.elchiltepin.mx
II
Buen escandalito se hizo ayer en redes sociales al trascender el operativo policiaco que en Hermosillo culminó con el aseguramiento de un camión cargado con despensas, presumiblemente de la campaña de Manuel Ignacio “El Maloro” Acosta.
En ello intervinieron agentes de la Policía Municipal y hasta un notario público, para dar fe de lo que se presume, es un delito electoral, lo cual en todo caso deberá ser demostrado por la parte acusadora, el ministerio público y las autoridades electorales correspondientes.
Para dimensionar en sus justos términos las cosas, este episodio se inscribe en la saga de otros tantos que hemos visto y que veremos hasta que concluya el proceso electoral, para judicializar el mismo pero sobre todo, para mandar señales claras de que los gobiernos tienen las manos metidas hasta los hombros en las elecciones y no vacilan para hacer uso del aparato de Estado, incluyendo desde luego a las corporaciones policiacas.
En Obregón, Guaymas y Nogales, ayuntamientos gobernados por el PRI, la policía municipal ha detenido no menos de diez personas que repartían propaganda del PAN. Los siguen, los vigilan; tienen ubicados los domicilios donde operan y a las personas que lo hacen. Nadie mejor que las policías municipales para hacer ese trabajo (que por cierto deberían hacer en labores de prevención de otros delitos que se registran no sólo en temporada electoral).
Finalmente los detenidos son liberados por falta de pruebas que acrediten comisión de delitos electorales.
En Nogales, policías municipales fueron detenidos por estatales, acusados de privación ilegal de la libertad, entre otras cosas, por detener a los ‘volanteadores’ del PAN; en Guaymas, ya se registraron los primeros choques entre municipales y estatales, ambos obedeciendo órdenes de sus jefes, gobernantes de diferente partido político.
En Ciudad Obregón también se han presentado roces entre agentes de las corporaciones municipal y estatal.
Más allá de lo anecdótico de estos escarceos, lo que conviene destacar es la evidente intención de los gobiernos por ensayar su fuerza policiaca para hacerla valer en labores electorales, ya de mapachería, ya de contención de la mapachería. Triste caso, pero así es.
Y lo grave es el escenario que proyectan estas acciones, porque perfilan un escenario de violencia para la jornada electoral. Aguas.
En ese mismo contexto de echar mano de todos los recursos, incluyendo los de tan baja moral como los que durante seis años han usado sistemáticamente los operadores de redes sociales del nuevo sonora (minúsculas deliberadas) para difamar, ridiculizar y golpear a sus adversarios, pero que también están al alcance de sus homólogos en el PRI.
Ayer, éstos difundieron una fotografía ‘photoshopeada’, en la que se observa a Luis Ernesto “El Güero” Nieves sosteniendo una bolsita con un polvo blanco al parecer cocaína (para decirlo en el lenguaje de la nota roja), cuando en realidad la imagen se manipuló, y lo que sostenía era un simple Duvalín.
Y es que así como hay una brigada talibán entre los panistas, que no se cansan de meter en broncas a sus candidatos, por la visceralidad de sus acciones en redes, así también los hay en el PRI, donde también muestran lo que tienen en esa división de campaña.
Cito el episodio porque en el caso del Güero Nieves, hasta la ‘malnacida’ Cecy Durán, una de sus más acervas críticas, condenó el ataque, lo mismo que Ricardo Bours Castelo, quien no por ser su pariente ha dejado de confrontarlo en el terreno de la política, pero que esta vez se sumó a la condena.
Es decir, así como los talibanes panistas creen que quedan muy bien con sus gracejadas en redes, pero en realidad afectan a sus candidatos, así también los priistas hacen crecer a los candidatos del PAN que atacan de forma tan corriente, como fue el caso del Güero Nieves.
Lástima, porque la campaña en ese distrito, el 05 federal, donde contiende Ulises Cristópulos se había mantenido como una en la que menos se recurría a estas prácticas sucias. Si alguien quería quedar bien con Ulises, logró el efecto contrario.
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