El Zancudo
Arturo Soto Munguía
Este lunes al filo del mediodía, se hará el anuncio oficial de la candidatura de María Dolores del Río a la alcaldía de Hermosillo, impulsada por el Movimiento Ciudadano que dirige en el país Dante Delgado Rannauro, quien estará presente para hacer el anuncio.
Del Río Sánchez fue presidenta municipal de la capital sonorense de 2003 a 2006, cargo al que llegó después de vencer en las urnas, como candidata del PAN, a la priista Angelina Muñoz Fernández, quien obtuvo poco más de 85 mil votos, contra 116 mil de la panista.
Para ser candidata, María Dolores hubo de dejar en el camino a Javier Gándara Magaña, hoy precandidato del PAN a la gubernatura de Sonora, a quien venció en apretada votación durante una asamblea de militantes realizada en el gimnasio del estado, donde la diferencia fue de un centenar de votos.
El escenario en aquellos años era, desde luego, muy diferente al actual: la ex alcaldesa venía de ocupar una curul en el Congreso local, a la que llegó por la vía plurinominal. Su paso por el Congreso le permitió posicionar su imagen lo suficiente para competir por la candidatura a la alcaldía y ganarla.
La votación obtenida en ese entonces (116 mil sufragios), decreció respecto a los votos obtenidos por su antecesor, Francisco Búrquez, quien rebasó los 121 mil, pero habría que considerar que Pancho llegó a la alcaldía montado en la ‘Ola Fox’, que el año 2000 llevó a Vicente Fox a la presidencia de la República.
Como quiera que sea, la incursión de María Dolores del Río en la disputa por la alcaldía debe ser un motivo de alerta especialmente para los padrecistas, que tendrán que enfrentar a lo largo de la campaña, a una mujer que nació a la vida política en sus filas, que conoce a todos sus personajes, especialmente a quienes desde hace 5 años la congelaron, la vetaron, la marginaron y acabaron por hacerla renunciar al partido en el que militó por 21 años.
Más aún, cuando el PAN lleva como candidato a Damián Zepeda, un muchacho que apareció en la vida político-electoral con la marca de padrecismo, al que todo le debe, incluyendo su paso por los congresos local y federal. Su campaña, como ya se ve, marcha por la ruta de la continuidad de ese padrecismo que ha devaluado la marca PAN en todo Sonora.
No se sabe aún quién abanderará al PRI en la capital, y hasta el momento se mantienen versiones en el sentido de que Manuel Ignacio Acosta “El Maloro” será el que intente recuperar la plaza, con grandes posibilidades pues el hoy director del Registro Agrario Nacional no ha dejado de picar piedra y llegaría apuntalado por todas las corrientes del PRI, especialmente por los jerarcas nacionales de ese partido, con quienes ha tenido la oportunidad de convivir de cerca durante su paso por la administración federal.
Durante los últimos días se ha propalado la especie de que la senadora Claudia Pavlovich Arellano puede ser enviada a disputar la alcaldía, lo cual sería un trabuco complicadísimo para el PAN, en el entendido que el candidato a la gubernatura sea Ernesto “El Borrego” Gándara.
En ese escenario, el Maloro iría por el distrito 05 federal, donde el PAN tiene un contendiente muy competitivo en la persona de Luis Ernesto “El Güero” Nieves, que en estos momentos aparece debajo de él en los estudios demográficos serios, aunque es un joven que trae todo el apoyo de su partido y mucha energía para perfilar una campaña disputadísima.
Pero hasta ahora esto son sólo rumores. La gran incógnita es saber de qué dimensiones será el boquete que le abra al PAN la candidata del Movimiento Ciudadano, considerando que tampoco ha bajado la guardia y desde el proyecto “Yo Soy Hermosillo” ha logrado acuerpar un ejército de activistas que supera el millar, y ganar para su causa a más de 13 mil hermosillenses, muchos de los cuales, a no dudarlo son (o eran) parte del voto duro del panismo en la capital.
Si a esto agregamos la eventualidad de que, desde las filas del propio PAN surja un precandidato a la alcaldía apoyado por el grupo de David Figueroa Ortega -que recientemente declinó a participar como precandidato a la gubernatura, después de denunciar la falta de condiciones de equidad y democracia en la contienda interna-, las cosas se le complicarían aún más a un Damián Zepeda que electoralmente luce tan pobre, que no tiene más que dinero.
En fin, este lunes habremos de asistir al anuncio de la candidatura de María Dolores del Río, y les reportaremos qué es lo que trae en la bola.
II
Cuando el gato no está en casa, los ratones se pasean. Bien pudiera ser éste el título de un relato para describir lo que pasa en Sonora, a propósito de la ausencia del árbitro electoral, hoy más ocupado en salvar su propio pellejo, que en vigilar esta etapa de precampañas en la que los precandidatos hacen y deshacen a su antojo, sin que nadie los toque siquiera con el pétalo de una amonestación.
Y es que en el Instituto Estatal Electoral, la mayor parte de sus afanes están dedicados a resolver conflictos internos, entre ellos los litigios promovidos para destituir a cinco de los siete consejeros recientemente nombrados por el INE, entre los que se cuenta la presidenta del organismo local, Guadalupe Taddei Zavala.
Los partidos políticos PRD, PRI, y PT han solicitado la remoción de los consejeros Octavio Grijalva, Vladimir Gómez Anduro, Ana Maribel Salcido y Ana Patricia Briseño, por considerar que su desempeño como árbitros de esta contienda está siendo controlado desde Palacio de Gobierno.
Por su parte el PAN solicitó la destitución de la presidenta del organismo, a quien acusa de obedecer a las directrices del PRI.
En lo que esto se resuelve, los precandidatos a diferentes cargos de elección que ya han arrancado sus precampañas, van por la vida gastando a manos llenas, violando la ley electoral, llevando el show a las gradas y burlándose de un cuerpo arbitral que está en el centro del cuadrilátero trenzado en feroz batalla cuerpo a cuerpo, cara a cara para ver quién le quita la máscara o la cabellera a quien.
Así no se pinches puede.
III
Y a propósito de ilegalidades y triquiñuelas, la Profepa acaba de clausurar la construcción de una planta potabilizadora que vendría a ser parte del Ramal Norte, una obra complementaria del Acueducto Independencia, que en Hermosillo vendría a llevar agua de El Novillo a los proyectos habitacionales y empresariales que los funcionarios-empresarios del Nuevo Sonora tienen en el norte de la ciudad.
Una obra, el Ramal Norte, que por cierto ya había sido clausurada por carecer de los permisos correspondientes.
Al más puro estilo del Nuevo Sonora, la planta potabilizadora comenzó a construirse sin los permisos respectivos (el 90% de las obras se hacen así, confesó recientemente el secretario de Gobierno, Roberto Romero López), pero esta vez la Profepa los volvió a pillar en la transa y les clausuró los trabajos.
Esta historia continuará.
También puedes seguirnos en Twitter @chaposoto
