
ANOCHE ME encargó mi señora que pusiera a cocer los frijoles y lo hice, pero le puse tanta agua que quedaron muy aguados al momento de molerlos con el brown, por supuesto y me fui a dormir pensando en cómo solucionar ese problema.
Unas dos horas antes le había publicado a Javier Gándara una escueta columna, sin apasionamientos, en la que lo embichaba, sin decirlo por supuesto, como un mal ciudadano al no pagar los impuestos prediales, un gandalla al aprovecharse de su puesto de alcalde para hacerse de unos cuatro terrenos de una invasión sin nombre, lo cual reflejaba sin duda una especie de aprovechamiento enfermizo pues no los necesitaba. Creo que le llaman tráfico de influencias.
Y luego sobre la compra de una casa en la colonia Emiliano Zapata me dejó pensando, pero un ratito nada más pues, ¿y si le echaba harina a los frijoles?, empresario harinero, éstas loco me dijo mi señora, ya duérmete.
Total, los frijoles quedaron aguados.
Fui al desayuno del Grupo de Periodistas Contrapunto 10 como cada miércoles y tuvimos de invitado a Luis “El Güerito” Nieves. Simpático el candidato deportista a quien le encargamos que le preguntara a Damián Zepeda, de quien es muy amigo, el por qué le dicen “Chivito Azul”, tal y como lo comentó el periodista y colega Rodrigo Sotelo pues en el mundo hacíamos esa guerra sucia contra el preca panista a la alcaldía, nadie del grupo, y allí nos fuimos a enterar.
Durante el desayuno me habló Carlos Díaz Ayoub, quien forma parte del equipo de comunicación de Javier Gándara y le respondí que al rato le hablaba pues estaba enfrascado en ese momento con Luis “El Güerito” Nieves en una supuesta compra que hizo de un título de licenciatura en Derecho en 200 mil pesos y que dentro de poco iba a participar en una graduación al respecto, y lo negó aclarando que no es mala idea estudiar esa carrera.
Carlos Díaz me dejó un wasap que no me di cuenta y en el cual me explicaba el asunto de lo publicado en mi columna. Terminó el desayuno y hubo la oportunidad de quitarme esa reflexión que no me dejó dormir.
Llegué a la oficina y le hablé como le había dicho a Carlos Díaz quien me aclaró tres puntos, primero en relación a esos terrenos de colonias que aún no cuentan con nombre, dijo que los tenía Javier Gándara antes de ser alcalde, empero le respondí que el pago de prediales puede verse que se empezaron a realizar durante su gestión, pero subrayó que los tenía invadidos.
Segundo, en relación a los terrenos que se encuentran en el bulevar del Seri es en el Parque Industrial, y tiene razón. Pero como su gran obra fue el Camino del Serie pues cualquiera se va con la finta. Corregido el error.
El tercer punto y en el cual me gustaría abundar es en lo que me dijo sobre lo que estuvieron platicando anoche los cerebros de su campaña a las horas de haber publicado la levantada de faldillas. Concretamente establecieron como política de manejo ampliar los apoyos a otros medios de comunicación, no lo dijo, pero lo entendí, con menor penetración en la ciudadanía. Eso entendí no sea mal pensado.
Y le dije un viejo recuerdo de cuando Javier estuvo en su primer año y cacho de alcalde. Justo cuando había cambiado de encargado de comunicación social, cargo que dejó Gisela Arriaga para darle paso a Aníbal Pérez.
Recuerdo, le comenté a Carlos que nos invitó a desayunar a una treintena de medios en la casa verde, la que está a un costado de Palacio de Gobierno, la misma que rentó al gobierno de Manlio Fabio Beltrones para que fueran las oficinas administrativas de Comunicación Social.
Durante ese desayuno, que fue la última vez que tuve contacto personal con Javier, nos presentó a Aníbal como el nuevo director de comunicación y habló de las nuevas políticas a manejar en materia de medios informativos. Que ya las conoceríamos y de allí salimos y cruzamos frente a Palacio de Gobierno rumbo a la oficina de Aníbal con una patada, todos, dibujada en el trasero.
En la oficina de Aníbal, y está el colega Gerardo Ponce de testigo, (quien por cierto aun cuenta con elementos de la policía estatal cuidándolo a raíz de los golpes que recibió, conclusiones sobre este aspecto sobran e imagíneselas lector con leerlo), que estábamos fuera de cualquier tipo de convenios que se manejan por ley, quesque porque se leía más la sección amarilla que todos los medios considerados pequeños. Me acordé de Condorito y su plop.
Nos mostró gráficas en su laptop y según sus encuestas a los únicos que se iba a apoyar era a la XEDL, Canal Doce y El Imparcial. De allí en fuera todos los demás éramos menos que basura en el ojo.
Aníbal intentó apaciguar un poco los ánimos, sin lograrlo por supuesto y nunca más volvimos a ver al empresario harinero convertido hoy en el candidato del PAN a la gubernatura del Estado. Ni de casualidad, no andamos en su esfera y como viles plebeyos no tenemos tan siquiera el derecho de recibirlo en los grupos de periodistas que existen en Hermosillo.
Por teléfono, Carlos Díaz me explicó la situación. Sin demeritar por supuesto, pero no, aun no llegamos a los niveles de un encargado de comunicación que creo que es el tal Diego Serna a quien, insisto, no conozco pero ni falta qué hace.
El hecho es que ni invitaciones hubo para cubrir conferencias de prensa entonces y ahora creo que tampoco pues no gastan dedo en enviar un correo para conocer las actividades del Gándara de los ricos.
Curioso, Ricardo Mazón me trae a carrilla pues me tiene considerado como muy amigo de Javier, parece que estoy en una lista que tiene bien filtrada, pero la amistad es de dos rieles. Se lo expliqué pero no me creyó. La rueda sigue, ahora son otros tiempos pero sin duda alguna es el mismo Javier.
¿La casa de la colonia Emiliano Zapata?, no lo sé, sigue allí el misterio, pero y lo más importante es que saliendo del desayuno hubo la oportunidad de comentarle a uno de los encargados del Santos Grill donde desayunamos qué hacían cuando los frijoles les quedaban aguados y su respuesta me impactó : “echarle más frijoles”. Brujo. ¡Aaaah Ya descansé!
EN fin, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
